

La historia que nos cuenta Period. End of Sentence ocurre un Hapur, un pueblo rural de India a unos 50 kilómetros de Nueva Delhi. Hasta ese rincón del mundo en donde la menstruación había sido un tema evitado entre las mujeres —la mayoría de las niñas no tienen idea de lo que es hasta que se enfrentan a su primera regla— y prácticamente borrado entre los hombres, llegó una máquina no industrial para hacer toallas higiénicas.
En India, solo el 12% de los 355 millones de mujeres que menstrúan utilizan toallas higiénicas —según una encuesta realizada por AC Nielsen y ONG Plan India en el 2010—. Ese porcentaje disminuye en las zonas rurales, donde solo el 5% las usan. Debido a la falta de acceso a productos sanitarios de primera necesidad, muchas optan por los trapos, las hojas de los árboles, el aserrín e incluso la arena para evitar mancharse con el sangrado. Esta es una de las razones por las que también, en el país asiático el 28% de las niñas abandonan la escuela durante la adolescencia.
Los responsables de la inusual correspondencia fueron un grupo estudiantes de Estados Unidos quienes además dieron con una directora para que documentara la experiencia: Rayka Zehtabchi. La idea era que aprendieran a fabricar sus propias toallas higiénicas, lo que de entraba ya representaba todo un reto en una comunidad que ve la menstruación como algo sucio —tanto así que a las mujeres no se les es permitido entrar a los templos o a la cocina durante esos días—.
Los 26 minutos que dura el cortometraje nos pone frente a una verdadera revolución: las mujeres dejaron de sonrojarse cuando se les hablaba de sus sangrados, aprendieron a fabricar las toallas para proveerse y pusieron a toda la aldea —hombres incluidos— a hablar de menstruación. Pero fueron más allá, crearon una marca, Fly, que han logrado distribuir pese a la resistencia de los dueños de algunas tiendas, y con la que han generado ingresos extra para ellas y sus familias.
“Quiero que la gente que vea la película se dé cuenta de que es necesario empoderar a muchas mujeres alrededor del mundo, y que hay que comenzar a hablar de la menstruación como algo natural. Podemos hablar de toallas sanitarias y tampones, pero hay que romper con el tabú, tanto entre mujeres como entre hombres. Necesitamos tener estas conversaciones”, dijo Zehtabchi.
Period. End of Sentence, ganadora del premio Óscar a mejor cortometraje documental, ya está en Netflix.