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Faltan votos para la modernización tributaria de Bogotá

En los próximos 50 días la Alcaldía pondrá a prueba su capacidad de negociación en el Concejo para garantizar los recursos de 2013. El cupo de endeudamiento, el proyecto más polémico.

Ricardo Bonilla, secretario de Hacienda del Distrito, expone ante el Concejo el plan financiero para 2013. / Archivo
Ricardo Bonilla, secretario de Hacienda del Distrito, expone ante el Concejo el plan financiero para 2013. / Archivo

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El secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla, empezó este martes el último gran pulso político de la administración Petro en 2012 : la aprobación de tres proyectos de acuerdo fundamentales para la obtención de recursos suficientes para las ambiciones de la Alcaldía para 2013. En el Concejo se mueve el ajedrez.

Las ambiciones de la Administración pasan por la aprobación del presupuesto 2013, el cupo de endeudamiento para la misma vigencia y la modernización tributaria.

Según varios cabildantes, el proyecto que tendrá menos resistencia será el del presupuesto, que fue radicado por un total de $13,6 billones, con un énfasis de $3,3 billones en educación.

Bancadas como las de los partidos Liberal y Cambio Radical, que han sido opositoras a muchas de las iniciativas del ejecutivo distrital, comparten que el énfasis esté en el sector educación, pues está en concordancia con el Plan de Desarrollo que el mismo cabildo autorizó en mayo de este año. Pero son enfáticos en que la explicación de Bonilla, que comenzó ayer y terminará en la tarde de hoy, tendrá que explicar las inconsistencias y la falta de claridad que, a juicio de ellos, se dan “en un presupuesto muy largo, ilegible, con pocas diferenciaciones de rubros y con muy poco tiempo para su estudio”.

Otro de los reproches que hacen los concejales de las bancadas antes mencionadas y de los partidos Conservador y de la U, es que el tema de movilidad que, según ellos, es una de las prioridades de la ciudad, se haya sometido a recursos inciertos, que provendrían del cupo de endeudamiento.

Por otra parte, es previsible que la modernización tributaria, de acuerdo con la misma Alcaldía, se hunda. Si bien la administración ha dicho que es fundamental para el cumplimiento de sus planes, esta es un proyecto impopular y discutible en sus justificaciones. En los pasillos del Concejo se respira un ambiente desfavorable porque, en caso de que se apruebe, la medida impopular de aumentar los impuestos a los bogotanos quedará en hombros del Concejo y, luego de los últimos escándalos sobre la compra de camionetas y una presunta ‘homofobia’, es un costo político que no pretenden pagar.

Además, de acuerdo con concejales de la bancada liberal, el aumento de ingresos por conceptos de tributación está sustentado en un estudio que se hizo en 2008 sobre la capacidad de pago de los contribuyentes. Habría que ver si, a 2012, los bogotanos tienen cómo hacer los pagos que contempla la reforma.

Por otra parte, el cupo de endeudamiento está en veremos. Son $4,3 billones que están programados para los gastos del cuatrienio y que, en su mayoría, están destinados a la construcción de grandes obras de movilidad: la primera línea del metro, un recorrido de 88 km del metro ligero, dos líneas de cable aéreo, red de ciclorrutas, la ampliación y la integración de las troncales de Transmilenio, la reparación de varias de sus vías y la adecuación para la ampliación de la capacidad del sistema.

De esos recursos que el Distrito planea conseguir por endeudamiento, $1,2 billones están contemplados para su uso en 2013. Muchos concejales critican que se haya condicionado a un cupo de crédito incierto un rubro tan importante para adelantar proyectos fundamentales para la movilidad en la ciudad.

En esos $4,3 billones están incluidos $800 mil millones que fueron aprobados en 2010 a la Alcaldía de Samuel Moreno para la construcción del metro, pero que según la administración actual, sólo serán necesarios en 2015, cuando ya todos los estudios y los procesos de contratación se hayan surtido.

Esos $800 mil millones son una arista del debate, pero sobre todo, el termómetro para saber si el alcalde triunfará en esta cruzada política de fin de año.

En junio pasado, bajo el argumento de que no había cómo ejecutarlos pues el Distrito no estaba listo para la construcción del metro pesado, y teniendo en cuenta que la gran apuesta sería el tranvía o el metro ligero, la Administración movió sus fichas políticas para que ese presupuesto se hundiera. Además, algunos concejales progresistas han sostenido que no tendría sentido disponer de ese dinero en la actualidad pues si sólo será ejecutado en 2015, mantenerlo en reserva supondría una depreciación del dinero.

Esa votación terminó con un empate y sólo el próximo jueves será dirimido. Si se aprueban, los concejales tendrán una justificación para reducir el cupo de endeudamiento y, si se cae, la Administración podrá mantener el monto que propuso.

Por ahora, lo que se rumora en el Concejo es que los aliados de Petro en estos tres debates serán los Progresistas, el Polo Democrático, el Partido Verde y el grueso del Partido Conservador. La oposición estará en manos de Cambio Radical, el Partido de la U y los liberales.

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En ese panorama, cobran especial importancia las eventuales disidencias de cada uno de los partidos, el Mira y el único concejal de la Alianza Social Indígena, Juan Carlos Flores.

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