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Los equipos profesionales defienden su patrimonio representado básicamente en sus jugadores. Puede que tengan estadios, oficinas, campos de entrenamiento.
Sin embargo, la reserva económica está en el plantel, que si tiene jugadores de categoría puede sobrevivir más allá del ingreso por concepto de taquillas, publicidad, televisión. Caso claro el de Envigado, que anualmente dispone de uno o dos jugadores, cuyas trasferencias, Moreno y Palomino, lavan el pasivo o asunto parecido.
Simultáneamente, en el Envigado decidieron prescindir de los servicios del técnico Kiko Barrios, cosa de común ocurrencia en cualquier lugar donde se juegue fútbol. Y se da porque es lo más económico para un equipo. Pero me llamó la atención lo que pasó en Brasil. En 13 equipos han desfilado 45 directores técnicos. El caso más curioso es el de Náutico, donde pasaron seis técnicos. Solamente siete equipos han sostenido a su orientador. No es consuelo, aunque definitivamente la profesión más inestable y en peligro constante es la del técnico.
El torneo de ascenso
Está por acabar la etapa de clasificación en la Copa Premier. Hay por lo menos cinco equipos, cuya situación y reconocimiento no se da aún por parte de Coldeportes. Sería muy triste para uno de esos equipos llegar a la final y lo retiren por incumplimiento de requisitos. La Dimayor debería ser la primera preocupada e interesada en averiguar la real dimensión del problema. Claro, si la Dimayor tiene tiempo.
Una recomendación ahora que se habla tanto de las barras bravas. Quiero recomendar a los interesados en esta problemática la lectura de un excelente trabajo realizado por John Jairo Londoño, de la Universidad Antonio Nariño de Bogotá. Las barras bravas no sólo están conformadas por jóvenes que piden plata para comprar la boleta. Hay profesionales, universitarios con unos códigos increíbles para su comportamiento. Explicación sobre cánticos y pactos entre ellos. Se llama barras bravas y violencia en el fútbol colombiano, antes de descalificar y despotricar de ellas, recomendaría su lectura.