Publicidad

Conmovedora carta del hijo de un congresista que protagonizó balacera en el Congreso y hoy respalda la paz

Cartas de los lectores
02 de septiembre de 2016 – 12:30 a. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

El profesor Juan Carlos del Castillo —hijo de Carlos del Castillo, uno de quienes dispararon en el famoso tiroteo en el Congreso de la República en 1949 que terminó en la muerte de Jorge Soto del Corral y Gustavo Jiménez, comparte los sentimientos que le provocó el anuncio del acuerdo final de paz el pasado 24 de agosto.

Pensé largamente si podía permitirme la licencia de decir públicamente lo que ahora digo. No había yo nacido y ya mis ancestros cargaban con el estigma y  la desgracia de la que padecemos tantos colombianos.  Apenas iniciaba el 8 de septiembre de 1949, cuando en el recinto de la Cámara de Representantes irrumpieron las armas y fue estremecida la madrugada por un intenso tiroteo. Un muerto y tres heridos. Mi padre fue uno de los protagonistas de esa demencial violencia.

Tal vez por eso detesto las armas, he repudiado y huido del laureanismo y sus nuevas versiones, no resisto la violencia, los golpes, los gritos, los insultos y  las injurias. Milité muchos años en la izquierda, pero me cansé de esa opción, por su debilidad ética frente al fanatismo, el odio y la violencia, y por  su convicción —no de la necesidad de la justicia social—  sino de que la violencia es la real partera de la historia. La noche del 24 de agosto, me conmovieron hasta las lágrimas dos personas: Humberto de La Calle e Iván Márquez. Dos colombianos que se estrecharon la mano en un acto de reconciliación. Mostraron que la grandeza, la responsabilidad histórica, la sensatez y el destierro del odio enfermizo, son posibles. Pensé que hubiera sido hermoso que mi padre estuviera vivo, que me hubiera abrazado presenciando este momento, que ya no se enorgulleciera de esa noche fatídica, sino de esta noche de esperanza, que hubiésemos llorado juntos y nos hubiésemos reconciliado y que ambos aceptáramos que esta generación, la de sus nietos y la de mis hijos, tiene derecho a salir de la maldición de la sangre, y que eso, nos haría más valientes y sensatos.

Por: Juan Carlos del Castillo.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido