

LAS DELICIAS es un barrio compuesto por familias muy particulares, pero la de Álvaro Rodríguez se destaca por encima de todas. Y no precisamente porque sea la más funcional. Al contrario: su cabeza es un viejo cascarrabias que cree tener el control de lo que sucede dentro y fuera de su casa. Cuando el señor Rodríguez se toma sus tragos, el cobre que deja pelar brilla con una luz distinta a los de su alrededor. Las consecuencias de sus actos y las de sus vecinos se verán a partir del 25 de diciembre en Uno al año no hace daño, la nueva película escrita por Dago García y dirigida por Juan Camilo Pinzón. En esta ocasión, el libretista dejó a un lado la exitosa saga de El paseo, que tuvo tres entregas con gran respuesta del público, para reinventarse en otra comedia, protagonizada por Waldo Urrego. «La propuesta es un recorrido por ese mapa de celebraciones que tenemos los colombianos. El matrimonio, el día de la madre, la primera comunión, todo aquí lo celebramos con trago. La película busca retratar nuestra idiosincrasia», dice García, conocido por darle forma a El carro y Pena máxima, entre otras. «Teniendo el mismo objetivo de ser una comedia blanca que se puede ver en familia, hemos cambiado el contexto de los personajes y también el eje temático. Ya no van a ser paseos, sino fiestas».
El formato en el que será contada también es nuevo. Marcos, interpretado por Manuel Sarmiento, es un periodista que intenta resolver un interrogante: ¿qué tan bebedores son los colombianos? En el barrio Las delicias encontrará una mina de oro, sobre todo a la hora de abordar al señor Rodríguez. Durante su trabajo, que será una suerte de falso documental, registrará lo que es capaz de hacer un bogotano con tragos en la cabeza. Encarnando al señor Rodríguez, el actor Waldo Urrego se echó al hombro el papel protagónico. «Uno al año no hace daño es una búsqueda de la felicidad desde lo popular. Sin caer en el ridículo y con una mirada aguda, es una propuesta con verdadero sentido del humor».
Una vez más, como en El paseo 3, el responsable tras la cámara es el director Juan Camilo Pinzón. Aunque García escogió el casting y elaboró los diálogos, Pinzón tuvo total autonomía durante el rodaje. Su trabajo en filmes anteriores lo ubican como uno de los alfiles deDago García Producciones. «Esta es una película más popular que El paseo.
Generalmente lo que hacemos es exprimir la memoria. Siempre escarbamos el pasado, procuramos llenar espacio con contenidos cercanos al público», sostiene García, quien está trabajando en su primera película animada, de momento llamada Reggaechicken. «Si el espectador la disfruta, tendrá una segunda parte para el 2015», adelanta García. Como si esto fuera poco, no descarta escribir la cuarta entrega de El paseo. «Íbamos a hacerla, pero a las marcas hay que dejarles ciertos espacios para recargarnos de nuevas ideas y para que el público los extrañe un poco». ¿Uno al año no hace daño superará las expectativas? Hay que esperar hasta el próximo 25 de diciembre para saber si el prolífico productor vuelve a seducir a los colombianos.