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Las camisetas son más que simples prendas. Son símbolos icónicos de un equipo y la unidad que representan. Son fuente de una profunda conexión emocional tanto para los atletas como para los fanáticos y desempeñan un papel fundamental al momento de la fomentación del espíritu y el orgullo comunitario.
Tanto para los jugadores como para los hinchas, ponerse una prenda que identifica a su equipo es una muestra externa de lealtad y apoyo inquebrantable. Crea un sentido de pertenencia a una comunidad más amplia de entusiastas y la camiseta de la selección de Colombia es un fiel reflejo.
Usar una camiseta sirve como un recordatorio visual que, con el tiempo, las personas desarrollan vínculos emocionales. Estas prendas están impregnadas de recuerdos y experiencias asociadas con el equipo y sus victorias y derrotas. En el caso de la indumentaria de la selección colombiana hay varias de estas que han trascendido en la historia y adquirido un significado especial para toda la hinchada tricolor.
Copa América 1975

Con la presentación de la nueva camiseta de la selección de Colombia para la Copa América 2024, en la que regresó el naranja, aunque en un papel secundario ante el ya muy tradicional amarillo, se dio el regreso de un color no muy tradicional al primer uniforme.
La última vez que la tricolor vistió tonos anaranjados en su primer uniforme fue a principios de los años 80, pero su momento de apogeo fue años antes, cuando por primera vez nuestro país se metió en la final de un torneo continental.
Fue en la Copa América de 1975, cuando el equipo liderado por Willington Ortiz y dirigido por Efraín “El Caimán” Sánchez llegó a la definición por el título, pero desafortunadamente se tuvo que conformar con el subcampeonato tras caer con Perú.
Como por aquellos años estaba de moda “La Naranja Mecánica”, apodo por el que se conoció a la selección de Países Bajos en la que una leyenda como Johan Cruyff era figura, la similitud del color hizo que algunos apodaran a nuestro onceno nacional como el “Zapote Mecánico”.
Si hoy se habla de la camiseta anaranjada de Colombia es porque ese equipo supo ilusionar a un país. Además del inconfundible viejo Willy en esa nómina deslumbraron Pedro Antonio Zape, Arturo Segovia, Diego Edison Umaña, Eduardo Retat, Hugo Horacio Lóndero y Ponciano Castro, entre otros.

El año pasado, como parte de su colección Icon, Adidas sacó su propia versión, solo para hinchas, de la camiseta con la que nuestra selección disputó su primera final. Además de traer de vuelta el tono poco habitual, trajo los detalles de la bandera en el cuello y las mangas.
Mundial de Italia 1990

Si hablamos de la camiseta roja de la selección de Colombia en el Mundial de Italia 90, la escena que más rápido llega a la memoria no puede ser otra que el gol de Fredy Rincón al último minuto de la tercera jornada de la fase de grupos. Aquel tanto contra Alemania del Coloso de Buenaventura se convirtió en ese momento en el gol más importante de nuestra historia.
Solo Colombia pudo arañarle un punto a esa selección alemana que terminaría quedándose con la Copa del mundo en ese verano. Aunque el rojo como color titular de la selección de Colombia no tuvo tanto tiempo como el naranja, sí dejó un legado más grande.
Desde 1985 hasta 1992, con un intervalo en el 87, la selección vistió de escarlata con vivos amarillos. Aunque en esa época la selección pasó por varias marcas como Puma, Kelme e incluso Torino, pero la más recordada es la Adidas que solo se usó ese 1990.
Vestido de rojo nuestro combinado nacional regresó al Mundial tras 28 años de espera. Desde Chile 1962, recordado por ser nuestro debut en este tipo de eventos y también por el gol olímpico que hizo Marcos Coll, que nuestro país no decía presente.
Así esa camiseta se asocie principalmente con Fredy Rincón, muchos de sus compañeros también marcaron una época. El timonel era Francisco Maturana, que tenía como capitán a Carlos el Pibe Valderrama, que contó con la compañía de Leonel Álvarez, Carlos Estrada, Andrés Escobar, todos ellos resguardado por René Higuita en el arco.
Copa América 2001
Ya para la Copa América del 2001 Colombia tuvo por fin la oportunidad de estrenarse como campeón continental. Lo hizo con la indumentaria confeccionada por Reebok y con la combinación de camiseta amarilla, pantalones azules y medias rojas.
Desde el 5-0 contra Argentina que la selección no hacía feliz al país vestida con los colores de la bandera. La mejor actuación individual de la tricolor en esa conquista copera la realizó Víctor Hugo Aristizábal, que terminó como goleador de ese certamen.

Aristi no fue el único que brilló, pues en la defensa, Mario Yepes e Iván Ramiro Córdoba hicieron una pareja de centrales sólida. En el medio campo, Giovanni Hernández se lució y también tuvieron actuaciones dignas de recordar Gerardo Bedoya, que en esa época era lateral, y el Freddy Totono Grisales.
Desde entonces, nuestra selección no ha llegado a ninguna final continental. En 2004 fue cuarta y en las ediciones de 2016 y 2021 se quedó con el tercer lugar. En uno de esos podios, el de la edición celebrada en Estados Unidos, la selección de Colombia usó otro color inusual: el blanco.
Mundial de Brasil 2014
Otra camiseta que quedó grabada en las memorias de los hinchas de la selección de Colombia es la que fue usada en el Mundial del 2014. Su estreno oficial fue en un amistoso jugado contra Bélgica, en el que los goles de la victoria (2-0) los marcaron Víctor Ibarbo y Radamel Falcao García.

El Tigre atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera, pero una lesión delicada en la rodilla le impidió participar. En medio de ese contexto apareció James Rodríguez, quien le hizo honor al número que tenía en la espalda y tuvo una actuación de 10.
Con seis goles en cinco partidos, el volante colombiano se convirtió en el goleador de esa Copa Mundial. Fue algo inédito para nuestro país y sobre todo para un volante creativo. En la memoria del colectivo quedó grabada esa camiseta que en el pecho tenía una barra azul con un estampado que hacía alusión a los sombreros vueltiaos. Lo inusual, respecto a la tradición, era que la pantaloneta y las medias eran blancas.
Vistiendo esa indumentaria, James marcó el que sería el gol más bonito de ese mundial y el que abrió la victoria sobre Uruguay que nos depositó en cuartos de final. Por primera vez en nuestra historia nos metimos entre los ocho mejores del mundo.
Ese fue el punto más alto del proceso de José Pékerman, que contó con jugadores que también atravesaban un buen nivel futbolístico como Juan Guillermo Cuadrado, Teófilo Gutiérrez, Abel Aguilar, Carlos Sánchez y David Ospina.
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