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Una aguda crisis se desató en las cárceles del país que están ubicadas en la Costa Caribe luego del cambio de contrato para la prestación de servicios alimentarios. Así lo denunció el director de la Red de Veedurías, Pablo Bustos, quien dijo que en al menos cinco cárceles los presos están sin recibir sus alimentos de manera correcta.
La anomalía se está presentando en los centros penitenciarios de Malambo (Atlántico), Magangué (Bolívar), Sabanalarga (Atlántico), El Bosque (Atlántico) y San Andrés y Providencia.
“No se les están dando los alimentos de forma oportuna luego de que asumiera el contrato la unión temporal Alianza QTC”, señaló Bustos. El contrato a que hace referencia la Red de Veedurías fue suscrito el pasado 16 de diciembre en Bogotá.
De acuerdo a Bustos, hay documentos que demuestran que esa contratista fue sancionada en anteriores licitaciones con el Estado y ahora cambió su nombre para poder presentarse en el proceso adelantado por el Inpec.
Además, según la denuncia, los nuevos operadores retuvieron saldos de alimentos y no presentaron ni menajes ni alimentos, lo cual tiene sin alimentación a al menos 2.100 presos.
Al parecer, en algunos centros penitenciarios donde sí hubo alimentación –como Magangué–, la comida no está en las debidas condiciones de salubridad.
De momento, la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios anunció un plan de contingencia para garantizar la comida de los reclusos a raíz del cambio de contratista.
El plan de contingencia busca darle continuidad al suministro de alimentación. Por el momento se contempla hasta el ingreso de comida preparada a las cárceles, situación que no se venía presentando.