Publicidad

Las víctimas de la salud

La Personería realizó dos días visitas sorpresa a ocho, de los 22, centros hospitalarios de niveles I, II y III. Enfermos y personal médico son los mártires de EPS que adeudan más de $250.000 millones.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Deshumanización, es esa la palabra con la que la Personería Distrital ha calificado el servicio de salud en Bogotá. La situación es “extrema”, pacientes exigen sus derechos y personal médico también. En plena capital del país, se vive un ‘Desafío territorial’ donde los golpes, insultos, llanto, expresiones de dolor y peticiones de compasión se mezclan entre el desaseo, el desorden, el mal olor y la falta de personal, equipo y suministros médicos.

Un sistema de atención de salud sin ‘asepsia’ que pide a gritos una purificación no sólo de infraestructura sino de sus estados financieros, intervención que fue solicitada por el Distrito y a la que el gobierno nacional podría inyectar inicialmente $150.000 millones, según la Secretaría de Salud del distrito. Pero la pregunta obligada es : ¿cuándo las EPS cancelaran a los hospitales los $250.000 millones que les adeudan? , una de las razones de esta crisis.

El viacrucis que tiene que padecer un bogotano para ser atendido por un hospital de la red pública es comparado con el que tienen que soportar enfermeras y médicos quienes se las ingenian para ofrecer el servicio: A falta de recipientes para depositar agujas entonces se emplean galones y tarros que antes contenían otros productos; para que los enfermos no se deslicen y se caigan de las camillas trancan las colchonetas con un pedazo de cartón; el hacinamiento es tal que han tenido que acomodar las bodegas de almacenamiento para atender a los pacientes ; no existen salas de aislamiento así que separan con biombos a los pacientes con enfermedades contagiosas…

-“Si todas las veces que vienen a chuzarme el culo, me llevaran al baño… Aquí no se puede llegar enfermo porque aquí lo enferman más. Esto es un hospital no apto para paralíticos ¿cuándo me van llevar al baño, enfermera?”, al final del pasillo, grita a pulmón herido uno de los pacientes en una camilla arrumada al lado de unas cajas y sillas inservibles.

Del otro extremo del laberinto de camillas del pasillo, responde Gilberto Prieto, otro paciente: “aprovechen que está la prensa… Llevan dos horas acá y yo ya he ido tres veces al baño”, advierte al resto de enfermos. Desde hace más de 11 días, este hombre está en un pasillo del Hospital de Kennedy, en una camilla, a la espera de una remisión para su tratamiento de glaucoma. Una hoja de cuaderno, a medio pegar con un pedazo de esparadrapo, le confirma que está en lista para remisión, desde hace más de cinco días.

-¿Es que si no está la prensa no lo llevan al baño?

-“No. Aquí uno puede esperar hasta dos horas. Pero a ustedes los sapiaron, ya esta gente sabía que venía la autoridad y no solo lo llevan al baño sino que también limpiaron la sangre de los pisos y las paredes, responde envalentonado Prieto, quien tiene al lado una de las enfermeras.

-“Pero no sean tan duros con las enfermeras”, reclama Nora Palma, madre de un joven enfermo que está en las mismas condiciones de hacinamiento. “Mire que a ellas no les pagan, les demoran los sueldo, no tienen con que trabajar hasta al suero lo tienen que colgarlos en puntillas”.

Viernes, once y media de la noche. Entrada principal del hospital Kennedy. Un hombre escala las rejas del centro hospitalario con el objetivo de evadir el control de los guardias y poder encontrarse con su esposa e hija, quienes están en sala de urgencias. Este es su segundo intento después de una paliza que le propició la seguridad del centro, pues quiso llevarse a su hija a la fuerza, según él, porque no era atendida.

Doce y media de la madrugada. El equipo de la Personería hace ingreso a urgencias del hospital, después de notificar la queja del ciudadano que había sido golpeado. La sala es atravesada por troncos de dos árboles, el hospital está en remodelación y por lo tanto la sala debió ser improvisada. Hay por lo menos más de 50 personas, algunas en sillas y otras en el piso. Todos están a la espera, algunos en una más larga que otra: unos llevan una hora y otros seis.

De acuerdo con el informe de la Personería, un bogotano puede esperar por atención médica hasta 24 horas: por procedimientos médicos hasta ocho horas; en la espera de resultados cuatro; por una segunda valoración, otras cuatro, y en facturación de dos a cuatro horas. Este hospital que tiene capacidad para atender a 44 pacientes en urgencias, tiene 100. No sólo son atendidos en pasillos sino en dos carpas, suministradas por el Fondo de Prevención y Atención de Emergencias (Fopae), ubicadas a la intemperie, donde están 20 enfermos.

Sábado, 3:30 a.m. Hospital Simón Bolívar. Desde hace tres días no se presta el servicio de oftalmología y parcialmente se prestan los de neurocirugía. De las tres ambulancias existentes, dos están fuera de servicio, una de éstas desde hace más de 30 días. Al momento de la visita, el hospital estaba atendiendo las urgencias con un solo internista para más de 100 personas que estaban requiriendo atención. Y sólo hay tres camilleros por turno. Los pacientes que deben estar aislados están mezclados con los otros, se separan con biombos por falta de espacio.

La Personería realizó visitas sorpresas a ocho hospitales donde se detectaron fallas en la prestación del servicio “que vulneran los derechos de los usuarios”. De acuerdo con Ricardo Cañón, personero, “las deficiencias no sólo son causadas por la multimillonaria deuda de las EPS a los hospitales, el desaseo y el desorden son fallas de los hospitales que atentan contra la dignidad de los pacientes”.

La Secretaría de Salud del distrito asegura que la quiebra de los hospitales se debe a las deudas de las EPS ,que asciende a $250.000 millones.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido