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Con cuatro años de carrera, 24 sencillos, 3 EP’s y dos álbumes de larga duración, Juan Sebastián Álvarez Sierra, mejor conocido como Oblivion’s Migthy Trash, hace parte de los raperos que integran la lista de artistas nacionales que se presentarán el próximo fin de semana en el Festival Estéreo Picnic.
A su respaldo, en su equipo, hay diferentes personas que han contribuido para que su carrera sea lo que es hoy. Uno de ellos es el productor Sebastián Felipe Segura Uribe, mejor conocido como Saygi, quien con 24 años ha logrado construir un sonido característico que destaca de otros beatmakers. Es gracias a la complicidad, la ayuda mutua y la lealtad, que la dupla se corona como una de las promesas del rap nacional.
¿Cómo fue el inicio de su carrera como productor?
Fue hace siete años. Fue extraño porque yo empecé haciendo trap. Al principio, no escuchaba nada más que rock. Mi papá que es rockero. Escuchaba Guns and Roses y ese tipo de bandas. Pero cuando salió “Esclava” de Bryant Myers, para mí fue como amor a primera escucha y empecé a buscar más sobre el género. Me enamoré.
Después hubo un día que vi en YouTube un making off de Arcángel. Los vi a todos ellos en un computador moviendo el FL Studio y haciendo cosas y yo decía como “nea, ¿qué es todo eso?”, fue un flechazo. Una vez lo vi, empecé a investigar, tenía una plata ahorrada y con eso me compré el programa y empecé por ahí.
¿Cómo llegó al rap?
Llegué por Oblivion’s Migthy Trash cuando él empezó a sacar sus primeros temas. Lo escuché por un amigo que tenemos en común que me compartió una canción de él, yo no tenía conocimiento sobre el género, pero cuando lo escuché pensé que era buenísimo y que podía ayudarlo a grabarse.
¿Cómo empezó a producir con él?
Al mismo amigo que teníamos en común le dije que le dijera que me parecía chévere lo que hacía y que le podía ayudar para que sonara mejor. Mi pana se lo dijo, pero él como es muy rapero, dijo que con reguetoneros no, que lo que hacía era algo diferente.
Pasaron como tres meses y me mandó a buscar con el mismo amigo. Como lo que me dijo al principio no me lo tomé personal y me parecía bueno, dije como bueno, hagámoslo.
¿Cómo fue todo el proceso de “No me acuerdo”?
Eso fue una belleza porque es el proyecto más profesional que hemos sacado. Las otras veces hacíamos canciones, las guardábamos y al final había un proyecto. Obviamente él ya lo tenía pensado, pero era así. Mientras que esta vez el objetivo era hacer un álbum. Entonces fue muy interesante porque hacíamos música, nos reíamos, parchábamos, mientras que yo hacía un beat, él estaba escribiendo. Fue muy diferente.
A Oblivion’s Migthy Trash lo incluyeron como artista nacional para el Festival Estéreo Picnic, ¿cómo se sienten al haber sido convocados?
Estamos muy emocionados, muy felices. Se está trabajando para hacer un espectáculo especial ese día que esté a la altura de lo que es el FEP. Son muchos retos, no es fácil, pero muy contentos de que haya tanto hip hop en el festival.
¿Cómo ha sido crecer junto a él?
Bueno, es que es medio extraño porque como yo estoy detrás, al final la luz le llega es a él, pero algo que tiene Oblivion’s y que me parece muy chévere, es que él reparte esa luz. Todos sabemos quién es el mánager, quién es la que le hace los vídeos y así, eso en otros proyectos casi no pasa. Él siempre dice: “Este es mi equipo”. Desde el minuto uno, desde la primera canción que hicimos juntos, “Low Budget”, siempre me etiquetó en todos los lugares.
Fue entonces cuando “Medallo Bullies” empezó a crecer. Nunca pensé que eso fuese a pasar. Siempre creí que él era muy bueno, pero jamás imaginé que la canción fuera a ser lo que es hoy en día porque sentía que era imposible, sobre todo en el género del hip hop.
Cuando hizo el toque de La Semana de la Juventud acá en Medellín, no pensé que tanta gente coreara las canciones de él. Ver ese parque de Los Deseos, que aparte es grandísimo, tan lleno y ver cómo antes de él llegara estaba tan vacío, fue como “¿será que es por él o el que viene después de él?”, pero antes de que él saliera la gente empezó a decir “Oblivion’s, Oblivion’s”, y pensé “¿qué es esto, nea?”, no me la creía. No eran dos, tres, era mucha gente. ¿Cómo lo logró? Ni yo sé, pero ahí es donde se siente. Crecer junto a él siempre ha sido muy bonito.
¿Su reconocimiento va a la par?
Más del que yo esperaba. Eso va de la mano con hacer las presentaciones en vivo, la gente les pone cara a las personas. Eso cambia mucho por eso si lo ven a uno en la calle, piden fotos. Uno lo recibe con mucho cariño, pero igual es extraño, porque yo no canto nada, es mucho cariño de la gente.
También el poderme sentar y hacer una sesión con Niche Ls, con Isaac S.A, y que otros que llevan mucho más tiempo que yo en esto tengan esa confianza en mí es muy lindo, confían en lo que uno puede llegar a hacer. El trabajo habla por sí solo.
¿Tiene algún tipo de responsabilidad recibir ese reconocimiento?
Más que una responsabilidad con los demás, es conmigo mismo. Si me dejo caer y no aprovecho lo que está pasando en este momento, va a ser mi culpa. Uno debería usar el momento que tiene para compartirlo con los demás.
¿Qué se viene para el futuro de Saygi?
Se viene un álbum, Sunset, en donde traté de reunir a media escena de Medellín. Tengo a Zábaz, Obli, Niche, Deadcrw, hay mucha gente, tanto artistas con renombre como raperos nuevos. Es conceptual, se trata de beats súper bonitos, que tratan de transmitir en sonido, el atardecer. Tengo pensado lanzarlo a mitad de año, pero aún no tengo fecha.
Después de todo lo que está pasando, ¿cómo ha cambiado su relación con el rap?
Ya somos novios, me mantengo haciendo eso, porque si yo quiero ser bueno en algo, tengo que dedicarle tiempo. Desde que me levanto estoy escuchando canciones, artistas nuevos, productores y propongo nuevos sonidos. Ahora mi relación con el rap es para aportarle algo de mi visión, una distinta manteniendo la esencia.