Publicidad

El fin de una era

La exposición “La sociedad y el tiempo maya” explora el origen de las profecías que hablan del fin del mundo en 2012.

03 de noviembre de 2011 – 05:00 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Pandemias fatales, guerras intergalácticas y temibles cataclismos han sido algunos de los escenarios apocalípticos que se han dispuesto en la imaginación colectiva para el fin de lo que conocemos como planeta Tierra. Las frecuentes catástrofes naturales, la crisis económica mundial, la guerra, el terrorismo y la pobreza extrema dan lugar a todo tipo de teorías que contemplan el fin de la humanidad como civilización. Aunque las profecías mayas también han sido tema de libros, películas y documentales de contenido pseudocientífico, lo cierto es que poco se sabe sobre su cosmovisión.

Hasta el 12 de febrero de 2012, el Museo del Oro presenta la exposición “La sociedad y el tiempo maya”, una muestra de 96 piezas pertenecientes al Museo Regional Palacio Cantón de Mérida, México, y que invita a explorar una de las cosmovisiones más fascinantes de la historia y a entender el origen y el sentido de sus profecías. Las piezas de cerámica, piedra, concha y metal, que abarcan los períodos clásico y posclásico (de 1500 a. C. a 1000 d. C.), están acompañadas de ayudas didácticas y audiovisuales para facilitar el recorrido por el universo maya.

Espejo de estrellas

Los mayas observaban el cielo para construir su mundo en la tierra. “Kin, cuyo nombre significa a la vez día, tiempo y sol, era el responsable de los cuatro rumbos sagrados o puntos cardinales y del centro, en donde habitaban los humanos; su movimiento diario permitía contabilizar el tiempo”, dice Orlando Casares, arqueólogo del Instituto de Antropología e Historia de México. Mirando el movimiento cíclico de los astros —del Sol, la Luna o Venus—, los mayas establecieron un complejo sistema para medir un tiempo flexible y circular.

“La medición del tiempo tenía usos históricos, míticos, políticos y sociales en referencia a los linajes, gobernantes, momentos de ascenso al poder, vida cotidiana, arquitectura y organización social”, agrega María Alicia Uribe, directora del Museo del Oro del Banco de la República. Esta concepción del tiempo atravesó la manera como entendían la vida y determinó las dinámicas en sociedad. La muerte, por ejemplo, no era el fin absoluto de la vida, sino una etapa de transición y de paso.

El pensamiento circular, que es reiterativo en otras culturas ancestrales, es la alternativa al modelo de pensamiento lineal trazado por el racionalismo europeo. Esta muestra reflexiona sobre un tiempo cíclico que es comienzo y fin al mismo tiempo, que en vez de descomponer el total en varias partes, reconoce la unidad y la interacción del universo.

Los animales y las plantas no sólo servían de alimento para los mayas: eran seres vivos que encerraban la grandeza del cosmos. Sus cuerpos podían servir como canal para los espíritus del universo y ser al mismo tiempo parte de un gobernante, de un relato mítico, constelación o profecía. Así, la fauna de la Península de Yucatán, como el escorpión, el cocodrilo, la tortuga, la serpiente, las ranas y las aves, pueblan el imaginario sagrado maya. “El jaguar, guardián de los montes y de la sabiduría, estaba asociado a las élites mayas”, dice Casares.

La muestra, que estará acompañada por conferencias y talleres, pretende acercar al público al complejo sistema de calendarios que le permitió a esta civilización desplazarse al pasado y al futuro.

El Tzolkin, calendario sagrado de 260 días, regulaba la vida ritual y ceremonial. El Haab, de 365 días, estaba destinado a los asuntos cotidianos. Ambos corrían al mismo tiempo y formaban la Rueda calendárica, cuyo ciclo duraba 52 años antes de volver a comenzar.

Según el calendario maya, el 22 de diciembre de 2012 terminará la quinta era del universo, un ciclo de 5.125 años que dará inició a otro ciclo en la Tierra. Por lo tanto los mayas no hablaron del fin del mundo, sino sobre el fin de una era. La estela 6 de Tortuguero, Tabasco, México, dice “El treceavo Baktun terminará en 4-Ahau, 3- Kankin… ocurrirá. Será el descenso de Bolon Yocte aal…”. Pero la estela está rota y es incierto el final de la profecía sobre este dios asociado a la muerte y la guerra.

Museo del Oro

En la carrera 5ª esquina de la calle 16. Martes a sábado: 9:00 a.m. A 6:00 p.m. Domingos y festivos: 10:00 a.m. a 4:00 p.m.Entrada gratuita con la boleta de ingreso al Museo.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido