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Por Félix Manzur Jattin
El jefe anticorrupción de la Fiscalía de Colombia fue uno de los anfitriones de la cena que se les ofreció a los investigadores de la Guardia Civil española que vinieron a Colombia a rastrear el escándalo por el pago de coimas del grupo Canal de Isabel II. También tenía a su cargo la investigación sobre hechos punibles en Córdoba y en todo el país. Como si fuera poco, grandes y espinosos procesos penales tenía a su cargo en esta institución.
Moreno también viajó en comisión a Miami. Allí, desde el 26 de abril la DEA le alistaba un operativo para probar que le pedía un millón de dólares al exgobernador de Córdoba Alejandro Lyons, a cambio de información sobre testigos, dilatarle el caso y darle la estrategia de la Fiscalía para imputarle 20 delitos. En Córdoba avanzaban todos los procesos y, curiosamente, Alejandro Lyons armó la tramoya que se asemeja a una dramaturgia punible y maquiavélica y logró su propio Lyonsgate.
Capturan a muchos culpables e inocentes, y lo raro es que el cerebro de toda esta parafernalia delictiva acusa a todo quien lo rodea sin consideración para tratar de salvarse, con el respaldo de funcionarios venales. La parodia dantesca y criminalística persigue, acusa, dilata y favorece.
Al parecer, el exgobernador acusará al sanedrín que lo apoyó para conseguir beneficios y exiliarse como un perseguido de la justicia, de los políticos y del Gobierno. Jaque mate a la justicia, a la buena fe de países, a Córdoba saqueada, vilipendiada; y parece ser la desfachatez de este exfuncionario que se burló de su departamento, de sus mentores políticos y hasta de su propia familia.
El exgobernador no le cumplió a nadie, rechazó y traicionó a sus benefactores políticos, como a Bernardo Elías, Musa Besaile y otros de la coalición triunfante. Hoy pretende culparlos, cuando todos saben que a su antojo nombró áulicos y prosternantes vasallos. Nunca escuchó a nadie, su ego fue superior a la lealtad y al agradecimiento. Hasta asesinatos de funcionarios en ese cuatrienio funesto y perverso de la historia cordobesa están en averiguación.
Armó su trinca dilapidadora, derrochadora y extractiva, y hasta grupo político a su favor eligió y financió alcaldes, concejales y diputados, sin tener en cuenta a quienes lo ayudaron honestamente y con recursos para que regentara los destinos del departamento. Tiene hasta candidato para Senado de la República que enfrentará a los parlamentarios que lo apoyaron; posiblemente reseñar y acusar a sus mentores y benefactores sea táctica vil y ponzoñosa para sacarlos del ring político y asegurar una curul. Fouché y Maquiavelo parecen modestos aprendices.
Según informes de prensa, sus propios compañeros capturaron y esposaron a Moreno en su despacho de Bogotá, y su extradición es un hecho. La orden la dio el fiscal Néstor Humberto Martínez, quien ya sabía que Moreno le planteó el “negocio” a Lyons apenas un mes después de posesionarse como jefe de la Unidad Anticorrupción, a cargo de temas sensibles como la corrupción en Odebrecht y los escándalos de Reficar, Bioenergy y Cemex. Los anteriores procesos van lentos y es posible que el fiscal los acelere una vez sacado Gustavo Moreno de la Fiscalía.
* Presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Montería.