Publicidad

Crisis económica, crisis política y crisis social

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

MUCHO SE HABLA DE LA CRISIS FInanciera y de las medidas que se han tomado para salvar este sector, pues de él depende en gran parte el movimiento de la economía y la confianza de la población.

Sin embargo, poco se habla de las consecuencias sociales y aun políticas de la crisis y de la recesión que afecta  a Estados Unidos. En un mundo globalizado existe una importante interdependencia de unos con otros y por eso cada región, a su manera, ha tomado medidas para evitar que la crisis afecte sus propias economías.

En Estados Unidos la confianza ha caído, la bolsa es inestable y las acciones están a la baja, el desempleo ha crecido, el consumo ha disminuido, los hábitos de consumo han cambiado, y se han aplazado compras de bienes suntuarios. Afectados son todos, norteamericanos e inmigrantes, los formales y mucho más los ilegales. Muchos han perdido su empleo, otros no encuentran empleos temporales y, por supuesto, los ilegales tienen más temor de ser deportados. Son numerosos los que han perdido sus casas, sus automóviles, sus inversiones y su patrimonio con esta crisis pues carecen de crédito y empleo y no existen medidas claras para ellos.

Los bancos centrales de Europa y Estados Unidos han bajado las tasas de interés, según dicen, “con el fin de reactivar el ritmo de la actividad económica, que se ha desacelerado; la crisis financiera causará restricciones adicionales de gasto, en parte, porque reducirá la capacidad de los hogares y empresas para obtener crédito”.

Esta situación afecta en forma importante a países dependientes de Estados Unidos en el comercio, en el turismo y la inversión, al igual que las remesas que desde allí se originan. En Centroamérica las remesas representan el 10% del producto interno regional, según un informe del BID, y las previsiones es que éstas serán muy inferiores a los 12.180 millones de dólares que llegaron en el 2007.  Esto no sólo afectará los ingresos de esos países y su crecimiento sino que elevará los niveles de pobreza. Muchos inmigrantes tendrán que devolverse a sus países de origen y muchos no podrán entonces recibir los envíos de sus familiares. Todo indica que se avecinan tiempos difíciles.

Las implicaciones son complejas pues la dependencia económica tendrá consecuencias políticas. Estas economías, como la nuestra, deben mirar hacia otras regiones del mundo y Estados Unidos, que ha sido el aliado en la región, podría poner en riesgo su poderío y su influencia. Hugo Chávez tiene una ofensiva en ese sentido y ya se ha hecho sentir en países como Nicaragua y Honduras, en los que ha ofrecido recursos para el gasto social y petróleo barato a través de Petrocaribe. En río revuelto todos pescan.

La crisis financiera afectará igualmente la cooperación y la ayuda a nuestros países, las que probablemente serán más selectivas para los aliados. Ante esta realidad tenemos que estar preparados, ser cuidadosos en el gasto y diversificar nuestra mirada a otras regiones del mundo. No podemos ni debemos depender tanto de los Estados Unidos.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido