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Desde la terraza

Para disfrutar desde las alturas el desfile de la Batalla de Flores, el hotel
Santa Clara reunió a huéspedes y visitantes para una tarde de trago,
música y buenos amigos. Desde ese lugar privilegiado el pequeño carnaval
cartagenero, que sorprendió por sus ingeniosas comparsas, se vio tan festivo
como hace años no sucedía.

Por El Espectador
24 de noviembre de 2009
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