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El gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, Diego Bravo, se pronunció luego de que el gobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz, manifestara su preocupación por la “negativa” de la EAAB de suministrar agua a municipios aledaños a la capital de la República.
Bravo dijo que el agua se le debe pedir a la Corporación Autónoma Regional (CAR) de Cundinamarca y explicó que el Acueducto de Bogotá está habilitado para suministrar y prestar el servicio dentro de los perímetros urbanos.
“Lamentablemente en estos últimos años se ha incurrido en esa irregularidad, que aparte de no sujetarse a la ley es inconveniente. Estamos muy preocupados por la calidad de las aguas que estamos teniendo que tomar para producir agua potable”, indicó el funcionario distrital.
En este sentido dijo que el Acueducto de Bogotá debe pensar en la calidad de la vida de las ocho millones de personas que viven en la ciudad. “Hemos tenido que dejar correr el agua, que además nos cuesta bastante porque le tenemos que pagar al concesionario que la produce”.
Señaló que en el embalse de San Rafael hay muchas dificultades por la calidad de las aguas que están llegando. “Eso lo producen los desarrollos desordenados que no están haciendo tratamientos adecuados de sus aguas. La misma empresa de Acueducto, de cierta de manera, ha servido de soporte. Eso está resultando cuchillo para su propio pescuezo”.
Álvaro Cruz, gobernador de Cundinamarca, dijo que está muy preocupado por la situación porque la EAAB no suministra el líquido a municipios aledaños a Bogotá.
“El 95% del agua que se consume en Bogotá proviene de Chingaza y Tibitoc, en Cundinamarca, y el 95% de la contaminación del río proviene de la capital”, dijo Cruz.