
Género: Drama-suspenso.
Director: Peter Berg.
Guion: Peter Berg, Matt Cook y Joshua Zetumer.
Reparto: Mark Wahlberg, Kevin Bacon, J.K. Simmons.
Sabemos lo que va a pasar y, aún así, los hechos nos toman por sorpresa. Ya los vimos, hace unos años, en las noticias: dos bombas estallan en la recta final de la Maratón de Boston. Ahora, frente a la pantalla grande, contenemos la respiración durante buena parte de la película, como si la historia pudiera ser distinta. Es un impulso involuntario de la mente, que pareciera entrenada para aferrarse a la esperanza.
El otro inconveniente, que nos lleva a cruzar los dedos para que las cosas se desenvuelvan de una manera diferente, es nuestra mala memoria. ¿Murió alguien? ¿Cuántos? ¿Atraparon a los culpables? ¿Fue un atentado terrorista o algún desadaptado al que matonearon en el colegio? Nos cuesta trabajo recordar las respuestas más simples, así que cada minuto de tensión amenaza nuestra tranquilidad.
Para rematar, esta vez conocemos un poco mejor a las víctimas y a los héroes detrás del atentado, porque el director se ha encargado de presentarlos en los primeros minutos. Los sentimos mucho más cerca que ese 15 de abril de 2013 en el que nuestro muro de Facebook se llenó de fotos de la tragedia y en el que nuestra consternación se mantuvo por unos cuantos minutos antes de despegarnos del computador o del celular. Claro, todos nos solidarizamos con el dolor y el miedo de la gente que fue testigo de los hechos, pero a la hora de la verdad estamos lejos y hay poco por hacer para ayudar, así que seguimos con nuestra vida. Al ver la película, en cambio, hay personajes con los que nos identificamos, que despiertan nuestro lado más humano y nos atan. No podemos despegarnos, tenemos que saber el desenlace con la fe puesta en que, al final, algo pueda aliviar el miedo a la locura que se propaga por el mundo.
Es una película gringuísima, por supuesto. Y patriotera, como podría esperarse. Pero es efectiva en varios sentidos. Como película, construye paulatinamente la tensión, la mantiene y luego la hace estallar en los momentos precisos. Es cautivante y envolvente. Como reconstrucción de una tragedia, combate el olvido de una manera cruda, pero honesta y respetuosa a la vez. Es evidente el trabajo de investigación detrás del guion; incluso cuenta con videos reales, que ayudan a entender la magnitud del drama y del pavor que se apoderó de Boston durante los días en los que los culpables seguían sueltos, intimidantes, respirando en el hombro de los ciudadanos. Además, pone sobre la mesa la ideología de los victimarios y su inspiración, lo cual resulta, además de impactante, práctico, en tiempos en los que el terrorismo está a la vuelta de la esquina. Tenemos que entender cuáles son los móviles de estas agrupaciones que han demostrado que pueden minar el planeta y hacerlo explotar cuando se les venga en gana. Algo tiene que quedar de estos atentados. Algún aprendizaje, al menos, que nos ayude a darle un sentido a la esquizofrenia colectiva que han despertado en el planeta los ataques sorpresa, tanto los de oriente como los de occidente.
Es interesante, además, que el heroísmo que vemos representado se parece poco al de Superman. Es una valentía desconfiada que surge de los héroes cotidianos, quienes tienen que sacar el coraje de las tripas, porque tuvieron la mala suerte de estar en el lugar equivocado el día equivocado. Así que tal vez no estaban preparados para ser la mejor versión de sí mismos, pero no tuvieron otra opción que rebuscarla y ofrecérsela al mundo.
Trivia
– Esta es la tercera colaboración entre Mark Wahlberg y Peter Berg. Todo parce indicar que este actor es la musa del director, quien lo ha elegido para protagonizar sus otras dos películas, El único sobreviviente y Marea negra.
– Otra película sobre el atentado, Stronger, se estrenará este año. La protagonizarán Jake Gyllenhaal y Tatiana Maslany.
– Mark Wahlberg primero se opuso a interpretar el papel. Solo lo aceptó después de leer el guion y de entender que su rol podría ayudar a que la película se convirtiera en un tributo para aquellos que sufrieron la tragedia.
Foto: cortesía.