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“Según el modo argivo, se dejará decir en muy breves palabras”
(Píndaro, Ístmicas, VI, 59)
Verdad. ¿Por qué dicen que es mujer? ¿Por la facilidad con que se escabulle?
Paciencia. ¿Acaso se vio alguna vez una mujer valiosa que no se hiciera esperar?
Filosofía. Se empieza dudándolo todo, y se termina por creer cualquier cosa.
Mera palabrería. Lo que el “nada en demasía” es para el racionalista, es justo lo contrario para el nihilista.
Educación. Toda educación debería empezar por unas lecciones básicas de cordura.
Bondad. Que teoricemos tanto sobre el bien es la mejor señal de lo poco que lo practicamos.
Fatalidad. Buscamos algo media vida, por fin llega, y pasamos la otra media huyendo de ello.
Fecundidad. ¿Por qué las tierras más estériles producen las mujeres más fértiles?
Animal político. El grado de respeto que entre sí se profesan los hombres es directamente proporcional a la distancia geográfica que existe entre unos y otros.
Política. Lo que en el campo se llama charlatanería, en la ciudad se llama democracia.
Cargo público. Refugio para hacer todo cuanto al ciudadano común se le tiene prohibido.
Diplomacia. Bajo una simple sábana se han resuelto más asuntos de Estado que en la más suntuosa de las asambleas internacionales.
Corruptela. Ojalá contáramos en el mundo al menos un gobernante al que se le pudiera invitar a comer a la casa sin temer por la suerte de la nevera
Resistencia. ¿Qué espera el Estado de aquél que sufre? Que sufra, pero en silencio.
Revolución. Defenderse de las injusticias cometiendo otras ha sido la máxima de casi toda revuelta.
Indignación. Muchos ciudadanos se quejan de la sociedad que les correspondió. Pero, ¿acaso son dignos de una mejor?
Freedom. No queremos cualquier libertad. Queremos una que nos permita abusar de ella.
Paz. El motivo de la primera fiesta humana debió ser el resultado favorable en una batalla o, en el mejor de los casos, la celebración de un velorio.
Buenos oficios. Aquel que adquiere el compromiso y tiene la certeza de poder acabar con una guerra, ¿tendría algún problema en ofrecerse como víctima de ella si fracasa en sus intentos?
Malos consejos. Alguien convenció a los troyanos de que “a caballo regalado…”, y ya se sabe cómo les fue.
Identidad nacional. ¿Qué decir de esos países en los que, si se les diera a escoger, sus habitantes preferirían que se les tratara como extranjeros antes que como ciudadanos legítimos?
Prohibición. Como los cuchillos cortan, hay que retirarlos de las cocinas. Y, de paso, encerrar a las amas de casa que tengan más de uno en ellas.
Justicia. Que el principal vengador de la sangre derramada se encuentre en una sala de redacción habla un poco mal de nuestro sistema penal.
Jus Talionis. Se le pide al que inhala desgracias que no exhale crímenes.
Selección natural. La burra es burra, venga de los pastizales que venga.
Celos. El primer hombre que salió al espacio, ¿a dónde le dijo que iba a su mujer?
Ennoblecimiento de la prostitución. ¿Quién es más indecente entre quien ofrece sus favores y el que, sabiendo muy bien lo que le venden, paga hasta el doble por obtenerlos?
Racismo. Si la iglesia aceptara a Darwin, no tendría más remedio que pintar a su Adán negro.
Creación. Y Dios, creyendo que salimos del horno demasiado cuerdos, hizo a la mujer para acabar de enloquecernos.
Santidad. El mundo se jodió desde que se mandó al inseguro Pedro a la portería, a Judas a colgarse de los palos y al hijo del técnico a marcar hombre a hombre al diablo.
Maldad. Se cree que los peores males están en la profundidad, cuando hace más de medio siglo que llegaron a la luna.
Infierno. Único lugar donde no se pelea por tener razón ni tener poder.
Gravedad. Grave, muy grave, sería bajar al infierno y encontrarse a Newton, que caminó sobre hombros de gigantes, llevando la piedra de Sísifo sobre los suyos.
Experiencia. Aunque nadie debe avergonzarse de su vejez, tampoco debe hacer de ella un largo episodio vergonzoso.
Terquedad. No se puede ser perfectamente sabio en algo si no se es a la vez perfectamente terco para defenderlo.
Nihilidad de la existencia. ¿Qué somos? Un mero pasatiempo del universo. ¿A dónde vamos? A donde van a parar todos los pasatiempos.