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El presidente Iván Duque participará en Washington de la conmemoración de los 200 años de relaciones bilaterales entre Colombia y Estados Unidos. En medio de la celebración, en la que el mandatario condecorará a excongresistas y exfuncionarios estadounidenses por su contribución a las relaciones entre los dos países, se reunirá con el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y con directivos del Fondo Monetario Internacional (FMI), además de que participará como orador en la Conferencia Nacional de Alcaldes estadounidenses en Reno, Nevada.
La celebración tendrá un tinte cultural, con epicentro en el John F. Kennedy Center, en la capital estadounidense, ciudad en la que el presidente también se reunirá con los directivos de algunos centros de pensamiento y estudios políticos, como Americas Society/Council of the Americas e International Conservation Caucus Foundation.
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La necesidad de una región sólida
La canciller y vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, participó ayer del lanzamiento del libro Aliados: 27 ideas audaces para reimaginar la relación Colombia-EE.UU, una compilación de ensayos elaborada por el Centro para América Latina Adrienne Arsht, del Atlantic Council y el Programa Latinoamericano del Wilson Center.
Aprovechando el momento, la funcionaria aseguró que no sólo América Latina y el Caribe necesitan de un Estados Unidos sólido, sino que Estados Unidos también requiere de una región sólida, productiva y desarrollada, en aras de maximizar las oportunidades y contener los riesgos a nivel mundial. En este contexto, enfatizó en que Colombia es un socio confiable para Estados Unidos, “cuando todos debemos reducir los riesgos sobre la estabilidad de las democracias, las brechas sociales y económicas en la región”, y afirmó que las relaciones bilaterales cuentan con el apoyo bipartidista y están sustentadas en elementos comunes, como el Estado de derecho, la libertad y la democracia.
En 200 años de relación, todavía hay retos comunes y temas que requieren de un lugar principal en la agenda. Por un lado, dentro del grupo de los desafíos en común, Ramírez resaltó “mejorar la seguridad compartida, fortalecer las instituciones democráticas y profundizar la dignidad en la vida de nuestros ciudadanos, a través del crecimiento económico inclusivo”, así como proyectos en energía limpia, adaptación climática e infraestructura. Por el otro lado, en cuanto a los temas considerados como prioritarios en la agenda bilateral, la funcionara mencionó la migración, el cambio climático, la paz de Colombia, la educación y el desarrollo. Esto, en un momento en el que, según lo señaló, “estamos llevando la relación bilateral al pico más alto de la historia”, refiriéndose a la consolidación de Colombia como aliado principal no perteneciente a la OTAN.
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