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Bogotá, 29 de febrero. Ayer se inició Gracias totales, una gira en la que Charly Alberti y Zeta Bosio, integrantes de Soda Stereo, buscan homenajear a su líder histórico, Gustavo Cerati, y al legado de la banda.
Más de 30 mil personas estaban en El Campín esperando que los rockeros de Soda aparecieran. El concierto estaba programado para las 8:00 p.m., pero se inició media hora después por fallas en el sonido, esas que se hicieron sentir más adelante en algunas presentaciones. (Soda Stereo: así se vivió «Gracias totales», el homenaje a Gustavo Cerati)
Todos estaban ansiosos por ver a Soda de nuevo en los escenarios. Fácilmente se podían detectar tres generaciones. Los primeros fueron los que crecieron con ellos, vivieron el fenómeno de la sodamanía y lloraron por la separación de la banda en 1997. En el siguiente grupo estaban los que conocieron a Soda después de su separación y los vieron en el escenario en su gira Me verás volver en 2007. Los últimos eran la generación más joven, esa que tenía la ilusión de verlos juntos, pero que se derrumbó cuando Gustavo Cerati falleció el 4 de septiembre de 2014, tras estar cuatro años en coma por un accidente cerebrovascular que sufrió el 15 de mayo de 2010.
A los que vinieron no les importó que el show se hiciera sin Gustavo Cerati, ni mucho menos criticaron a Charly y Zeta por esto, como muchas personas lo hicieron en las redes sociales. Las luces se apagaron y el público sabía que el show estaba por iniciar.
Gracias totales no fue un concierto de Soda Stereo, fue un show donde Charly y Zeta utilizaron las canciones de la banda para homenajear a Gustavo Cerati. El escenario, las pantallas y la música (falló en algunas ocasiones) hicieron que el público recreara los inicios de Soda.
El protagonismo no estuvo en los dos músicos argentinos, sino en las pantallas, ellas fueron el vehículo de comunicación con el público. El primer mensaje que apareció fue: “Hola, Bogotá”, y luego siguió el video de una biblioteca (sí, la de Cerati) en la que una mano saca un VHS que dice el nombre de Soda. Lo inserta en una videograbadora y se proyectan imágenes inéditas de los tres amigos. Las pantallas se apagan y aparece Gustavo cantando Sobredosis de TV. Charly y Zeta acompañan a su amigo en la batería y el bajo. Por un momento el público sintió que estaba viendo a Soda de nuevo. Richard Coleman, Fabián Quintiero, Roly Ureta y Simón Bosio (hijo de Zeta) los acompañaron durante el resto del repertorio.
El siguiente turno fue para Richard Coleman, uno de los músicos más cercanos a la banda, incluso hizo parte de ella en 1983 pero decidió retirarse porque consideraba que Charly, Zeta y Gustavo sonaban mejor como trío que como un cuartero. Sin embargo, siempre estuvo presente en la carrera de la banda y en algunos trabajos. Ahí Vamos (2006) y Fuerza Natural (2009), discos de Cerati en su carrera como solista, tienen su sello.
Coleman cantó Hombre al agua, fue el primero en adueñarse del escenario para darle paso a León, el primer artista en hablar. “Soda Stereo, mi banda favorita de la vida, del universo”, son las palabras que dice la voz de los mexicanos Zoe antes de salir del escenario y darle paso al chileno Álvaro Henríquez, el primer músico que aparece por medio de las pantallas, para cantar El rito.
La coordinación de lo grabado con el en vivo es de primera calidad, ninguno falla y todos están felices y más aún cuando ven que el siguiente en aparecer es Rubén Albarrán, de Café Tacvba, quien canta Lo que sangra (la cúpula). Se adueñó del escenario, estuvo al lado de Zeta, Charly, Richard, Roly, Fabián y Simón. Su presentación, una de las más aclamadas, finalizó con un mensaje de agradecimiento a todos. “Gracias Charly, gracias Zeta, gracias Gustavo, gracias Colombia”.
Un nuevo video aparece en las pantallas, siempre son recuerdos del trío argentino en su juventud. Aparece una Julieta Venegas para apropiarse de Signos. El siguiente turno fue para Walas, cantante de Massacre, quien toma el poder del show con su interpretación de Juegos de seducción y darle paso a una de las presentaciones más aclamadas: la de Benito Cerati, el hijo de Gustavo. Zoom fue la canción que escogieron para que el legado de Gustavo Cerati se hiciera notar en el inicio de Gracias totales. Por pequeños instantes, las personas vieron el reflejo de Gustavo en el escenario y sintieron que Soda estaba de regreso. La grabación de Benito fue una de las mejores producciones de la noche. Muchos esperaban que estuviera en Colombia para abrir la gira, pero él solo estará en México y Argentina.
Mientras la magia del show transcurría, se veía cómo Charly y Zeta lo disfrutaban. En ningún momento hablaron, sólo sonreían y en algunas ocasiones, cuando cantaban los tres, se les veía cabizbajos cuando Gustavo empezaba a cantar. Ellos sabían que Soda Stereo no sería lo mismo sin él. Nadie sabe si esta fue una de las razones por las cuales decidieron callar durante todo el concierto, tal vez, sentían que si lo hacían le estarían faltando el respeto a lo que fue Soda.#GraciasTotales La versión que realizó @Vanity_Sexx fue una de las mejores de la noche. Las personas vimos por una vez más a #SodaStereo. Charly, Zeta y Gustavo (en representación de su hijo) se hicieron sentir. pic.twitter.com/VjjuFEuKAy — María Hernández (@Mariangel0117) March 1, 2020
Se volvieron a proyectar recuerdos de la banda y de la nada apareció el argentino Adrián Dárgelos, líder de Babasónicos, para cantar Trátame suavemente. «Por una eternidad juntos», gritó al terminar.#GraciasTotales buena escenografía pero nos quedaron debiendo. No hubo despedida, abrupto final. Los vidéos de Cerati ok, los demás deberían ser presenciales todos. Lo siento por los que pagaron caro. Bien el público, las ganas de Soda Estéreo eran tantas que igual no lo gozamos — Cielo Rusinque Urrego (@cielo_rusinque) March 1, 2020
Los beats de la siguiente canción ya preparaban al público, era el turno de En la ciudad de la furia, una de las canciones más representativas del trío argentino. Todos esperaban que Andrea Echeverri, de Aterciopelados, apareciera en el escenario, pero no fue así, Gustavo acompañó a Charly y Zeta en el escenario.
“Me verás volar
Por la ciudad de la furia
Donde nadie sabe de mí
Y yo soy parte de todos”.
Todos cantaron al ritmo de lo que una vez fue Soda Stereo. Charly y Zeta saludaron al público, con gestos no con palabras. Y las personas empezaron a gritar “Oe, oe, oe, Soda, Soda”.
Las presentaciones continuaron con el músico puertorriqueño Draco Rosa quien cantó En remolinos. Su presentación, lamentablemente, no tuvo el mismo impacto que las demás pues el sonido hizo que la mayoría del público no escuchara su voz. Luego siguió Andrea Echeverri con Pasos. La colombiana cantó con el trío en vida.«Oe, oe, oe, Soda, Soda». #GraciasTotales este fue el instante donde Charly y Zeta recordaron al público y lo saludaron, sin palabras solo con gestos… #SodaStereo pic.twitter.com/NEAUxCz9KQ — María Hernández (@Mariangel0117) March 1, 2020
En las pantallas aparecen fragmentos del video Cuando pase el temblor (1985) para dar paso a un Gustavo Santaolalla, quien impuso sus propios acordes con El temblor.
El trío vuelve a cantar. Las personas prenden las luces de su celular para acompañarlos al ritmo de Fue. Varios se abrazan y empiezan a llorar cuando Gustavo canta fragmentos de la canción y recuerdan que el legado de todo lo que Soda Stereo fue.
Mon Laferte arrasa en el escenario. Sube cargada de energía para entonar Un millón de años luz. El show se lo toman los jóvenes. Laferte, una de las artistas más importantes en la actualidad, se une junto a Simón Bosio para regalar una noche inolvidable al público. Baila junto a Charly y Zeta y al finalizar, les regala un «Muchas gracias por la invitación» a los dos músicos argentinos.#GraciasTotales empezó mal. Habló más Gustavo Cerati por medio de las pantallas, que Charly y Zeta. La mayoría del público esperaba más del regreso de #SodaStereo. pic.twitter.com/migEve9dpO — María Hernández (@Mariangel0117) March 1, 2020
El show está por terminar. Solo quedan cuatro canciones. Persiana americana la tocó Fernando Ruiz Díaz, vocalista de las bandas argentinas Catupecu Machu y Vanthra, por medio de las pantallas. Juanes, quien se creía que iba a estar en el inicio de la gira, apareció en video con Prófugos. Primavera 0 fue nuevamente para los integrantes de Soda, pero, por primera vez, la voz de Gustavo en las pantallas es silenciada y reemplazada por el coro del público.«Arriba Colombia», las palabras de @monlaferte al subir al escenario y cantar «Un millón de años luz» en #GraciasTotales. #SodaStereo pic.twitter.com/prsYS33bTx — María Hernández (@Mariangel0117) March 1, 2020
Viene el gran final. Todos sabían lo que venía y lo esperaban con ansías. Era el turno de Música ligera y el único que faltaba por aparecer era el británico y líder de Coldplay, Chris Martin. Fue una de las canciones más entonadas. Todos se la sabían.
Las luces se prendieron y Gracias totales llegaba a su fin. Durante cinco minutos se escucharon ovaciones hacia los músicos: Charly, Zeta, Gustavo, Coleman, Quintiero, Ureta y Simón. Les pasan el micrófono para ver si alguno dice algo, pero lo esquivan. El concierto se acaba y Charly y Zeta se retiran sin decir ni una sola palabra. Ni siquiera cuando el público empezó a gritar “Otra, otra, otra”, ni cuando clamaban por el usual «Gracias totales» de Gustavo.
El público siente una despedida distante. Y sus caras reflejan un poco de desconcierto y tristeza. A medida que salen van comentando lo que fue el show, un gran homenaje a Gustavo Cerati, pero faltó una conexión entre Charly y Zeta con sus seguidores.Imposible no emocionarse con cada @SodaStereo pero el show de #GraciasTotales fue flojo.
Musicalmente BRUTAL, pero no saludaron ni se despidieron (cero interacción), el puñado de artistas invitados dejó su energía pero hasta su participación fue pensada de manera limitada. — Juanse Morales (@juansemo) March 1, 2020
“Me parece que es un gran homenaje a esta bandota del rock latinoamericano, sin duda alguna nos tocó el primer show, creo que esto después de muchos se va a ir afinando y creando una mejor conexión. Muchos conciertos se convierten en documental y este es un documental que se va a convertir en concierto”, dijo a El Espectador Simona Sánchez, periodista de música.
Asimismo, agregó que no le gustó la poca empatía que hubo dentro del show. “Es decir, como que entiendo todo el mensaje que quieren transmitir por las pantallas, que es un cosa totalmente alucinante, pero sí me pareció muy distante, como si no existiéramos lo que estábamos acá y creo que debía ser un espacio como de comunicación en donde debería haber, sobre todo, más cercanía. No me pareció tan chévere”.
Por otro lado, Julio Correal, creador de Rock al Parque, manifestó que le gustó como usaron el recurso del video. “Cuando tu veías a Gustavo en la pantalla parecía que estuviera ahí en el escenario, entonces, fue uy bonito, eufórico, un tributo que realmente se merece Gustavo. Es el tributo más importante que se ha hecho en latinoamericana con cualquier cantante de rock”. Respecto a la falta de palabras de Charly y Zeta con el público afirmó que “siempre hace falta algo, hizo falta el gracias totales, un poquito más de Gustavo. Era el primer show pero me apreció divino. Fue un tributo y esto jamás se va a repetir, esto fue esta gira y nunca volverá más a ver soda. La veo como una despedida”.