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¿Las iglesias deben pagar impuestos? (I)
Sí estamos de acuerdo en pagar impuestos. La más sencilla de las razones: somos parte de la comunidad de Colombia y nos servimos de todos los beneficios básicos de la sociedad: agua, energía, calles, hospitales, aeropuertos, Ejército, Policía, Congreso, gobierno, industrias, etcétera.
Con alegría nos gustaría aportar a la construcción de un gran país como Colombia. Dios los bendiga.
David Ramírez Enciso.
¿Las iglesias deben pagar impuestos? (II)
Como asesor tributario y exfuncionario de la DIAN, estoy de acuerdo con el pago de impuestos por parte de las iglesias. Los impuestos, a pesar de su nombre tan fuerte, deben ser una contribución al desarrollo las políticas sociales del Estado, y el ingreso libre y a veces excesivo para sus dirigentes debe contribuir al desarrollo social que tanto se necesita.
Alfonso Ramos Ordóñez.
¿Las iglesias deben pagar impuestos? (III)
La palabra “iglesia” se refiere a personas que se reúnen para darle tributo de adoración y alabanza a Dios.
Esas personas pagan impuestos. Los líderes de esas comunidades también pagan impuestos. ¿Por qué no hacer un seguimiento de qué es lo que hacen estas comunidades y qué apoyo presta el Gobierno para que las labores realizadas tengan éxito? Existen comunidades que realizan labores sociales apoyadas en algunos comerciantes e industriales.
Guillermo González.
¿Las iglesias deben pagar impuestos? (IV)
El problema radica en las iglesias que se han constituido como tales con fines lucrativos, ocultándose detrás de un velo. Las iglesias que tradicionalmente han subsistido en el país cumplen una función social de beneficencia y también una función regenerativa de muchas personas y hogares, sin recibir ningún recurso por parte del Estado. Es apenas un tanto justo que si el Gobierno no pone un peso para esos fines, como mínimo motive las a seguir en esa labor de servicio. Por lo menos es lo que sé de la iglesia en la que sirvo como pastor hace 37 años. Mi salario no llega a los $3 millones con todos los deducibles y sirvo junto con mi esposa, que no recibe salario, pues su labor es de servicio voluntario. Creo que si se grava a las iglesias con impuestos va en detrimento de todas las obras que realizan.
David Doria.
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