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“Mi sueño con la marca creo que se ha cumplido y se va a alimentando con cada paso que damos, incluso, llevar a Alma Coral a asociarse con el Matero Tropical y Elevé fue una decisión acertada para materializar nuestro propio taller, allí trabajamos en conjunto y todo lo que fabricamos es elaborado en su totalidad por nosotras mismas. Esto ha hecho que ese sueño que alguna vez tuve haya tomado otra forma y que tenga todavía más sentido. Todo esto ha sido producto del madurar de la marca y el mío también.
Aún tenemos mucho camino por recorrer, queremos más recordación en la gente, queremos que más personas nos conozcan, llegar a otros países, tener una identidad muy marcada en el mundo ceramista, en fin, un sin número de cosas…soy fiel creyente de que los sueños nunca acaban, el límite para soñar lo ponemos nosotros mismos y yo personalmente aún tengo muchos sueños con Alma Coral para cumplir”.
Este fue el recorrido que nos hizo María Latorre en 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos cuando revivió la historia de su idea de negocio y lo que ha logrado en el camino para seguir adelante con su sueño:
1. ¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?
30 años, Ingeniería Ambiental, en administración de empresas
2. ¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?
Esta idea surgió a raíz de una oportunidad de crear una marca de accesorios complementaria a una marca de vestidos de baño, lo que me recordó algunas pasiones tenía y que se me habían olvidando con el tiempo; siempre me gustó el tema de la bisutería y el coral (es mi animal favorito), entonces crear accesorios para la playa fue perfecto para unir en un solo objeto dos gustos que siempre estuvieron presentes.
Para realizar mis piezas necesito literal los 3 elementos principales:
– Tierra: de aquí surge la amada arcilla que es el componente principal para crear la pasta cerámica. También de la tierra sale El Oro que es un material fundamental para la esencia de alma coral, ya que lo utilizamos para bañar el bronce y también cómo lustre para aplicarle a las piezas de cerámica.
– Fuego: el fuego para quemar nuestras piezas de cerámica y fundir los metales como el bronce y el oro.
– Agua: para todo los procesos la necesitamos, para incorporar en nuestra pasta cerámica la fundición para pulir las piezas.
3. ¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?
Fundamental fue el apoyo de mis papás en muchos sentidos; lo primero en lo que pensé fue en el logo y el nombre, los tenía visualizados y me representaban muy bien. Crear el logo le dio sentido a lo que iba a ser la marca en sí misma.
Empecé con una mesa que mis papás me regalaron y que aún sigue siendo mi espacio de trabajo individual y los materiales los buscaba en lugares a los que nunca había ido, en realidad no sabía que existían y encontré cosas muy especiales, pero no fue fácil. Gracias a Paola, una mujer inmensamente talentosa haciendo bisutería pude aprender muchas cosas y poder hacer mis primeras colecciones de bisutería, sin embargo, con el tiempo me decidí a hacer mis propios diseños, añadiendo oro, característicos en casi todos los accesorios y ahora en otros objetos de cerámica que fabricamos. No ha sido fácil, pero mi amor por este proyecto es el que ha hecho que yo siga creyendo en él y aprendiendo para seguir ofreciendo lo mejor de mí.
Si está buscando más historias de emprendimientos, sus creadores y creadoras están aquí, en Emprendimiento y liderazgo de El Espectador.
4. ¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?
En el momento en que inicié el proyecto, me encontraba ejerciendo como ingeniera ambiental por lo cual financiaba el proyecto con mis recursos hasta que Alma Coral pudiera tener un punto de equilibrio entre los gastos e ingresos. Afortunadamente en el primer diciembre de haber comenzado el proyecto pude recuperar la inversión y empezó a alcanzar ese punto en el que podía mantenerse por sí sólo, en el que empezaba a ser viable.
5. ¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?
A nivel personal he logrado cosas que nunca imaginé, sobretodo cuando me llegaban pensamientos de ¿será que si funciona? ¿será que va a gustar?; y luego cuando se veían los resultados del esfuerzo y del amor puesto en cada pieza, es cuando me daba cuenta que todo lo que queremos podemos lograrlo. He logrado desdibujar miedos que tenía, y algo que es muy valioso para mí, construir día a día mi paciencia.
Ya como marca pienso que ha sido muy importante el trabajo colaborativo con otras marcas amigas, ha sido un trabajo y un proceso marcado por la solidaridad y la unión y eso mismo lo estamos transmitiendo a través de un proyecto que se llama “Artesanas” que tenemos con dos marcas amigas ( Elevé y El matero tropical ), lo que hacemos es compartir un poco de lo que hacemos y conocer personas que quieren vivir una experiencia con este mundo de la cerámico; ver que este arte llega a tantas personas y ver sus caras de emoción al terminar sus piezas nos llena de satisfacción, incluso es una terapia, una meditación activa para las personas que deciden acompañarnos en este proceso.
6. ¿Soy feliz?
¡¡¡Inmensamente feliz!!!, la cerámica no solo me ha llenado el alma sino que me dio la fortuna de conocer personas invaluables, personas que son de otro mundo. Para la comunidad de la cerámica las palabras colaboración y amistad hacen parte fundamental del vocabulario, tuve la fortuna de encontrar en el camino personas muy valiosas, que me ayudaron mucho a comenzar en este mundo de la cerámica, solo las voy a nombrar porque me extendería mucho contándoles que aprendí de cada una de ellas, pero aprovecho para darle las gracias, Viole, Vivian, Jessica, Dari, Esteban, Lau y Dianita; de verdad me hace inmensamente feliz hacer cerámica y aún más ver como a las personas les encantan mis piezas.
7. ¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?
Por el momento ni lo pienso, creo tanto en este proyecto que pienso que todavía queda mucho camino por recorrer, todavía tengo muchas ideas que concretar con Alma Coral y más ahora que tenemos el colectivo Artesanas y que podemos fabricar nuestras piezas en nuestro propio taller, realmente el proyecto ha tenido tanta acogida que no pienso en ningún momento vender mi emprendimiento.
8. ¿Qué tan duro fue para mí emprender?
Fue difícil surgir de la nada, en algo tan competitivo, pero tenía la idea de marcar una diferencia con las demás marcas, algo que hiciera de Alma Coral diferenciable y que llegara a un mercado amplio, es decir, que llegara a muchas personas de diferentes gustos, estilos y formas de vida.
La parte más difícil fue conseguir los proveedores adecuados, al principio tuve muchos inconvenientes con los incumplimientos, pérdidas de dinero y retrasos en la entrega de los pedidos; eso me dio la visión de que Alma Coral tenía que empezar a funcionar de tal forma que no dependiera tanto de terceros, asimismo, podría imprimir un sello de originalidad y representación de la marca; de esto surge la idea de utilizar la cerámica como materia prima, ya que es algo que si bien lleva un proceso complejo, de mucho tiempo y paciencia, es algo que lo trabajo yo misma y queda en mis manos el cumplir con tiempos y calidad.
9. ¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?
Mi sueño con la marca creo que se ha cumplido y se va a alimentando con cada paso que damos, incluso el llevar a Alma Coral en asocio con el Matero Tropical y Elevé a materializar nuestro propio taller en donde trabajamos en conjunto y que todo lo que fabricamos sea realizado a totalidad por nosotras, ha hecho que ese sueño que alguna vez tuve haya tomado otra forma y tenga aún más sentido; todo esto ha sido producto del madurar de la marca y el mío también. Bueno, ¿y que hace falta?, aún muchas cosas, mucho camino tenemos por recorrer, queremos más recordación en la gente, queremos que más personas nos conozcan, llegar a otros países, tener una identidad muy marcada en el mundo ceramista, en fin, un sin número de cosas, soy fiel creyente de que los sueños nunca acaban, el límite para soñar lo ponemos nosotros mismos y yo personalmente aún tengo muchos sueños con Alma Coral para cumplir.
10. ¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?
Ahora hay que seguir perfeccionando técnicas, en la cerámica tenemos infinidad de procesos, la palabra más común en la cerámica es hacer pruebas como ya se los mencione anteriormente, así que nos faltan muchísimas pruebas por delante para seguir ofreciendo piezas únicas llenas de identidad y por supuesto amor. Tambien sigue poder tener una capacidad de producción más grande, me encantaría poder tener piezas disponibles todo el tiempo para las personas que me preguntan pero no es fácil, es un proceso de mucho tiempo, actualmente cuento con un colaborador muy valioso, se llama Dari, gracias a él he podido tener mayor numero de piezas por producción y vamos creciendo cada vez más.
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11. ¿Mi emprendimiento es escalable?
Si, totalmente, tenemos millones de piezas que podemos hacer para aplicaciones en todo tipo de negocios, una de las cosas que más nos piden son colaboraciones, por el momento hemos tenido que aprender a decir “no” porque estamos enfocados en construir nuestra identidad, nuestras piezas y en perfeccionar procesos para poder cumplir sin inconvenientes, entonces tenemos un camino por recorrer muy amplio.
12. Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?
Jamás lo haría, en la cerámica el dinero pasa a un segundo y casi tercer plano, en la cerámica necesitas manos, necesitas personas que sueñen igual que tú, que les guste tener sus manos llenas de barro, que los retos sean su motor y que tenga una capacidad de resiliencia, paciencia y automotivación muy grande, así que no podría aceptar solo un aporte económico por parte de una persona y menos desconocido.
13. ¿Qué no volvería a hacer?
No volvería a dejar la mayoría de mis procesos a un proveedor, depender de un proveedor es muy difícil y trae muchos problemas con los clientes, es difícil encargarse de la mayoría de procesos, pero es lo que te puede asegurar la calidad que quieres.
14. ¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?
Desde que comencé con la bisutería y la joyería me encantaba ver a Daniela Salcedo, me parece que tiene una identidad súper clara y coherente a su personalidad, me inspira mucho aún ver en lo que ha convertido su marca y todo lo que ha logrado, tenemos conceptos muy diferentes, pero aun así admiro mucho su trabajo.
15. ¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?
Yo creo que todos los emprendedores hemos pasado por esa etapa de querer tirar la toalla, no es fácil, sé que muchos lo dicen, pero de verdad, créanme el auto motivarte día a día y creer en ti, así nadie más lo haga, no es fácil, seguir a pesar de que tu emprendimiento no te esté generando los ingresos suficientes no es fácil, yo lo pensé mucho en un momento cuando todas las marcas de accesorios empezaron a vender lo mismo y competíamos por precios, eso no era lo que yo quería, no quería comprar para revender, pero iniciar un proceso desde cero, prácticamente para darle un giro a la marca no era sencillo, así que pensé dejar las cosas hasta ahí, pero con la cerámica todo cambio y ahora pude lograr darle la diferenciación a mis piezas de joyería y de igual manera llevar un poco de esta a mis piezas de cerámica.
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16. ¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?
Actualmente junto con Elevé y El matero tropical, tenemos Artesanas un colectivo cerámico donde compartimos un espacio de taller, nos ayudamos mutuamente, intercambiamos ideas, conocimientos y compartimos gastos de un espacio que sin duda se ha vuelto nuestro lugar favorito.
17. ¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?
Yo pienso que la cerámica es un arte que está hecho para trascender, ya lleva millones de años haciéndolo y seguramente lo seguirá haciendo, una vez tú conoces la cerámica difícilmente la quieres dejar, es un material fascinante.
18. ¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?
En 10 años espero poder tener una producción súper estable y estar exportando piezas cerámicas tanto de hogar como de joyería a todo el mundo, me lo sueño una y mil veces, y lo veo súper posible.
19. ¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?
Un papel importantísimo, como les decía mis papás me apoyaron desde el momento 1, si me salía un trabajo como ingeniera ambiental, la primera pregunta que me hacían era “¿Y Alma Coral?”. Me ayudaban los diciembres cuando era una locura doblar y doblar cajas, mis amigas me han comprado de todo, mis amigos les regalan a sus novias y actualmente mi esposo me ayuda a cargar piezas de arriba abajo, a empacar, me da mil consejos para hacer negociaciones. He tenido la fortuna de tener personas a mi alrededor que me apoyan muchísimo.
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20. Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?
Por supuesto que sí, soy la más motivadora con las personas que quieren emprender, no me quedo con nada, todo lo cuento, todo lo digo, creo que todos tenemos derecho a soñar y cada uno de nosotros decidimos el destino de nuestro emprendimiento o empresa, yo te podría dar todos mis secretos, explicar todo lo que hago y como lo hago, y si tú no tienes la disciplina y automotivación para hacerlo no te serviría de nada, y si lo logras y me superas es porque te lo mereces y fue porque a mí me falto trabajar más duro, así que ayudaría a todo el que quiera en su camino a emprender.
21. ¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?
Actualmente Alma Coral sigue siendo solo mío, y a pesar de que no tengo un socio, si tengo un equipo que se está construyendo en Artesanas y Dari que es mi mano derecha e izquierda en este momento.
22. ¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?
Yo creo que es introducir la joyería a la cerámica y viceversa , son un complemento espectacular, tengo lo artesanal de la cerámica y la elegancia y sutileza de la joyería.
23. ¿Qué he aprendido de todo esto?
El aprendizaje más grande la paciencia y la automotivación, nadie sabe el día a día que tienes, nadie sabe las veces que lloraste, que te rendiste o querías rendirte, al final se ve lo bueno, los logros, lo que salió bien, así que aprendí que tengo que tener tolerancia y paciencia conmigo misma y entender que al igual que la cerámica todo es un proceso y no debes compararte con nadie, todos vamos a tiempos y ritmos diferentes, lo importante es tener claro lo que quieres para poder trabajar enfocado en eso.
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