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Sobre la cadena perpetua (I)
Los derechos de niñas, niños y adolescentes se rigen por la Convención sobre los Derechos del Niño, fundamentada en principios como el interés superior del niño y la prevalencia de sus derechos. En ese contexto, la prevención para evitar los abusos sexuales está dirigida a fortalecer la familia como primer sistema de protección para la infancia y adolescencia, dotándola de herramientas como el cuidado temprano y el autocuidado que permitan salvaguardar los derechos de su prole.
Nada trae la cadena perpetua que permita arrinconar a los abusadores de niñas y niños. Un Estado que promueva el respeto a los derechos humanos de niñas, niñas y adolescentes será la mejor política para evitar los abusos en aquellos que consideramos como presente y futuro de la especie humana.
Beatriz E. Guzmán.
Sobre la cadena perpetua (II)
No estoy de acuerdo con sus comentarios sobre la cadena perpetua. Las penas impuestas por diferentes delitos deben ser más fuertes, cosa que el delincuente lo piense antes de cometer el ilícito. El Congreso debería ajustar las penas de cárcel en general para que sean más altas, pero ahí está el inconveniente… al hacerlo, nos quedaríamos sin Congreso, porque allí están los peores delincuentes del país que deben ir a la cárcel por infinidad de delitos que han cometido.
Ricardo Valbuena.
Sobre la cadena perpetua (III)
Estoy muy de acuerdo con su editorial titulado “La perpetua inutilidad de aumentar las penas como solución”. El problema en Colombia con la justicia es que no se aplican las leyes existentes. ¡No se aplican las penas muy severas previstas o el delincuente queda libre por vencimiento de términos!
¡No más plástico!
¿Para qué le dedican dos páginas de su edición impresa del jueves 2 de septiembre al gravísimo problema del plástico en el planeta, si ustedes a diario nos envían su periódico en bolsas de un solo uso?
Cambien esta nociva práctica y pasen del discurso a las acciones concretas.
Claudia Elvira Pérez Cadena.
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