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CAMBIO VS. EXPERIENCIA HAN GUIAdo hasta el momento la contienda electoral hacia la Casa Blanca, pero se producen nuevas variaciones en el panorama político con la selección de los candidatos a la Vicepresidencia.
Esta escogencia de vicepresidentes en ambos bandos ha obedecido más a subsanar debilidades y a responder a las críticas que a la convicción de cada cual y a la conveniencia de lo que es mejor para el país. Aunque muchos opinan que el compañero de fórmula no cuenta y que se vota por el candidato a Presidente, lo cierto es que parece que en la cabeza de los candidatos jugó algo más.
Obama apostó su primer round en la selección de Joe Biden como su Vicepresidente; se trata sin duda de una persona con experiencia en el Congreso y en temas de política exterior. En lo humano es un padre cabeza de familia ante la ausencia de su esposa, que murió en un accidente de tráfico. Pertenece al establecimiento político, aunque no necesariamente al de Washington. De alguna manera su designación les quita a los republicanos el caballito de batalla de la falta de experiencia de Obama, aun en lo relativo al manejo de la política exterior.
McCain, por su parte, hizo de una mujer su compañera para la Vicepresidencia, buscando con su selección llegar al voto femenino que acompañaba a Hillary Clinton. Aunque esa parece ser la razón, lo cierto es que es muy difícil igualar a Hillary, no sólo en experiencia, sino en relación con los valores que ella representa. La señora Sarah Palin es una mujer joven, conservadora, protestante, que hace parte del National Rifle Association y que pertenece a un grupo antiaborto, Feminist for Life, e igualmente está en contra de la educación sexual para adolescentes.
Aunque quieren darle un aire fresco a la campaña mostrándola como una mujer del común, con valores familiares, madre de cinco hijos, que no abortó a un hijo mongólico, que ha escalado posiciones como Obama y que sólo tiene un año y medio como gobernadora, no necesariamente han conseguido el propósito pretendido, pues han surgido temas polémicos como los cinco meses de embarazo que tiene su hija adolescente y el manejo de asuntos turbios en la política de Alaska. Frente al primero, ya le cobran su negativa de que los adolescentes reciban educación sexual y sobre el manejo de la política de Alaska tuvo que salir el mismo McCain a defenderla. Por último, está presente el temor de una mujer joven y sin experiencia si llegase a faltar el presidente.
Como van las cosas, la campaña seguirá muy reñida, y tal como se ha visto, estará llena de ataques y críticas al adversario. La población se encuentra dividida entre un joven vigoroso, liberal y negro y un blanco con experiencia y viejo (el candidato más viejo en la historia americana).
Con el eslogan “Primero el país”, las intervenciones en la Convención Republicana han estado orientadas a mostrar que el país está por encima del partido. El senador Lieberman así lo dijo: “el voto para presidente no debe ser partidista, sino que debe ser por aquel que le convenga más al país y ese es McCain”. Igualmente, el mismo Bush ha dicho que McCain “es un hombre independiente que piensa por sí mismo, y no le da miedo decir cuando no está de acuerdo”.
Falta todavía mucho camino que recorrer; el debate está en la mesa y los mensajes son claros en cada campaña. Hay que esperar el cierre de la convención republicana; Obama lo hizo bien en la suya y fue su presentación al partido, al país y al mundo. Amanecerá y veremos para saber si este país tradicional y puritano superará los prejuicios raciales para elegir a Obama.