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El grito ‘Amáñate, Soledá’, irrumpió ayer a la 1 de la tarde. A esa hora en algunos de los escenarios más importantes del país se empezaron a escuchar las notas de ‘La pollera colorá’, la cumbia más representativa de Colombia, escrita por el desaparecido maestro Wilson Choperena con arreglos musicales del clarinetista Juan Madera Castro. Fueron once ciudades y un número destacado de municipios los que se inscribieron ante el Ministerio de Cultura para participar en esta jornada con la que el país celebró el Día Internacional de la Danza.
En Bogotá, la propuesta fue apadrinada por el Instituto Distrital de las Artes (Idartes), entidad que invitó a Carlos Vives para que fuera la figura central del evento. Actualmente el cantante y productor samario está realizando una investigación intensa sobre los orígenes de la cumbia y su valioso aporte cultural y artístico a la historia de Colombia como nación independiente. Por eso se pensó en él como el ‘maestro de ceremonias’ para que recibiera a los convocados en la Media Torta y, además, no les permitiera bajar los brazos durante más de 30 minutos.
“La cumbia es un regalo de Colombia para el mundo y llegó para quedarse. Por eso es importante recordarle al universo su origen y la diversidad de un pueblo que ella representa. La cumbia narra nuestras historias, nuestras tristezas y nuestras alegrías. La palabra cumbiamba significa estar dentro de las tradiciones folclóricas de nuestro país”, comentó Carlos Vives antes de emprender el reto de liderar al grupo de asistentes que llegó a superar las 1.500 personas.
En el evento en la Media Torta hicieron presencia no sólo las escuelas de baile, los grupos infantiles de danza y los colectivos de adultos mayores. También asistieron transeúntes espontáneos que se querían sumar a la celebración de la danza en su día. Sombreros vueltiaos, polleras, pañoletas y algunos más intrépidos que se atrevieron a prender velas, disfrutaron de la maratón de la cumbia colombiana por excelencia pero también bailaron algunos de los éxitos de Carlos Vives.
Sin embargo, ‘La pollera colorá’ no solo se bailó en Bogotá. Ciudadanos en Cartagena, Sibundoy, Villavicencio, Sincelejo, Cali, Soledad, Armenia, Amalfi y Chocontá cumplieron la cita y llegaron justo a tiempo a los puntos de encuentro establecidos. La convocatoria se realizó a través de los distintos medios de comunicación y por eso se pensó en la posibilidad de inscribir la iniciativa en el libro de los Récords Guinness.
“Al participar en el Guinness Récords queremos mostrarle al mundo que, a través de la práctica de la danza, nuestro país es una nación diversa e incluyente”, comentó Ángela Beltrán, coordinadora de Danza del Ministerio de Cultura. Falta que los delegados del prestigioso libro analicen los datos recolectados durante la jornada de ayer pero se piensa que no llegarán a superar las más de 52 mil personas que establecieron el año pasado, junto al elenco de la serie ‘El man es Germán’, la marca mundial de baile simultáneo, al danzar por más de 30 minutos los pasos de una coreografía.