Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
La miniserie tiene como figura central a Joan Hannington (Sophie Turner), la ladrona de joyas más famosa de Inglaterra, quien era considerada “la madrina del mundo criminal” en la década de los 80, y quien colaboró con aportes para los guiones de la producción que tomó de su libro, I Am What I Am: The True Story of Britain’s Most Notorious Jewel Thief (Soy lo que soy: la verdadera historia de la ladrona más famosa de Gran Bretaña), como base para el desarrollo de sus seis episodios.
Joan también pone el foco en cómo la vida de Hannington dio un vuelco cuando fue separada de su hija. Para recuperarla, debió recurrir a su astucia para los robos, lo que la condujo a adoptar diversas identidades para convertirse en “la madrina del crimen” en Inglaterra.
Sophie Turner, quien se preparó incansablemente para este personaje que marca un antes y un después en su carrera, tuvo un encuentro con la verdadera Joan Hannington que la ayudó en su proceso de transformación. “Cuando nos vimos, fue realmente muy emotivo, Joan es una mujer resiliente que se movió entre su floreciente y arriesgada carrera como ladrona de joyas mientras intentaba recuperar a su hija”, remarcó la actriz respecto al momento de la vida de Hannington que se muestra en la imperdible mini-serie que también se destaca por su diseño de producción y vestuario, dos aspectos clave para sumergir al espectador en la década de los 80 y tocar fibras nostálgicas.
“Joan”, una oportunidad para la moda
Un encuentro inesperado fue la inspiración para la mini-serie. La increíble historia de Joan Hannington llegó a los oídos de la productora y directora ganadora del Oscar® Ruth Kenley-Letts (Exodus) de la fuente más inesperada: la propia Joan. “Éramos vecinas, así que durante el COVID pudimos salir a caminar juntas. Sentí una gran responsabilidad de asegurarme de que nos mantuviéramos fieles a su historia. Para mí personalmente era muy importante que ella estuviera feliz con el trabajo que hicimos”, declaró la productora sobre ese encuentro fortuito que se convirtió en el puntapié de la producción.
El look favorito de Sophie Turner: Uno de los puntos clave de Joan es cómo recrea la atmósfera de los 80, especialmente con la elección de las locaciones y el llamativo vestuario. Para Turner, los looks que tuvo la posibilidad de lucir fueron de gran ayuda para “sentirse” Joan Hannington, y uno de ellos se convirtió en su predilecto. “Hay un mono de seda verde increíble que fue hecho solo para mí. Era hermoso y creo que fue el vestuario que más usé. Lo usaría una y otra y otra vez hoy”, recordó la protagonista de esta historia.
“Divertida y dolorosa”, la historia real que se retrata en Joan: Para la creadora de la mini-serie, Anna Symon, era importante registrar tanto las situaciones más humorísticas que vivió Joan Hannington cuando cambiaba de identidad como aquellas más dramáticas, como el alejamiento de su hija. De esta manera, la mini-serie combina a la perfección dos géneros y nunca olvida el glamour, como remarcó su showrunner: “Cuando miré la historia, sentí que se podía contar de una manera muy chiclé, se podía eliminar el trauma y se podía hacer un drama de cocina sobre las peores cosas que le sucedieron a Joan, pero en realidad ella tenía ambas cosas al mismo tiempo. Se sentía atraída por el glamour de los diamantes y los robó porque quería verse increíble”.
La cantante que ayudó a Sophie Turner para este desafiante rol: Cuando la actriz pisó el set de filmación, hubo una artista que, sin saberlo, contribuyó a su preparación para personificar a Joan Hannington: la líder de la banda Blondie, Debbie Harry. En el rodaje, había imágenes de la icónica cantante de rock en el momento en que Turner, el diseñador de vestuario Richard Cook y Nick, el diseñador de peinado y maquillaje, trabajaban en conjunto. “Había revistas de los 80 por todos lados y siempre sonaba música de esa época, con fotos de Debbie Harry por todas las paredes. Realmente nos sumergimos en eso desde el comienzo, fue muy divertido”, destacó la actriz.
· La impactante escena que filmó su protagonista:Como Hannington mostraba una obsesión por los diamantes, la serie debía reflejar esa desesperación por robarlos. Por lo tanto, el dramático episodio real en el que Joan tragó joyas para evitar ser responsabilizada de un atraco es un punto fundamental de la mini-serie y un vehículo para el lucimiento de su protagonista. “Me dieron diamantes masticables para tragar porque no querían que me tragara los reales, pero eran tan pegajosos que no se desprendían del papel, así que terminé poniendo los reales en el papel. Pero eran de circonita cúbica, así que no me los tragué. Es una escena muy importante porque es la puerta de entrada a la vida que lleva, así que necesitábamos mostrar esa fascinación”, aseguró Sophie Turner.
¿Quién es Joan Hannington, la reina de las joyas que sorprendía con sus sofisticados robos?
A los 17 años, la vida de la joven Joan Hannington cambió por completo cuando contrajo matrimonio con Ray Pavey, un ladrón con quien tuvo a su hija, Kelly, y quien fue encarcelado dejándola devastada y sin dinero para criar a la pequeña. Tras su separación, sintió una fuerte atracción por Boisie Hannington (interpretado en la mini-serie por Frank Dillane), el hombre que la introdujo en el mundo criminal y con quien se unió para planear y ejecutar sus robos. Además, Boise fue el gran amor de su vida, su segundo esposo y un hombre que también tenía una doble vida.
Hannington tenía un gusto excesivo por las joyas, es decir, no sólo las robaba por dinero sino también por placer. La mujer tenía una obsesión particular por los diamantes, a tal punto de que no dudaba en ponerlos en su boca al momento de los atracos. Cuando logró trabajar como empleada de una joyería del West End londinense, sustrajo un puñado de diamantes que debió tragar para no ser atrapada por los guardias. Por otro lado, cambiaba constantemente de identidad y, por consecuencia, de looks y estilos para poder seguir llevando adelante sus atracos.
El gran motivo por el que decidió juntar dinero fue para recuperar a su hija cuando la pequeña pasó a estar bajo el cuidado de servicios sociales. En la actualidad, Joan vive una vida tranquila, fue consultora para la serie y elogió la actuación de Sophie Turner. “¡No podrían haber elegido a nadie mejor! Lo bueno para mí fue que nunca había visto a Sophie en nada. Me acuesto a las siete en punto todas las noches de mi vida y me levanto a las cuatro. Soy adicta a TikTok, así que no veo mucha tele, lo cual fue bueno porque no tenía nada con qué compararla. Entré y no conocía a Frank Dillane ni a ninguno de los actores, lo cual fue genial. Con Sophie estaba un poco celosa porque es más delgada y más joven. La gente que me conoce sabe que si no me gustara lo diría, pero desde el primer día pensé que era fantástica”, remarcó una mujer controversial cuya historia no pasó inadvertida.
Varios personajes hablaron para El Espectador sobre la producción y su proceso creativo.
Sophie, ¿cómo fue trabajar junto a Frank?
Sophie Turner: Nos volvimos muy cercanos durante este proceso. Era imperativo que tuviéramos una buena relación y me enamoré un poco artísticamente de Frank, porque su forma de trabajar es fascinante y se sumerge profundamente en sus personajes. Simplemente verlo en el set fue realmente fascinante para mí porque creo que trabajamos de diferentes maneras. Realmente me encontré confiando en él para gran parte del trabajo, la parte emocional, y nos volvimos muy cercanos.
Frank Dillane: Absolutamente. Es muy fácil querer a Sophie y me pareció un placer trabajar con ella.
La escena en la que sus personajes se conocen por primera vez en el pub construye esa cuota interesante en el vínculo, ¿cómo fue filmarla?
Fue increíble, porque en la escena en la que nos conocemos por primera vez en el pub, el camarero fue interpretado por el hijo de Joan, Benny, lo cual fue genial porque es el momento en el que sus padres se conocen. Pudo estar allí y pudimos pasar el rato con él, y fue un momento extraño y maravilloso. Fue especial en muchos, muchos sentidos.
Kirsty, ¿estaba emocionada por conseguir el papel de Nancy en la serie?
Estaba un poco emocionada. Es todo un poco loco, para ser honesta. ¡Y el corte de pelo! Yo estaba “Oh sí, me cortaré el pelo, me lo teñiré” y luego me mostraron las fotos en el tablero de ideas y pensé “Oh, Dios”. Básicamente me obligaron a hacerlo. No, en realidad no. Simplemente lo hice, para ser honesta, porque me gusta profundizar en las cosas. Al principio probamos con una peluca, pero sentí que estaba haciendo trampa. Ser Nancy y ser peluquera es bastante importante para la historia de Joan porque sus hermanas eran peluqueras y su padre quería que todas fueran peluqueras.
¿Cómo definiría a su personaje?
Kirsty J. Curtis: Joan tiene muchos hermanos. Es la menor de siete hijos, tres de ellos son sus hermanas y Nancy es como todas las hermanas y todas sus historias reunidas en una. Creo que es muy importante tener a Nancy allí. Ella da amor duro y desde el principio yo le decía a Richard [Laxton]: “Ella se queja de Joan todo el tiempo”, pero siento que es como una especie de figura materna para Joan. Joan admira a Nancy y Nancy es como la otra cara de lo que podría haber sido la vida de Joan si hubiera elegido tomar el camino sensato.
Gershwyn, su personaje es un cliente astuto, ¿cómo fue interpretarlo?
Gershwyn Eustache Jnr.: Fue muy divertido interpretar a Albie, sumergirnos en los años 80. Al no haber nacido en esa época, tu única referencia son las películas, los programas de televisión o la música que has escuchado en el pasado. En este sentido, poder sentarte y leer algunas de las memorias de Joan y luego leer el guion me resultó liberador en cierto sentido. Luego te pones la ropa, te pones los trajes. Recuerdo haber filmado mi primera escena y una vez que te pones los zapatos, cambia tu forma de caminar, como si realmente te quisieras un poco. Fue genial interpretarlo en términos de lo divertido que era, pero también poder lanzar la moneda y tener esa pequeña sensación desagradable de que está poniendo a prueba a Joan. Es muy descarado, lo hace delante de Boisie y de Val. Le gusta ver hasta dónde puede salirse con la suya.
Laura, ¿cómo fue interpretar a una mujer como Val?
Laura Aikman: Val es interesante porque está operando en el sistema en el que Joan se está abriendo camino. Val está como atrapada. Consiguió al chico genial y se mudaron a España, pero no conoce a nadie allí y está aburrida y se siente sola. Entonces llega Joan y piensa: “Está bien, te tomaré bajo mi protección, eres la chica nueva”, pero eso no sucede en absoluto. Le muestra a Val todo lo que está mal en su vida y todas las decisiones que ha tomado, y la hace sentir como una tonta. Fue interesante interpretar ese dolor y tener a Albie coqueteando abiertamente con todos frente a ella constantemente.
¿Qué importancia tuvo lograr el look correcto para la primera escena?
Laura Aikman: Cuanto más alto el cabello, más cerca estás de Dios, ¿no? Creo que es muy importante para Val porque el único tipo de poder y autonomía que siente en el mundo es la forma en que se presenta en él. Es realmente todo lo que tiene. Está de compras y tratando de verse bien y también tratando de verse bien ante su esposo, que tiene una mirada errática. Siempre ayuda cuando interpretas a alguien muy diferente a ti ponerte todo eso y luego sentirte como alguien completamente diferente.
Sophie, ¿cómo fue filmar la escena en la que Joan se traga los diamantes?
Sophie Turner: Me dieron diamantes masticables para tragar porque no querían que me tragara los reales, pero eran tan pegajosos que no se desprendían del papel, así que terminé poniendo los reales en el papel. Pero eran de circonita cúbica, así que no me los tragué. Es una escena muy importante porque es la puerta de entrada a la vida que lleva, así que necesitábamos que fuera una obsesión y una fascinación con esa cosa brillante que ha sido tan inalcanzable durante toda su vida y ahora está justo frente a ella. ¿Qué haces en ese momento? ¡Te tragas diamantes!
¿Qué importancia tuvo transmitir la idea de que Joan está impulsada por la situación con su hija?
Sophie Turner: Su hija Kelly es el eje de todo en esta historia y cuando estábamos filmando escenas que no la involucraban, Richard siempre se me acercaba y me decía: “¿Y dónde está Kelly?”. Era un recordatorio constante de “Por eso lo está haciendo”. Creo que a veces, cuando estás haciendo una producción como esta y es un robo y hay diamantes y glamour, te dejas llevar por todo eso y tienes que recordar que esto es para brindarle una vida sólida y estable a su hija para que pueda recuperarla. Es una historia desgarradora, así que teníamos que recordarnos eso constantemente para mantenernos centrados y no emocionarnos demasiado.