
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
En Colombia hay compañías que implementan el polígrafo en sus procesos de selección. No obstante, el uso del “detector de mentiras” no está ampliamente reglamentado en el país, lo que genera muchas dudas para empleadores y trabajadores en temas relacionados con la protección de datos personales, el derecho a la intimidad y la seguridad de la compañía, entre otras.
El Ministerio de Trabajo le dijo a este diario que, “a la fecha, no existe en nuestro país regulación sobre la prueba del polígrafo para poder ser practicada sobre el trabajador, así como tampoco existe alguna disposición normativa que prohíba su práctica”.
Le puede interesar: Polígrafo “voluntario” aplica EPM a funcionarios que filtraron noticia
Sin embargo, la entidad aclaró que para los aspirantes a empleos relacionados con protección de personas o elementos se aplica la resolución 2593 de 2003 de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, que señala que se “deben aplicar procesos de selección de personal que garanticen la idoneidad profesional y moral” del candidato. Por ello, dicho documento autoriza a que en los procesos de reclutamiento de ese tipo de trabajos se implemente “el examen p8100 fisiológico de polígrafo, sin perjuicio de los demás requisitos exigidos para el ingreso”.
Lo mismo ocurre con los aspirantes a cargos de libre nombramiento y remoción en la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), conforme a la Resolución 000050 de 2019 de la misma entidad. Allí se establece la prueba del polígrafo como una parte del proceso de selección de personal.
Para empleos en otros sectores o empresas privadas —porque en las públicas los procesos de selección son regulados por la Comisión Nacional de Servicio Civil—, Mintrabajo solamente señala que en caso de aplicarse la prueba de polígrafo siempre se debe “respetar los derechos a la dignidad humana, el derecho a la intimidad personal y el derecho a la libertad de conciencia” del trabajador, y contar con “el consentimiento manifiesto del trabajador, el cual debe ser libre de cualquier vicio o coacción”.
Iván Jaramillo, abogado del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, le dijo a este diario que uno de los puntos que hay que tener en cuenta sobre el uso del detector de mentiras en contextos laborales es que la titularidad de la información obtenida mediante el polígrafo es del trabajador.
Ello implica que el candidato, y no solo la empresa, debe recibir los resultados de la prueba de polígrafo, los cuales no podrán ser usados para fines diferentes a los estipulados en el objetivo del examen a menos de que exista la autorización del entrevistado para ello. Lo anterior, si se lleva a situaciones extremas, quiere decir que en caso de que se haga evidente en el detector de mentiras que una persona ha cometido un delito en el pasado, esta información no podrá ser difundida ni usada para algo diferente al proceso de selección de personal.
Además, cuando un trabajador lo desee, tiene derecho a solicitar la eliminación de su información obtenida mediante el polígrafo, de acuerdo con la ley 1581 de 2012 de protección de datos personales.
El Ministerio de Trabajo también indicó a El Espectador que la prueba del polígrafo no se puede aplicar en una empresa dentro de un proceso disciplinario para imponer una sanción o despedir a un trabajador.
“La Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia señaló que este tipo de prueba se basa en la credibilidad del interrogado y no a la comprobación de los hechos, por lo que no puede ser aceptada. La prueba del polígrafo no se encuentra contemplada como medio de prueba en nuestra legislación; es decir, que en ninguna materia, ni laboral, penal o cualquier otra, es admitida este tipo de prueba como válida dentro de un proceso judicial”, explicó la entidad.
Sobre los temas que no se pueden preguntar en el polígrafo, Jaramillo indicó que no se pueden hacer preguntas relacionadas con sexualidad, religión, opinión política o filosófica del candidato. El cuestionario de la prueba solo debe abordar aquellos temas vinculados con el tipo de trabajo o cargo al que el entrevistado aspira.
Luis Alarcón y Jonathan Segura, quienes son poligrafistas y llevan tres y ocho años respectivamente practicando este tipo de pruebas, coinciden con Jaramillo en ese planteamiento. Ambos recalcan que su trabajo requiere un alto grado de ética y respeto por la persona a quien se le aplica el examen, y no se deben abordar temas que no correspondan al proceso de selección de personal.
Le puede interesar: Polígrafo para directores de cárceles, la propuesta del Inpec para combatir corrupción
Los poligrafistas aclaran además que la prueba del polígrafo no solo consiste en la aplicación de un cuestionario con un aparato que detecta las reacciones fisiológicas del candidato, sino que este tipo de examen también contempla una entrevista psicológica previa que permite contrastar y complementar los resultados obtenidos mediante el detector de mentiras.
¿En qué consiste el polígrafo?
La prueba del polígrafo para un proceso de selección de personal dura entre 2 y 3 horas. Está compuesta por una entrevista a profundidad del candidato (donde no se usa el ‘detector de mentiras’), luego, la aplicación del test con polígrafo, y finalmente una fase de evaluación y diagnóstico de los resultados, que se entregan a más tardar en 24 horas.
La fase del test del polígrafo la componen 20 preguntas, aproximadamente, de sí o no. Allí se usa un galvanómetro, cardiógrafo y un neumógrafo que registran las reacciones fisiológicas del candidato: volumen sanguíneo, presión sanguínea, ritmo cardíaco, respiración y resistencia eléctrica de la piel. La información recopilada se analiza y a partir de allí se obtienen los resultados de la prueba.
La tecnología para detectar mentiras ha tenido avances tecnológicos en los últimos años. En Colombia se desarrolló Predicto, un algoritmo de inteligencia artificial que a través de datos (y no solo reacciones fisiológicas) permite evaluar a los candidatos para plazas laborales.
Manténgase informado sobre las últimas noticias que suceden en Colombia y el Mundo, el más completo cubrimiento noticioso todos los días con el periódico El Espectador.