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Aunque llevan mucho tiempo siendo acusados de piratería y de robar contenido que no es suyo, solo fue hasta este lunes que en España esas acusaciones llegaron a materializarse en una decisión en su contra. Un juzgado madrileño decretó el cese inmediato de las emisiones a través de unas medidas cautelares. Aun así, Rojadirecta sigue funcionando.
¿Cómo lo hace? ¿Cuál es la estrategia que siguen las páginas similares de enlaces para esquivar la justicia? La respuesta es ser invisible. Según David Maeztu, abogado español especialista en delitos virtuales, lo que hacen los creadores de este tipo de sitios web es no aparecer, por eso sobre Igor Seoane, fundador de Rojadirecta poco se sabe.
La única información con la que cuentan las autoridades sobre Seoane, es que es un gallego de mediana edad que en 2005, a través de Puerto 80, una empresa radicada en La Coruña, puso en marcha una página web llamada Rojadirecta. Un sitio web que en diez años ha llegado a tener más de 2,5 millones de usuarios al mes.
Estados Unidos ya había arremetido contra el sitio el 31 de enero de 2011 cuando bloqueó Rojadirecta.org y Rojadirecta.com como respuesta a una denuncia interpuesta por la empresa Audiovisual Sport en la que se argumentaba que el sitio vulneraba la propiedad intelectual. Con ello se logró que por un tiempo el sitio estuviera fuera de servicio a nivel internacional, pero el bloque no duró mucho y el servicio estuvo disponible nuevamente en otros dominios.
Además, en agosto de 2012, poco más de año y medio después, Estados Unidos tuvo que devolver los dominios de ambas páginas a su propietario, luego de que este interpusiera otra denuncia en la que se argumentaba que el bloqueo se había hecho sin un juicio previo. Por esta razón, hoy se puede consultar Rojadirecta en otros dominios.
La estrategia del cambio de dominios es algo común en la existencia de páginas que piratean información. Sin embargo, esta vez, las medidas cautelares emitidas por el Juzgado de lo Mercantil número 11 de Madrid no van dirigidas a una página web con un dominio en particular, sino contra la empresa que hay detrás de eso. Según el abogado Maeztu, lo que pasa con Rojadirecta es un caso de competencia desleal y de propiedad intelectual, algo diferente, por ejemplo, a lo que pasó con Megaupload, en el que también había un tema de evasión fiscal. De hecho es un proceso civil porque no hay cargos penales.
El juzgado madrileño puso como plazo para la suspensión de las emisiones siete días, tiempo que aún no se ha cumplido. El juzgado señaló que de no cumplirse la orden, se pedirá a los operadores de internet del país ibérico que bloqueen la página, algo que pueden hacer cancelando la dirección DNS (Sistema de Nombres de Dominio) del prestador del servicio en España. El problema es que si el propietario de la web decide cambiar el servidor a otro país, el acceso a la página seguirá disponible.
A esto se le suma que realmente la decisión del juez se tomó en base a la solicitud de dos empresas: Mediapro y GolTV que fueron los demandantes en este caso y quienes son los dueños de parte de los derechos de la transmisión del fútbol español. Por lo que la determinación del juez considera que si hay eventos deportivos cuyos derechos pertenezcan a otros canales, seguirán estando disponibles mientras las otras empresas no se sumen a la demanda. Por eso aunque Rojadirecta acepte cancelar las trasmisiones de la liga española su operación es bastante amplia, pues también transmite partidos de la liga inglesa, italiana, sueca, rusa, israelí, portuguesa, rumana, etc. Partidos de la NBA, de la Liga Profesional de Béisbol; la Fórmula Uno, la liga de críquet, golf y ciclismo.
En un comunicado enviado por sus directivas al medio Gizmodo en español, los creadores de la página dicen que no tienen miedo de las acciones jurídicas en su contra: «Sabemos bien de la legalidad de Rojadirecta», y agregaron «Al final vamos a ganar pero habrá que pelear muchísimo».