
Fue exactamente en Milán donde la bella artista no tuvo reparos en gastarse 350.000 euros en compras.
Dentro de su lista incluyó: 20 pares de zapatos Dolce & Gabbana, 12 pares de gafas Versace y un reloj Rolex de 278.000 euros.
Beckham explicó que no se pudo contener no sólo porque ama ir de compras sino porque así ayuda a reactivar la decaída economía mundial. "Los artículos de estas tiendas dicen ven cómprame y yo así ayudo a la economía", comentó.
Pero la cantante también afirmó que en ocasiones se le va la mano comprando y admitió que es una adicta a las compras. "Comprar es como una droga, entre más tienes más quieres, cuando estoy en Milán no me puedo resistir".