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Sólo tenían que ser creativos y coherentes en la redacción, en el relato histórico y biológico. Y lo fueron. Juliana Agudelo y Diego Correa, del programa de maestría en Ciencias Biológicas, trajeron a nuestra época a Wallace y le mostraron los desarrollos de la ingeniería genética.
Wallace observó la distribución de las especies y habló de barreras geográficas, cuenta Juliana. “Por esto es considerado el padre de la biogeografía, es decir, de la parte de la biología que se ocupa de la distribución geográfica de plantas y animales”.
Por su parte, Laura Flórez y Miguel Tovar, de los programas de Biología e Ingeniería Química, respectivamente, transportaron a los científicos en el tiempo y los entrevistaron simultáneamente. ¿Una osadía? Lo cierto fue que en este trabajo Darwin recordó a Wallace en el siglo XIX:
“Nuestra relación se basó en las discusiones que tuvimos por correspondencia. Debo admitir que cuando recibí su artículo, donde deduce la selección natural, sentí escalofríos. Ver mi idea y mi trabajo resumido tan concreta y satisfactoriamente, me generó susto y admiración”.
Al concurso se presentaron 19 trabajos de estudiantes de diferentes disciplinas. “Se buscaba obtener miradas desde ángulos distintos”, explica Martha Vives Flórez, coordinadora de este evento.
Laura y Miguel viajaron a las Islas hace unas semanas. Lo que más disfrutaron fue estar en contacto con animales que nunca habían visto. Quizás cerraron los ojos y recrearon la cotidianidad de Darwin durante las semanas que estuvo allí, con tortugas gigantes, iguanas y pájaros bobos de patas azules.
Juliana y Diego preparan maletas y aseguran emocionados que esperan ver cada lugar que recorran con los ojos con que lo vieron Darwin y Wallace.
* Periodista científica