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Todo comenzó con una riña en un bar, el Twin Peaks, y acabó trágicamente en el parqueadero del centro comercial en donde está ubicado este local, un lugar de reunión de motociclistas. De repente cinco bandas rivales llegaron al lugar y comenzó una pelea con puñetazos, cadenas, cuchillos y, finalmente, disparos.
Cuando llegaron las autoridades ya había nueve muertos, 19 heridos y varios lesionados. Detuvieron a 196 personas y hoy 170 siguen tras las rejas, vinculados con los hechos, según la policía de Waco, que dijo que la pelea iba a continuar en otro lugar de la ciudad, si ellos no hubieran intervenido.
Pero qué tan peligrosos son estos clanes?
Según un artículo publicado por el periódico El Mundo, estos clanes no son vistos como algo peligroso o violento. “Los moteros abonados a las Choppers y las Harley Davidson son parte del mobiliario en las carreteras rumbo a Las Vegas o de camino a San Francisco, prestos a hacer sonar sus bocinas si al percibirlos por el retrovisor, el conductor se hace a un lado cediendo parte de su carril. Aunque la estética es hasta cierto punto agresiva, ataviados con cuero, odas a la muerte en sus tatuajes, pañuelos y botas para patear cualquier obstáculo que surja por el camino, hay admiración y respeto por su camaradería y su amor incondicional a una moto”.
Tras la matanza de hoy, el periódico repasa el historial violento de estos grupos en todo el país. “Hay cuantiosos estudios documentando un fenómeno que comenzó después de la Segunda Guerra Mundial y que el domingo vivió un capítulo más”.
Dice el periódico que hace varias décadas grupos como Los Angeles del Infierno o The Bandidos constituyen una amenaza en varias ciudades del país y citan al Diario Internacional de Estudios de Motociclismo que relata que hordas de excombatientes que regresaron a Estados Unidos tras combatir en Europa en el año 45 se asociaron a través de esta clase de bandas motorizadas, desubicados al regresar al hogar.
Señala El Mundo que las motos como Harleys e Indians son parte de su existencia y les da una identidad. El diario cita un informe del Departamento de Justicia del estado de California que data de varios años, en 1947, en donde ya se habían comenzado a asociar bajo el nombre de la Asociación Americana de Motociclismo. Desde entonces, señala el artículo, ya había bronca entre ellos.
“Ese mismo año, miles de entusiastas de las motos asistieron a unas carreras en Riverside que acabaron con incidentes graves. Hubo dos muertos y en los informes policiales ya se empezó a usar el término de forajidos, bandidos sin control.
Ya en 1950, en la ciudad de Fontana, miembros de los ‘Pissed off Bastards’ formaron una nueva pandilla motorizada, los Hells Angels en honor a un bombardero de la Segunda Guerra Mundial, trasladando la sede a Oakland, al norte de California”, dice el artículo.
El periódico relata que en 1959 nacerían los ‘Pagans’ de Maryland y los ‘Outlaws’ de Chicago, acompañados una década más tarde por los ‘Bandidos’ que también tuvieron parte en los hechos del domingo en Waco. Aunque el movimiento en los 60 estaba más centrado en pasar un buen rato que en cometer actos criminales, las fichas policiales no cesaron, siempre con las drogas de por medio y las actividades ilícitas.
Dice el diario, citando un informe del Departamento de Justicia, que son «organizaciones sofisticadas que usan su afiliación a un club de motociclistas como conducto para la actividad criminal». Su naturaleza, dice el documento, es de carácter conspiratorio y sus objetivos siempre se obtienen a través de la violencia y la intimidación.