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La aviesa interpretación de una publicidad política pagada
Con verdadera y profunda decepción he venido registrando el apoyo de El Espectador al candidato Gustavo Petro, del Pacto Histórico, que perteneció al grupo guerrillero M-19, asociado en la toma del Palacio de Justicia con Pablo Escobar, determinador del asesinato del gran Guillermo Cano, faro moral de la república, sin que ese ominoso hecho haya impedido que esta otrora respetable institución apoye al Sr. Petro.
Como se ha evidenciado, ese candidato ha convertido el Pacto en una verdadera letrina, donde se han refugiado los más corruptos entre los corruptos, con un equipo de políticos inmorales y delincuentes extranjeros a cargo de una estrategia de campaña reprochable donde la pongan. No me cabe la menor duda de que si don Guillermo Cano resucitara y viera en lo que se ha convertido este periódico, no lo reconocería y moriría de nuevo de pena moral.
El Espectador, con todo respeto por su historia, es hoy en día una verdadera vergüenza nacional.
Dadas las consideraciones aquí expresadas, les solicito desde ya la no renovación de mi suscripción a su vencimiento.
Abdón Espinosa Fenwarth.
Respuesta del director: El Espectador no ha apoyado ni apoya a ningún candidato a la Presidencia de la República en esta elección. La posición de El Espectador se lee en sus editoriales y no en la publicidad que contratan sus anunciantes. Otra cosa es que este periódico crea en la libertad que tienen los aspirantes a la Presidencia, dentro de la Constitución y la ley, de contratar dicha publicidad, por lo demás claramente identificada como “publicidad política pagada”.
La decencia ante todo
De acuerdo con su editorial del domingo, “¿Será mucho pedir una última semana de decencia?”. Vivo en el exterior, pero he podido seguir por los medios escritos parte del recorrido violento de esta campaña, no solo de un candidato sino de todos y no solo de candidatos sino de senadores, representantes…
Desprestigio, mentiras, racismo, intolerancia y una cantidad de descalificativos más. Es la primera vez que veo una campaña así.
Ojalá Colombia quede en manos de un buen hombre.
María Deicy Lozada Lozano.
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