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Pocas instituciones mueven más los mercados globales que la Reserva Federal de Estados Unidos. Esta semana se reúne su comité de política monetaria, y el hombre que lo ha presidido los últimos ocho años lo hará por última vez.
La Fed es el banco central de Estados Unidos: la institución que fija las tasas de interés del país, es decir, el costo al que los bancos se prestan dinero entre sí. Esa tasa influye en todo: los créditos hipotecarios, los préstamos de consumo, el valor del dólar y, en últimas, el ritmo de la economía global. Actualmente se ubica entre 3,50 % y 3,75 %.
Nadie espera que eso cambie esta semana. En informaciones recopiladas por AFP, FedWatch (la herramienta de monitoreo del grupo CME) indicó que casi ningún analista prevé un cambio en esta reunión. La mayoría ni siquiera anticipa una modificación antes de fin de año.
“Como no hay la menor posibilidad de que la Fed cambie sus tipos de interés, nuestra atención estará sobre todo en cualquier elemento relativo a los futuros movimientos de política monetaria”, explicó Nancy Vanden Houten, economista de Oxford Economics, a AFP.
La guerra complica las cuentas de EE. UU.
El motivo de la cautela tiene nombre: el conflicto en Medio Oriente. En represalia a los ataques israelo-estadounidenses del 28 de febrero, Irán cerró el estrecho de Ormuz, por donde transitaba cerca del 20 % de los hidrocarburos mundiales. El efecto fue inmediato: el precio del petróleo pasó de unos USD 65 por barril antes de la crisis a cerca de USD 95 el viernes pasado, con un pico de más de USD 110 a principios de abril.
En Estados Unidos, el combustible en las gasolineras subió más de un 15 % en marzo. La inflación podría superar de nuevo el 3% anual, lejos del objetivo del 2 % a largo plazo que se ha fijado la Fed.
La Fed tiene un doble mandato: mantener los precios estables y el desempleo bajo. Para lograrlo, sube las tasas cuando la inflación se dispara (encarecer el crédito enfría el consumo y frena los precios) o las baja cuando la economía necesita un empujón. Con la guerra entrando en su novena semana, es probable que los funcionarios se concentren más en contener la inflación que en el mercado laboral.
“Existe una posibilidad nada despreciable de que el comunicado reconozca que podría ser necesario un aumento de las tasas si la inflación se mantiene por encima del objetivo”, estimó Gregory Daco, economista jefe de EY, en declaraciones recogidas por AFP.
Kenneth Kim, economista de KPMG, señaló que las sólidas contrataciones recientes “dan a la Fed cierto margen” para centrarse temporalmente más en los precios.
El último acto de Powell
Los analistas observarán con especial atención la conferencia de prensa de Powell, prevista para el miércoles a las 14H30 locales (18H30 GMT). Debería ser su última aparición al frente de la institución: su mandato finaliza a mediados de mayo, antes de la próxima reunión prevista para el 16 y 17 de junio.
El presidente Donald Trump ya designó a su sucesor, Kevin Warsh, quien el martes prometió salvaguardar la independencia de la Fed ante las presiones políticas, en medio de un proceso de confirmación que no ha sido sencillo.
El último gran obstáculo se eliminó el domingo, cuando el senador republicano Thom Tillis anunció en redes sociales que respaldaría a Warsh, luego de que el Departamento de Justicia informara que cerraba la investigación sobre Powell por presunta mala gestión en las obras de renovación de la sede de la Fed, condición que Tillis había impuesto para dar su voto.
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