Publicidad

“Deberíamos tener el mismo apoyo que reciben los hombres” Natalia Gaitán

Con 24 años, ha sido capitana en la Selección Femenina de Fútbol desde que inició su proceso en la Sub 17. Actualmente hace parte del ‘Gold Star’ de Bogotá.

Por Natalia Gaitán Laguado
11 de junio de 2015
“Deberíamos tener el mismo apoyo que reciben los hombres” Natalia Gaitán

Soy capitana del equipo desde que empecé el proceso en la Sub 17, en 2008, y lo asumo con mucho orgullo, con pasión, porque es un honor representar a mis compañeras. Ser jugadora de fútbol en Colombia no es fácil, todavía se tienen pensamientos machistas, aunque se ha mejorado bastante desde cuando yo empecé hace como 10 años. Antes nos decían que las niñas debíamos estar en la casa; ahora se ve con otros ojos, pero falta apoyo de empresas privadas, falta que el país conozca más la Selección Femenina.

Mi carrera empezó a los 11 años, cuando ingresé a un club femenino, el  Internacional Bogotá, y vi que el fútbol era mucho más que jugar los fines de semana. Empecé a jugar a los cinco años con mi papá y mi hermano; mi mamá quiso que probara más cosas y me metió a tenis, natación, vólibol, pero cuando vio que yo quería era jugar fútbol, me apoyó incondicionalmente.

A veces, es curioso, el rechazo venía de la mamás de los niños contra los que jugábamos, es que las mismas mujeres nos damos duro, pero nosotras hemos demostrado que por jugar fútbol no se pierde feminidad, es solo un deporte que juegan mujeres y hombres por igual. Ya estamos teniendo reconocimiento como grupo, pero falta también ese reconocimiento individual.

Nosotras hemos tenido triunfos, hemos sido campeonas suramericanas, cuartas del mundo y por esos resultados, deberíamos tener el mismo respaldo y recibir la misma energía que los hombres. Quiero aclarar que estamos muy orgullosas de ellos, pero queremos que nos apoyen a nosotras también. Les cuento que el fútbol femenino es más atractivo, nosotras poco y nada nos quejamos cuando nos pegan; disfrutamos del juego y no tratamos de engañar al rival o al árbitro. Por ese poco apoyo que tenemos jugamos con más pasión, por amor al país. En el masculino hay premios y reconocimiento, nosotros lo hacemos por amor y eso lo hace más emotivo.

Yo sé que no es posible jugar fútbol aquí, por eso quiero irme a Suecia o Inglaterra; ya estuve un tiempo en España. Después quiero seguir vinculada, apoyar este deporte en Colombia, porque hay mucho por hacer, mucho talento y a veces las niñas no se enteran de todo lo que se puede lograr en el fútbol. Ya me gradué de administración de empresas con énfasis en mercadeo, en Estados Unidos. No es fácil llegar al exterior, porque solo pueden tener tres jugadoras internacionales, y les queda más fácil conseguirlas allá mismo que llevarlas de Colombia. Además, todavía el jugador colombiano tiene fama de indisciplinado. 

Veo lejos una liga profesional en Colombia. Sería bueno que así como Argos patrocina el fútbol de salón hicieran lo mismo para el femenino. 

Fotos: David Schwarz

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Publicidad