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La Defensoría del Pueblo confirmó que un menor de 14 años murió, al parecer, por un infarto cuando intentaba cruzar El Tapón del Darién con su familia. El joven era de nacionalidad cubana, según la entidad.
El joven que murió era uno de los sobrevivientes del naufragio de la embarcación ilegal el 10 de octubre en el Golfo de Urabá, que salió de Necoclí, municipio del Urabá antioqueño, y en el que murieron por lo menos tres personas, entre ellas la madre del menor. Dicha embarcación se dirigía a Panamá.
La Defensoría del Pueblo “solicitó enfáticamente y, una vez más, que se restablezca una ruta humanitaria para los migrantes entre Colombia y Panamá”, de este modo se evitaría que muchas personas esta población perdieran la vida en el tránsito por la selva que separa a ambos países y que tienen como destino final llegar al norte del continente.
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“Gestionamos atención y asesoría para sus familiares, y atención humanitaria”, aseguró la entidad, en sus redes sociales, frente a lo sucedido con el migrante.
Carlos Camargo, defensor del Pueblo, dijo que “después del naufragio solicitamos la ruta humanitaria a los gobiernos de Panamá y Colombia, establecer una vía marítima segura que evite que la gente tenga que atravesar la selva, pero no se ha atendido la solicitud. Urge hacerlo”.
La región del Darién es una zona selvática, ubicada en la frontera entre Colombia y Panamá, que se ha convertido en un paso obligatorio para los migrantes que recorren el continente con el fin de llegar a Estados Unidos. Varios son los riesgos a los que se exponen los migrantes.
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“El primero es usar transportes irregulares que generan mayor riesgo de muerte por naufragio. El segundo es que están expuestos a situaciones de explotación. Además del riesgo de robos y hurto por parte de la delincuencia común. Frente a lo geográfico, es un territorio muy agreste, con pendientes altas y hay ríos de los que nos reportan la muerte de personas por crecientes súbitas. También están expuestos a la mordedura de animales salvajes” dijo César Mesa, jefe de la oficina de terreno del ACNUR en Apartadó.