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Aceites y más aceites
Durante la época invernal que enfrenta Colombia, las alcantarillas de ciudades y pueblos se están tapando, debido al eterno problema de las basuras, pero también a los detergentes y aceites. Las inundaciones y los derrumbes no se han hecho esperar. Ha sido un gran dolor de cabeza que ha durado años. Por química básica, el aceite y el agua no se llevan y lamentablemente en Colombia no hay una buena pedagogía en cuanto al manejo de los aceites, tanto los domésticos de la cocina como los industriales ya empleados, como sí se ha estado haciendo en varias capitales de Europa y Asia, además de Norteamérica. El nuevo gobierno debería impulsar la creación de botellas plásticas anaranjadas, de tapas negras de cierre hermético, para ser distribuidas en diferentes tiendas de barrio y supermercados de cadena para almacenar los aceites usados de cocina y de las fábricas. Su costo no debe ser mayor de $5.000, para estar al alcance de cualquier bolsillo. Con las botellas de tipo biodegradable de cinco litros de capacidad o más, dependiendo de la actividad culinaria doméstica de una casa, de un restaurante o de una fábrica, se evitaría el estar arrojando los aceites usados dos, tres, cuatro o más veces a las tuberías de las casas, de restaurantes, de gastrobares, de talleres de autos y motocicletas, además de otras áreas. Un buen emprendedor, de tantos que han surgido en estos casi cuatro años de gobierno, podría diseñar dichas botellas ecológicas con manijas, las cuales se puedan apilar o armar varias de ellas como fichas de Estralandia o de Lego para su fácil transporte. Una vez llenadas por los usuarios, las podrán llevar a lugares predestinados por las empresas de acueducto de pueblos y capitales. En el caso concreto de Bogotá, la Empresa de Acueducto ha predestinado 160 lugares, donde los capitalinos llevan botellas plásticas no aptas para almacenar los aceites y detergentes. En realidad, para una ciudad de más de ocho millones de habitantes se debería contar con más lugares de recepción de botellas anaranjadas de tapas negras de cierre hermético.
Los aceites usados son armas de destrucción masiva para la flora y la fauna, tanto terrestre como acuática.
Fernando Cortés Quintero.
Sobre un artículo
Quiero agradecerles la publicación del magnífico artículo-homenaje, tan bien ilustrado, sobre nuestro querido Eduardo Ramírez Villamizar, escrito por Eduardo Márceles Daconte.
El maestro Ramírez Villamizar fue siempre para nuestra familia un referente de inteligencia, creatividad y buen gusto.
Rafael Moure Ramírez.
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