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Sofía Vergara se sometió a tres horas de maquillaje cada día de rodaje. En su personificación se incluyeron dientes y nariz prostéticas, así como una capa plástica en la frente para ocultar sus cejas reales. Para darle vida a una asesina y narcotraficante, la actriz cambió su forma de caminar. Desde el minuto cero buscó borrar el rastro de personajes que le abrieron las puertas de Hollywood, como el que hizo en “Modern Family”. Más allá de ese cambio físico, la actriz no rebuscó recursos. Sentía que no los necesitaba. Al igual que millones de colombianos, vivió una de las épocas más violentas de la historia reciente. El narcotráfico tocó incluso las puertas de su propia casa.
“No sentía la necesidad de hacer lo que muchos actores hacen. Por ejemplo, si tienen el papel de un cirujano siguen a un doctor por dos semanas o si tienen el papel de un astronauta se van a la NASA, yo sentía que no necesitaba eso. Una de las cosas por las cuales me obsesioné tanto con este personaje es porque vivía en esa época del narcotráfico en Colombia”, recuerda la barranquillera, quien habló para El Espectador. “Griselda”, la serie de Netflix que se estrenó el 25 de enero, cuenta la historia de la narcotraficante conocida como “la madrina de la cocaína”.
Vergara contó que su cercanía con ese mundo oscuro iba más allá de haber vivido en la época más compleja para el país. “Desafortunadamente, mi hermano estuvo involucrado en ese negocio por un tiempo, a él lo mataron en los 90. Yo conocí a esos personajes. Sé lo que ese negocio hizo con nuestro país, con la familia, no solo con ellos mismos, sino con todo lo que estaba alrededor”, cuenta la actriz, cuyo hermano mayor, Rafael, fue asesinado. Hacía parte del mundo de la mafia.
La barranquillera con un acento en inglés marcado se convirtió en la colombiana más reconocida de Hollywood. Sofía Vergara obtuvo uno de los papeles regulares de la serie “Modern Family” en 2009. Interpretó a Gloria Delgado-Pritchett por once temporadas. De aquella producción se llevó cuatro nominaciones a los premios Primetime Emmy (2010, 2011, 2012 y 2013) y cuatro a los Globos de Oro (2011, 2012, 2013 y 2014), así como el título de ser la actriz mejor pagada de la televisión estadounidense al final de la última temporada de la serie (2020), según indicó la revista Forbes, a finales de ese año amasaba una fortuna de US$43 millones.
Las apariciones de la colombiana en otras producciones se mantuvieron en el género de la comedia, como las películas “Chef” (2014) y “Dos locas en Fuga” (2015). Pero este año, la carrera de la actriz colombiana da un giro hacia el drama con su protagónico en la miniserie de Netflix de la que, además, es productora ejecutiva. “Algo que me llamó la atención. Es que era una mujer colombiana, y lógicamente con el acento que yo tengo no me salen muchas oportunidades en Hollywood de hacer producciones”, asegura Vergara.
Vea: “Griselda”, el cambio extremo en la carrera de Sofía Vergara
La actriz dice que el proyecto que este 2024 ve la luz comenzó hace más de 15 años. “Siempre estoy buscando algo que sea perfecto para mí y la primera vez que supe de Griselda Blanco fue cuando salió Cocaine Cowboys, hace muchos años, y dije “eso no puede ser verdad”, porque yo viví en Colombia en los años 70, 80 y 90, nunca oímos ese nombre. Años después, en un avión leí un artículo sobre ella y comencé a investigar”.
“Quería saber si existía de verdad este personaje tan fuerte, una mujer que estaba criando hijos, que se volvió igual de brutal que el resto de los narcos y me llamó muchísimo la atención. En ese momento ella estaba todavía viva, había salido de la cárcel. Me daba miedo glorificarla con una historia donde no había final. En 2012 Griselda murió y retomé el proyecto”, cuenta la actriz que se mete en la piel de la criminal.
En 2015, Netflix estrenó la serie Narcos. Vergara, al ver la producción, supo con quién debía desarrollar su idea. “Cuando comencé a planear la serie, a investigar, a encontrar material sobre ella, salió la serie Narcos y a mí me encantan esas producciones. Se me ocurrió que esa era la gente con la que yo me tenía que juntar. Primero me reuní con Eric Newman, que es el productor. Yo ya me había visto todos los episodios y los de Andy (Baiz) eran definitivamente mis favoritos”, cuenta la actriz.
“Cuando me dijeron ‘vas a trabajar con Sofía Vergara en su primer rol dramático’, me dieron nervios, pero cuando sentí que era un reto para ambos, eso fue lo que más me llamó la atención y más me impulsó”, explicó Andrés Baiz, director de la serie, quien también habló para El Espectador. “Ya llevaba siete años haciendo Narcos y Narcos: México, obviamente era una temática similar, pero en esta serie poder dirigir los seis episodios, trabajar con Sofía, que está tomando el riesgo de salirse de su zona de confort y poder ser yo el director que la acompañe en ese camino, era un reto enorme que tomé sin pensarlo”, agrega.
“Sofía empezó a contarme anécdotas de su vida. Es una mujer que ha tenido tantos momentos duros”, explica Baiz. “Como director le dije: ‘Tienes que pensar en esos momentos en ciertos puntos de la serie’. Conectarle con esos instantes que pasó en su adolescencia, su infancia y ya como adulta. Entender el personaje por los momentos propios, para poder conectarse con una verdad interior, y en parte por eso Sofía hace tan gran papel en ‘Griselda’”, termina diciendo el director de los seis episodios de la serie.
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Vergara, al igual que Baiz y los demás productores ejecutivos de la serie, fueron demandados por Michael Corleone Blanco, el hijo de Griselda. Anteriormente, él ya había dado a conocer detalles sobre la vida de su madre en diversas entrevistas, pero asegura que Netflix nunca habló con él, ni le dieron beneficios económicos.
La serie revivió una vieja polémica. El embajador de Colombia en el Reino Unido, Roy Barreras, dijo que la producción le hace daño a la imagen del país. Cosa diferente piensa el exsenador Gustavo Bolívar, quien ha sido guionista y creador de narcoseries. Considera que este tipo de producciones no afectan la imagen de un país, pues simplemente muestran una realidad.