
Es difícil que un niño exprese sus emociones y más cuando tiene miedo de una situación específica. Por eso sus padres o acompañantes permanentes deben estar pendientes de sus cambios de conducta.
Algunas de las modificaciones de la conducta pueden ser:
• no quiere ir a estudiar, • insinúa querer cambiar de colegio, • está más callado y ausente en las conversaciones, • llora más frecuente y fácilmente, • puede ponerse agresivo con personas más chicas que él (ella).
Para identificar cuándo tu hijo está siendo víctima del matoneo, también conocido como bullying, es necesario estar en contacto y comunicación permanentes con él.
En caso de identificar que el niño es víctima de bullying, es importante: • hacerle un acompañamiento permanente y sobre todo hacerle sentir protegido y seguro a tu lado, respetando claramente su individualidad e independencia, • siempre escucharlo, dejarlo que exprese sus emociones y pensamientos, sin interrumpirlo hasta que termine, • centrar la atención en soluciones inteligentes; por nada del mundo mostrar emociones negativas (rabia, ira, ansiedad) frente al niño, a pesar de lo difícil que pueda ser aceptar la situación. • Ponerse en contacto con el colegio, y en especial con el profesor encargado del salón de tu hijo. • Buscar ayuda de un profesional si crees que es necesario.
Algunos tips para evitar que tu hijo sea víctima del matoneo: • Desde casa enséñale que es un ser valioso; incrementa su autoestima. • Su cuerpo es sagrado, nadie debe dañarlo ni golpearlo, y mucho menos tocarlo. Enséñale el respeto por los cuerpos. • Sus emociones y pensamientos merecen todo el respeto, nadie debe insultarle o humillarle verbalmente. • Si tienes algún problema, identifica cómo lo resolverás asertivamente, y recuerda que los niños son una esponja y reflejan todo lo que ven en casa. • Comunícate a diario con tu hijo, sé su amigo y confidente.