
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El dólar no encuentra techo: este jueves la divisa subió $15 y cerró en $4.084. Y llama la atención que durante algunos momentos de la jornada la divisa alcanzó a superar los $4.100, un nivel que no se veía desde marzo de 2020 y que refleja el efecto del alza de 50 puntos básicos que realizó este miércoles la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos ¿qué implica para Colombia?
También te puede interesar: ¿A quién le duele la inflación?
La incertidumbre que provoca el alza de tasas de la Reserva Federal ha provocado un incremento de casi $300 en la tasa de cambio desde el pasado 21 de abril. Lo que muestra una sensibilidad a las noticias relacionadas con las decisiones del banco central estadounidense.
La Fed está elevando su tasa de interés para controlar la inflación en Estados Unidos que ha llegado a superar el 8% anual. Por esto, desde marzo pasado ha realizado dos incrementos equivalentes a 75 puntos básicos, dejando el rango bajo de la tasa en 1%. Pero según analistas, como el profesor de la Universidad de Harvard Kenneth Rogoff, el banco debería seguir subiendo su tasa hasta llegar al 4 o 5%.
Es un fenómeno con consecuencias locales: el alza de tasas Fed representa el riesgo de que los capitales se vayan de Colombia debido a que aumentó la rentabilidad en el mercado estadounidense. Provocando presión alcista sobre la tasa de cambio, pues salen dólares del país.
El alza de tasas Fed coincide con otros factores como los problemas en las cadenas de suministro, el alza de los precios de la energía y la guerra en Ucrania que amenazan el crecimiento mundial. Incluso, hay analistas que advierten riesgos de una recesión global para el segundo semestre del año.
De hecho, la misma Fed es consciente de que el alza de sus tasas tendrá consecuencias para el mundo y para los hogares estadounidenses, pero dejó claro su misión principal es bajar la inflación: “Sí, puede haber algo de dolor asociado (…) Pero lo que causaría un gran dolor sería no lidiar con la inflación y permitir que se arraigue”, explicó Jerome Powell, presidente de la Fed este miércoles cuando se anunció el alza de 50 puntos.
La historia reciente ha demostrado que a países como Colombia no le convienen los periodos de alta incertidumbre en los mercados internacionales. Los temores de menor crecimiento, o incluso recesión, lleva a que los inversionistas busquen inversiones más seguras, y en consecuencia que se retiren de las riesgosas. Por ejemplo, las economías emergentes con problemas en sus indicadores internos.
Se trata de una categoría en la que entraría Colombia pues en 2021 la deuda aumentó en $104 billones hasta los $715 billones, el 61,5 % del PIB. Además, hace un año el país perdió el grado de inversión en las metodologías de Standard & Poor´s y Fitch Ratings.
Entonces, es probable que la tasa de cambio registre una presión alcista a medida que aumente el ruido en los mercados internacionales, y la Fed seguirá siendo un factor de incertidumbre. Lo que también podría afectar otros indicadores como la inflación en Colombia.
Colombia también enfrenta desde hace un año fuertes presiones inflacionarias que el Banco de la República ha intentado controlar por medio de alzas en su tasa de interés: indicador que pasó de 1,75 a 6% entre septiembre de 2021 y abril de 2022.
El problema es que el repunte del dólar representa una nueva presión alcista sobre los precios de la economía. Según sondeos de la firma Raddar el 15% de la canasta familiar son importados, es decir, son sensibles a los movimientos de la tasa de cambio. Y algunos son artículos muy sensibles para el consumo de los hogares, como el trigo que está encareciendo productos como el pan.
Es claro entonces que la economía colombiana deberá seguir pendiente de cómo evolucione el alza de las tasas de la Reserva Federal y la incertidumbre en los mercados internacionales.