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El diseño de la sombra

“Sucumbiremos sin haber aprendido nada. En todos nosotros, en lo más recóndito, parece haber algo granítico e incorregible”. Con estas reflexiones hechas por un viejo magistrado quién intenta dormir nuevamente sobre su antigua cama, J.M. Coetzee dibuja el final de la historia de los hechos que rodean la expansión de un imperio para proteger los suyos de un enemigo: los bárbaros.

19 de febrero de 2009 – 06:00 p. m.

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Las frustraciones de un humanista frente a las decisiones del poder cuyo sinsentido parece oculto a los demás. En la frontera del imperio y a finales del siglo XIX, el orden de la vida se ve alterado por el curso hegeliano de la historia. El imperio ha encontrado la amenaza: los bárbaros.

La razón deberá dar paso a las necesidades de la guerra. El magistrado ha de conocer el poder de los que recrean la realidad: el coronel que persigue la cima tras la pirámide de cadáveres, el suboficial que tampoco ha visto a los bárbaros pero que bien conoce el peligro que en ellos anida. El régimen sobreprotector que crea las amenazas de las que pretende ahora protegernos. Un sistema político, económico y social, es una poderosa estructura de producción de orden, un completo sistema de significación cultural que elabora una constelación de relaciones entre comunidades soñadas. Ni la realidad, ni la identidad que tenemos de ellas es neutra. El texto ofrece al lector una radiografía de esos métodos empleados por un sistema.

Diario de un mal año, del surafricano J.M Coetzee (1940), es una aventura en la que se entrecruzan distintos niveles de lenguaje, dos narraciones paralelas para influenciar la elaboración de lo real, de lo verdadero, de la identidad o de la cultura.

Más allá del relato preciso de una historia contada por un narrador en primera persona que convierte su voz interior en un interlocutor ético, Esperando a los bárbaros es el nítido contraste entre la razón humanista y la razón de ésta. El autor, sin perder su agudeza, coloca algunos de los cánones hacía los que se dirige la narrativa contemporánea: la descripción puntual, la menor incidencia del adjetivo para la creación de las imágenes, la reflexión ética y amorosa, como un todo en la vida de los hombres y mujeres a principios del siglo XXI.

‘Esperando a los bárbaros’. J. M. Coetzee. Mondadori. Barcelona, 2004. 224 páginas.

J. M. Coetzee en tres de sus libros

Sitiado por la guerra civil surafricana, Michael K decide refugiarse con su madre en el campo y huir del terror de una capital asediada por el ruido de sirenas que anuncian el toque de queda. El relato refrenda aquella apuesta ético-estética abanderada por el Nobel de Literatura 2003, en tanto sus personajes sufren su condición humana en medio de la aridez de un mundo en caída.

Michael K, solitario desde niño a causa de su rostro, y unido a su madre por un vínculo más que biológico, “se pasaba las tardes escuchando su respiración”, termina junto con ella en un hospital, para más tarde –solo y desamparado– tratar de buscar un asidero donde vivir con dignidad. Encuentra pues la necesidad de conciliar su universo interior con un mundo apenas conocido.

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