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El jugador-técnico

Luis Fernando Montoya
06 de septiembre de 2008 – 12:56 a. m.

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“La verdadera generosidad para con el futuro consiste en entregarlo todo al presente”: Albert Camus.

Para el fútbol colombiano es importante que aquellos jugadores que tuvieron una actividad llena de méritos y de trascendencia en su quehacer futbolístico, permanezcan y les aporten lo aprendido a las nuevas generaciones, pero así como lo anterior necesitó tiempo, años de experiencia y aprender, ahora en el nuevo rol de técnico se requiere lo mismo y más.

La responsabilidad de todo técnico es la educación de sus jugadores, referida ésta a los aspectos físicos, psíquicos, técnicos, tácticos, morales e intelectuales. El estratega debe de reunir sus propias condiciones, tales como: conocimientos, preparación académica, inteligencia clara y vivaz, voluntad férrea y tenaz, excelente manejo de grupo, liderazgo, credibilidad y una personalidad vigorosa.

Clases de técnicos:

1. Técnico académico: Es aquel formado en los diferentes centros institucionales y universidades, básicamente teórico y sin experiencia en el medio.

2. Técnico empírico: Es el que proviene exclusivamente de la experiencia en el fútbol, con poca formación teórica en algún centro académico y en nuestro medio es el porcentaje más alto.

3. Técnico académico y con experiencia: El que tuvo formación, pero a la vez la ha combinado con la práctica. Creo que debemos procurar que los técnicos en general estén en este grupo y seguramente el manejo de equipo, el liderazgo y el nivel futbolístico serán mejores.

Nuestros jugadores que desean ser técnicos de alto rendimiento deben tener presente lo siguiente:

– Ser consciente de que el rol de jugador es totalmente diferente al rol de técnico.

– Nivelar su formación académica, es decir, terminar estudios primarios, secundarios y si es posible ingresar a un centro de formación universitaria.

– Iniciar dirigiendo desde la base para no quemar etapas en la parte profesional y tener que devolverse.

– Dirigir equipos de barrio, de departamento, alguna selección de sus departamento, divisiones menores de algún equipo profesional, en la categoría C y Primera B.

– Ser asistente de equipo profesional.

– Técnico titular de un equipo profesional.

Lo anterior requiere tiempo y paciencia. Personalmente hice ese proceso y considero que sería la mejor manera de que nuestros grandes jugadores lleguen fortalecidos para dirigir en alto rendimiento.

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