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La Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI) de Honduras tiene bajo su tutela más de 1.600 bienes inmuebles y un poco más de 10,5 millones de dólares incautados en casos de corrupción y narcotráfico.
Así lo informó este miércoles el director de la OABI, Francisco Zavala, al presentar un informe sobre los logros de esa entidad en una reunión con representantes de organizaciones de la sociedad civil hondureña.
Entre las propiedades confiscadas y administradas por la OABI figuran, entre otras, 49 aeronaves, 216 embarcaciones, una veintena de apartamentos, 310 viviendas y medio centenar de haciendas, indicó el funcionario.
Se suman 18 locales comerciales, un zoológico, 28 edificios, 47 empresas, más de 900 vehículos y cinco armas de fuego, señaló el funcionario, que no precisó el valor de los inmuebles decomisados, muchos de ellos adquiridos con dineros provenientes del narcotráfico.
La entidad hondureña también administra unos 7 millones de dólares y 80 millones de lempiras (un poco más de 3,5 millones de dólares), para un total de 10,5 millones, que fueron incautados en entre 2012 a la fecha en diferentes operaciones relacionadas al narcotráfico, crimen organizado y de corrupción, añadió.
El titular de la OABI subrayó a Efe que «recuperar la credibilidad» de los hondureños y aumentar el personal de la entidad, son los principales desafíos de esa institución.
La OABI cuenta con 29 empleados a nivel nacional, pero requiere incorporar al menos 32 nuevos trabajadores para «cubrir la demanda» en todo el país, señaló.
Para el funcionario, los otros grandes desafíos que enfrenta la OABI son crear una unidad de subasta que facilite el proceso de venta de los bienes incautados y declarados en abandono, así como buscar mecanismos que le permitan preservar de la mejor manera esas propiedades.