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Sólo tenía 57 años, pero quienes lo conocieron aseguran que Patrick Swayze (Houston, 1952) vivió 50 vidas en una sola. La lucha contra un cáncer de páncreas marcó sus últimos días hasta que en la noche de este lunes 14 de septiembre su espíritu no soportó más. “Sigo soñando con una vida larga y sana, no vivida en la sombra del cáncer sino en la luz”, confesó el actor unos meses antes de su muerte. “Fue un hombre realmente bueno, un ser divertido a quien le debo tanto que nunca podré compensarle”, aseguró, por su parte, la actriz Whoopi Goldberg, quien compartió con él en el rodaje Ghost (1990).
Su familia declaró que el actor murió después del grave diagnóstico médico en 2008 de un tumor pancreático que le daría no más de cinco semanas de vida. Los pronósticos se equivocaron y Swayze alcanzó a sobrellevar la enfermedad casi durante un año.
Su fama se hizo grande durante los años 80 cuando protagonizó junto a Jennifer Grey la película Dirty Dancing, en cuya banda sonora se incluyó una canción compuesta y cantada por él que estuvo varias semanas en los primeros lugares de la listas internacionales: She likes the wind.
Unos años después, junto a Demi Moore, inmortalizó el romance entre Sam y Molly y se convirtió en el fantasma platónico de todas las jovencitas de la época.
Patrick Swayze fue bailarín como su madre. Una lesión temprana en las rodillas lo alejó de sus sueños de ser un jugador de fútbol americano, así que estudió ballet y pronto se convirtió en bailarín de Brodway. Después de varios éxitos de taquilla y de saber el estado de su enfermedad, el actor, alguna vez declarado por la revista People como el más sexy del mundo, se dedicó a grabar la serie The Beast, en la que sorprendió al público interpretando el rol principal.