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Cada crisis es una oportunidad para descubrir nuestras fortalezas, para salir de la zona de confort e ir tras la vida que siempre anhelamos tener.
Muchos hemos atravesando momentos de inflexión y dificultad tan fuertes que nos hacen revisar los parámetros en los que hemos basado nuestra historia. Algunas personas pasan por este período y se hunden en el problema, se quejan de la situación y se estancan. Otras luego de caer al piso, nos limpiamos las rodillas y en un momento de introspección analizamos nuestro dolor para entender para que vivimos esta situación y que debíamos aprender de ella para poder seguir adelante.
Esta catarsis puede venir de infinidad de situaciones complicadas, que creemos que son lo peor que nos ha podido pasar en la vida. Como una grave enfermedad, la muerte de un ser querido, una crisis económica, una perdida repentina de trabajo, una traición, como en mi caso personal un divorcio o muchas historias más que a diario se oyen de dolor.
Para mí es un arte porque es un proceso creativo de reconocimiento personal y de reevaluación de las prioridades en la vida, solo tú lo puedes hacer por ti al momento de tomar la firme decisión de crear tu propia opera prima. El arte de reinventarte comprende muchos aspectos que hay que trabajar tanto interna como externamente para lograr convertirte en esa persona que siempre soñaste ser.
En mi caso por años estuve infeliz y deprimida, sin que nadie lo supiera, me sentía frustrada y nada a mí alrededor me gustaba, no fluía. Creía no sé si por inmadurez que de eso se trataba la vida, pero estaba tranquila en la más cómoda zona de confort en la que alguien se pudiera encontrar. Inmóvil presa en una celda que yo misma ayudé a construir y en la que pasé muchas noches llorando sin entender mi propia realidad.
Soy impulsiva pero estaba muy cansada de la situación que vivía y de un día para otro decidí darle un vuelco total a mi existencia, comencé de la nada y sin herramientas, sin ni siquiera un plan en mente. Solo con las más fuertes ganas en mi alma de ser feliz y con mis dos pequeños hijos sujetando firmemente mis manos, siendo mi motor de arranque.
Yo necesitaba volverme a sentir bien conmigo misma, recobrar mi confianza y seguridad y empecé a trabajar en mí, en mejorar aquello con lo que llevaba años pelándome y sintiéndome incomoda. Me hice un no muy notorio cambio de look, aclare mi tono de pelo, comencé a hacer ejercicio, a conocer gente nueva, a practicar regularmente yoga y a aprender a meditar. Hice las cosas que decía que algún día haría, pero que nunca tenía los pantalones para hacer, viajé, baile, lloré y volvía a bailar. En mi proceso de búsqueda espiritual necesitaba respuestas y estuve en varios retiros buscando paz, pero no era fácil encontrarla, por ratos volvían las lágrimas y la desesperación, me sentía sola aunque estuviera con muchas personas. Y las cosas no salían bien, cada día era un problema nuevo o algo por solucionar, infinidad de veces le pregunté a Dios por qué tanto, por qué a mi?
De un momento a otro y lentamente, gracias al encuentro conmigo misma mediante un trabajo terapéutico, a muchos libros, al apasionado encuentro con Un curso de milagros y tiempo de meditación comencé a ver las cosas de un modo diferente, ya no como víctima de las circunstancias, sino como heroína de mi historia. Comencé a conocerme, a sentirme plena en mi espacio. Decidí tomar las riendas de mi destino y empecé a sanar las heridas que traía de atrás, perdonando pero no lo que los otros me hicieron, sino cómo me sentía yo por lo que las otras personas hacían, muy seguramente sin querer hacerme daño. Y pude entender que cada persona que nos encontramos en el camino es un maestro, del cual tenemos que tomar el mejor aprendizaje, por lo general logramos verlo solo cuando ha pasado el tiempo.
Aun continuo en mi proceso y un poco parte de eso es escribir estas palabras para ustedes, a lo mejor pueden servirles de inspiración. Si estas pasando por un momento difícil, quiero darte la seguridad de que lo que pasa es lo que tiene que pasar, aunque no lo entiendas en este momento esta situación te hará crecer, te hará fuerte, te enseñará a valorarte y sobre todo entenderás que tienes en tus manos un poder creativo para lograr cumplir tus sueños.
@mariaclaugarcia