Publicidad

Mitos en torno al 2 de octubre

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

En relación con los resultados electorales del 2 de octubre se han tejido, nacional e internacionalmente, una serie de mitos que tienen muy poco que ver con la realidad.

Entre esos mitos, muchos de ellos de una simpleza abismal, están los siguientes:

Mito: Colombia es uno de los pocos países en el mundo que no quiere la paz. Es un hazmerreír internacional.

Realidad: Lo que el Gobierno sometió a consideración en el plebiscito del 2 de octubre no fue la paz, sino el Acuerdo que suscribió con los subversivos. Si a los colombianos se les llega a preguntar si están a favor de la paz, o de la guerra, posiblemente el uno por ciento votaría a favor de la guerra. Y de consultarles si están a favor de las Farc, votarían negativamente nueve de cada diez. Lo que los colombianos han dicho es ‘No’ a las condiciones de paz acordadas y negociadas bajo la tutela de dos naciones con vocación totalitaria, cuya trayectoria en materia de derechos humanos deja mucho que desear, como son Cuba y Venezuela. El afirmar que Colombia no quiere la paz es una tontería; y el insinuar que somos un hazmerreír es un irrespeto a los 13 millones de colombianos que ejercieron su derecho de opinar.

Mito: Al no entrar en vigencia el Acuerdo con las Farc, Colombia se negó a acceder a una nueva era de paz.

Realidad: Difícilmente se puede hablar de paz cuando hay otros múltiples grupos que le han declarado la guerra al Estado. Es tan evidente que con la firma del Acuerdo con las Farc no se acaban los conflictos internos que, según los expertos, hay 24 grupos criminales –entre ellos el Eln y las bacrim– que están al acecho para ocupar el puesto de las Farc en las actividades criminales del tráfico de estupefacientes y de minería ilegal.

Mito: La gran triunfadora de la jornada del 2 de octubre fue la abstención.

Realidad: Haciendo abstracción de pasajeros fenómenos climáticos que hubieran podido afectar la votación en el litoral caribe, la abstención en Colombia siempre ha sido alta. Este fenómeno ha hecho que la izquierda siempre haya pretendido apoderarse de los ‘abstencionistas’, como si esta fuera una masa homogénea y uniforme que comparte una misma opinión. Lo que es importante es que a nadie se le haya negado el derecho al voto y todo parece indicar que estas han sido posiblemente las elecciones más pacíficas en la historia de Colombia.

Mito: La sociedad colombiana esta fracturada en dos: los que votaron por el ‘Sí’ están de acuerdo con el presidente Santos y los que votaron a favor del ‘No’ están es de acuerdo con el expresidente Uribe.

Realidad: La favorabilidad de Santos difícilmente llega al 30 por ciento, pero el ‘Sí’ obtuvo cerca del 50 por ciento de los votos. Es evidente que un buen porcentaje de los que votaron por el ‘Sí’ apoyando el Acuerdo con las Farc, no están de acuerdo con el Gobierno en muchos otros temas. Tampoco es verdad que Uribe sea el dueño de los que votaron por el ‘No’.

Mito: El Acuerdo firmado en La Habana es el mejor acuerdo al que se ha podido llegar.

Realidad: Decía John F. Kennedy que es inoficioso negociar con alguien que afirma que lo mío es mío, pero lo tuyo es negociable. En La Habana el Gobierno adquirió 114 compromisos, mientras que las Farc sólo tres. Si esa es una negociación equilibrada, que alguien me explique qué es equilibrio.

Apostilla: El discurso del Santos aceptando la derrota es posiblemente el mejor de su Presidencia. Claro, al grano… y sobre todo breve.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido