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Una investigación liderada por Animal Welfare Foundation (AWF), organización internacional dedicada al bienestar animal, denunció los abusos que se producen en las denominadas “granjas de sangre”, espacios diseñados para extraer la sangre de yeguas preñadas con el fin de obtener la PMSG o gonadotropina coriónica equina, una hormona que es utilizada en la industria porcina. De acuerdo con Animal Welfare Foundation, en la actualidad se sabe de la existencia de estas granjas en Argentina, Uruguay e Islandia.
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El documental “Granjas de sangre: el costo oculto de la carne barata de cerdo” de la organización animalista internacional, publicado en el canal DW Documental, indica que esta hormona se usa en la cría de animales de granja para inducir el crecimiento folicular y la ovulación. De esta manera, se induce artificialmente a las cerdas jóvenes a entrar en celo antes de lo que lo harían naturalmente. La investigación registra el presunto maltrato al que son sometidas las yeguas en los establos durante este procedimiento y las precarias condiciones higiénico-sanitarias en las que conviven.
Animales Sin Hogar es una asociación civil sin fines de lucro de Uruguay que ha venido trabajando con la organización animalista internacional para detener los presuntos abusos en las “granjas de sangre” de ese país. La Red Zoocial habló con Juan Echavarría, cofundador y director de esta ONG, sobre cómo avanza la prohibición de esta práctica en el país sudamericano.
¿Qué ha hecho Animales Sin Hogar ante la denuncia publicada por Animal Welfare Foundation?
Hace mucho tiempo venimos trabajando a la par de la organización internacional Animal Welfare Foundation para detener en nuestro país los abusos que se han presentado desde hace unos 40 años en las granjas de sangre, donde las yeguas preñadas son mantenidas cautivas para sacarles sangre. Sus hijos son abortados o simplemente matados como un subproducto de esta hormona.
Hemos puesto este tema en la opinión pública y también en las autoridades. No hemos tenido los avances que quisiéramos, pero sí ha habido avances y estamos esperando una nueva regulación de esta horrible industria.
¿Cómo funcionan las granjas de sangre en Uruguay?
Las yeguas se capturan una vez por semana durante su embarazo. Luego se les extrae alrededor de 5 litros de sangre. Eso es aproximadamente una quinta parte de su sangre, como tomar un litro de sangre de un ser humano. Los animales pueden sufrir graves daños a su salud como resultado de esta extracción forzada: un shock por la pérdida grave de sangre (shock hipovolémico), una trombosis o una inflamación dolorosa en el sitio de punción en el cuello.
Las yeguas casi siempre son golpeadas y maltratadas cuando son capturadas porque la mayoría de ellas son semisalvajes y, por lo tanto, no pueden ser conducidas con facilidad por los humanos. El procedimiento es claramente un maltrato animal. Las meten a la fuerza en los boxes de fijación y las atan. Allí, les introducen con violencia una cánula de extracción de sangre en la vena yugular. Las yeguas entran en pánico. Para poder controlarlas, las golpean en la cabeza y el cuerpo y les punzan los genitales con palos. Generalmente, se producen caídas y lesiones graves.
¿Cuántos animales se ven afectados con las granjas de sangre?
La investigación de AWF ha determinado que al menos 5.000 yeguas sufren este tormento solo en Islandia, pero en Uruguay y Argentina se han evidenciado condiciones de crueldad animal aún más catastróficas. Una vez más, el lucro está por encima de la integridad de los animales. A las numerosas yeguas heridas, enfermas y debilitadas las dejan desatendidas. No destinan fondos a la asistencia veterinaria, el 30% de las yeguas abandonan el proceso cada año y muchas mueren abandonadas en los campos o las venden como inservibles a mataderos certificados por la Unión Europea.
¿En países se han reportado la existencia de estas granjas?
La extracción de sangre de yeguas preñadas para la producción de PMSG es difícil de rastrear, pero se cree que ocurre predominantemente en Uruguay, Argentina, Islandia, Rusia, Mongolia y China.
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La fundación Animales Sin Hogar lanzó una petición en septiembre de 2022 para que se prohíban las “granjas de sangre” en Uruguay, ¿qué ha pasado con esta solicitud?
Hasta el momento, la solicitud cuenta con 52,302 firmas. La petición está dirigida al señor presidente, Luis Lacalle Pou, para que acabe con la producción de la hormona PMSG, que perjudica la reputación de Uruguay como país respetuoso con la naturaleza y especialmente amante de los caballos. Es hora de que los responsables en Uruguay demuestren que para ellos el bienestar de los caballos es más importante que el de unos pocos granjeros de sangre.
Aunque en Colombia no hay evidencias que demuestren la existencia de “granjas de sangre”, la PMSG o gonadotropina coriónica equina sí es vendida en el país y está altamente difundida en el mercado.
¿Qué dicen las entidades gubernamentales sobre esto?
Las entidades gubernamentales recién están empezando a comprender que es una industria que maltrata animales y que ya existen alternativas sintéticas a la hormona extraída de la sangre de yeguas preñadas. Hay personas que integran las diferentes entidades a favor y en contra de continuar con esta industria.
¿Cómo se puede detener esta situación?
Creemos que hay que seguir exponiendo el tema en la opinión pública, mostrar que es una industria que no puede funcionar sin maltrato animal y lograr su prohibición.
Aunque en Colombia no hay evidencias que demuestren la existencia de “granjas de sangre”, la PMSG o gonadotropina coriónica equina sí es vendida en el país y está altamente difundida en el mercado.
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