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Kali Uchis, una de las joyas del Estéreo Picnic

La artista, nacida en Estados Unidos y criada en Colombia, se ha abierto campo en la industria de la música del norte del continente.

Por Laura Galindo
23 de marzo de 2018
Kali Uchis, una de las joyas del Estéreo Picnic

Dos nubes negras y un par de rayos se ven desde la ventana.Suena un redoble de batería y el cantante Bootsy Collins cobra vida en una caja de cereal. “Pase lo que pase, todo se te devuelve. Así que ten cuidado, bebé, y mira bien en ambas direcciones antes de cruzar por mi mente”, rapea. Sobre la mesa, una mujer de uñas rojas termina la lista del mercado: huevos, leche, queso, pan, UN AMANTE. En mayúsculas y subrayado. El sonido de un sintetizador se roba el protagonismo y, segundos más tarde, la misma mujer recorre los pasillos del supermercado. Toma un sobre en el que se lee “semillas”. “Si necesitas un héroe, solo mírate al espejo. Nadie va a salvarte ahora, así que más vale que te salves tu misma”, canta. Ella es Kali Uchis. 

Y ese, el video de After the storm, uno de sus últimos sencillos.

Aunque es colombiana, nació en Estados Unidos. En Alexandria, una ciudad pequeña a las afueras de Virgina. Es hija de una pareja risaraldense que, tras asegurarse de que su hija contaría con ambas nacionalidades, regresó a Colombia para criarla en Pereira. Pasaron doce años y la violencia de los 90 les llegó. Una amenaza de secuestro sobre su familia los obligó a salir del país y a radicarse de forma permanente en Virginia.


Se llama Karly Marina Loaiza, pero desde niña su papá le ha dicho “Karluchis”. Kali Uchis. Tiene 23 años y hace cuatro apareció en el mercado de la música con una mixtape, un collage de sonidos que mezcló canciones de los años 60 con influencias de reggae y R&B. La idea no fue nueva, pero gracias a las redes sociales se hizo popular entre los músicos underground.

Con un computador, su voz y un micrófono de 50 dólares grabó las 17 canciones que forman parte de Druken Babble. Cuarenta y ocho horas después de su lanzamiento ya era viral. La buscaban de festivales, la llamaban productores y revistas, como Vogue, Nylon y LA Weekly, la querían entre sus páginas. “Kali tiene algo especial –dijo el rapero Snoop Dogg, uno de los más exitosos de Estados Unidos–. Tiene una mirada auténtica. Me encanta y me deja queriendo más”. 


Pero, ¿quién es Kali Uchis? La misma mujer del supermercado riega la semilla que acaba de sembrar en su jardín. “Saldrá el sol. Encontraremos el amor porque es después de la tormenta que las flores florecen”, canta de cara al cielo. Los pájaros juegan con su pelo y ella espera paciente. Del césped comienza a crecer el amante. Toma forma de hombre entre la lluvia, la nieve y la sequía. Ahora, el amante, en traje verde estampado con flores  amarillas, pincha salchichas sobre el asador. “Todo lo que tenías que hacer era intentar”, canta de nuevo Bootsy Collins, desde la etiqueta de un tarro de  salsa de tomate. 


Ella es Kali Uchis.


En febrero del 2015 estrenó Por vida, un EP de nueve canciones que estuvo reseñado como uno de los mejores 20 de ese año por la revista Rolling Stone. Tyler The Creator y Diplo, dos reconocidos productores en la industria estadounidense, participaron en él. En los últimos Grammy Latinos obtuvo dos nominaciones por colaboraciones que hizo con Juanes y el canadiense Daniel Caesar. Y en el 2018 acompañó a Lana del Rey en su gira y pasó por Medellín para grabar su próximo sencillo. 

Es difícil darle un nombre preciso a lo que hace. Melodías a mitad de camino entre el rap y la voz hablada. Bajos de soul y sonidos digitales del hip-hop. Algo de R&B, de doo wop y de góspel. Una música ecléctica, de letras azucaradas y frases que abogan por el poder femenino. Una insistencia por el rosado y una nostalgia por la estética de los años 60 y 70. Pero, sobre todo, una declaración de principios alrededor del ‘Hágalo usted mismo’. No usa vestuaristas porque elige de su clóset lo que quiere ponerse, compone su propia música y escribe los guiones de sus videos. Usa lo que quiere y dirige lo que hace. En parte por rebeldía y en parte porque dice, sin modestia, que quiere crear un camino propio en el que quepa alguien como ella.

Trabajos musicales: 

– 2012 Druken Babble: Mixtape que la viralizó en el mundo digital. 

– 2015 Por vida: Primer EP con importantes productores estadounidenses. 

– 2018 After the storm: Primer sencillo del disco que lanzará este año. 

 

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