
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El gobierno de Gustavo Petro cumplió la promesa de no gravar la canasta familiar en la reforma tributaria, con la que espera recaudar $26,3 billones para financiar el presupuesto de 2026. Aun así, los expertos advierten que algunas de las medidas que están en el proyecto terminarán afectando el bolsillo de todos los colombianos, no solo de los más ricos.
Germán Ávila, ministro de Hacienda, explicó que en la construcción de la tributaria (que el gobierno prefiere llamar ley de financiamiento) la cartera procuró no tocar a los estratos bajos y medios. Pero entre las más de 40 medidas que contiene la iniciativa hay varias que pueden generar un efecto en cadena que golpearía, de algún modo, a todos los consumidores: desde los precios del transporte y los alimentos, hasta créditos más caros.
El IVA a los combustibles
Antes de la radicación de la tributaria, el presidente Petro ya había anticipado, vía trinos, que los recursos del presupuesto que se usaron para subsidiar los combustibles (por los aumentos que no se hicieron en su momento), saldrían de la reforma o de los precios de la gasolina.
Lea también: ¿Se viene una gasolina más cara? Así va el debate por subsidios a los combustibles
En la exposición de motivos de la tributaria, el gobierno defendió que el precio de los combustibles fósiles no refleja los costos asociados a su uso, como la contaminación y los problemas de salud pública.
Además, explicó que los precios de la gasolina y el diésel están por debajo de los precios pares de la región. Para el 25 de agosto, los precios estuvieron 7,7 % y 26,9 % por debajo del precio regional, respectivamente.
El IVA sobre el ingreso al productor fósil hoy se grava con una tarifa reducida del 5 % y los biocombustibles (que se mezclan con la gasolina y el diésel) están exentos. El gobierno propone eliminar estos tratamientos tributarios preferenciales, argumentando que así se logrará un marco más equitativo y alineado con los objetivos de transición energética.
Así las cosas, con la tributaria tal como está, para los productores de gasolina y diésel el IVA llegaría a 19 % (el aumento sería gradual). Ávila reconoció que las medidas afectarán el precio del galón, en $466 para el caso de la gasolina, y en $256 en el diésel. También aumentará el impuesto para el alcohol carburante, decisión que afectaría en $304 el valor del galón de gasolina, y para el biodiésel (en este último caso el gobierno no explicó cuál sería el impacto). Estos impuestos implicarían ingresos para el Estado por $2,6 billones en 2026, $5,8 billones en 2027 y $7,2 billones en 2028.
Le recomendamos: La tributaria en su laberinto: ¿qué pasa si la reforma se hunde en el Congreso?
Un informe de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá advierte que los cambios llevarían a un aumento del precio de los combustibles cercano a 12 %. Ese mismo análisis señala que, actualmente, del total del precio de la gasolina, el 33 % se explica por los impuestos. En el caso del diésel es el 46 %. De aprobarse la reforma tributaria, ascenderían al 42 % y 54 %, respectivamente. En ese escenario, dice el documento, el precio de la gasolina en Colombia sería de los más altos en la región si se relaciona con el salario mínimo diario de los trabajadores.
Como explica José Ignacio López, presidente del centro de estudios económicos ANIF, aunque es cierto que al hablar de consumo de gasolina los hogares de mayores ingresos tienen una mayor demanda, y por lo tanto subir este combustible hará que paguen más, “cuando se analiza el consumo como proporción de los ingresos, los aumentos también pueden afectar (e incluso más) a los hogares vulnerables”. Por eso López asegura que no es cierto, como ha dicho el presidente, que la subida de la gasolina solo afecte a quienes tienen más dinero.
Para poner solo un ejemplo: de acuerdo con un informe publicado en 2024 por la Cámara de la Industria de las Motocicletas, de la ANDI, el 91 % de los compradores de motos son de estratos 1, 2 y 3. No es de extrañar que después de que el presidente dijo que subir a la gasolina solo le pega a los ricos, en redes sociales varios usuarios de motos dejaron comentarios argumentando que no son ricos e igual compran gasolina.
Por otro lado, el presidente de ANIF destaca que además del IVA a la gasolina, al diésel y a los biocombustibles, la tributaria propone aumentos para el impuesto al carbono y una tarifa del 1 % de extracción al petróleo y los productos mineros. “La combinación de esos tres tributos aumenta los precios energéticos del país y eso le pega a todos los colombianos, así no tengan una moto o un carro. Se encarecen los insumos energéticos para la producción de la industria, también el transporte. Entonces no solo producir en Colombia será más costoso, sino también llevar los productos a los hogares”, explicó López.
Esta es una advertencia que han hecho varios gremios empresariales. Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, destacó la importancia de los combustibles en la producción de alimentos, desde tractores y guadañas, hasta los camiones que transportan insumos y productos finales. Bruce Mac Master, presidente de la Andi, dijo que ponerle un impuesto a los combustibles “significa ponerle un impuesto a toda la canasta familiar” por el aumento en los costos de transporte que se le transferirán a los usuarios. Y la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) señaló que el aumento de los costos logísticos puede afectar la competitividad de los productos colombianos.
Luis Fernando Mejía, director ejecutivo de Fedesarrollo, reconoce que los aumentos en el IVA (la tributaria lleva la tarifa a 19 % para varios productos y servicios, además de los combustibles) afectan, directa o indirectamente, a todos los colombianos. También sostiene que la ampliación de la base gravable del IVA será necesaria, ya sea este año o el próximo, como una medida ineludible para fortalecer las finanzas públicas. De acuerdo con Hacienda, el gasto tributario por exenciones a este impuesto representó $88 billones en 2023.
También le puede interesar: La tributaria de Petro y los cambios en el IVA: ¿qué implican para su bolsillo?
Sobretasa al sistema financiero
La reforma tributaria de 2022 extendió hasta 2027 la sobretasa de 5 puntos porcentuales para las instituciones financieras. Ahora el gobierno sostiene que todavía hay espacio para “fortalecer la equidad tributaria”, pues el sector financiero y los bancos comerciales se ubican en la tercera y cuarta posición en las tarifas efectivas de tributación en renta que asumen los sectores económicos.
Se propone incrementar la sobretasa de 5 a 15 puntos porcentuales adicionales sobre la tarifa general del impuesto de renta, dejándola en 50 %. La medida se volvería permanente, según Hacienda, porque “los beneficios tributarios y, por consiguiente, la baja tarifa efectiva no son factores temporales”. El cambio implicaría un recaudo adicional de $1,2 billones el próximo año y llegaría a cerca de $2,9 billones en 2030.
Esta es una de las medidas que menos convence a los expertos. López explica que aunque existe la percepción de que las ganancias del sistema financiero son “enormes”, para alcanzarlas se necesitan inversiones considerables. Además, agrega, en Colombia la rentabilidad del sector es más baja que en Perú, Chile y otros países de la región.
Le puede interesar: ¿Zonas comunes o elefantes blancos? La paradoja de la vivienda en Colombia
Para el presidente de ANIF es claro que para contrarrestar el efecto en la rentabilidad los bancos trasladarán los impuestos a los hogares colombianos, ofreciendo menor remuneración para los depósitos (desincentivando el ahorro) y con mayores tasas de colocación para los créditos (desincentivando la inversión). “Tiene un efecto para toda la economía. Que haya menos crédito implica que hay menos desarrollo productivo, menos inversión, menos producción, menos empleo, menos crecimiento económico”.
Karen Hernández, socia de Galo Estudio Legal, dice que la medida puede implicar el traslado de costos al consumidor final a través del encarecimiento de los servicios financieros y una disminución en la inversión extranjera en el sector, pues la carga adicional en Colombia lo hace menos competitivo en comparación con otros países de la región. En esa línea, López destaca que a la sobretasa se le suma el gravamen a los dividendos de empresas extranjeras, que también propone la reforma. Esta medida, sostiene, generaría menos interés en Colombia.
Como afirma Mejía, aunque subir los impuestos para el sector financiero suena popular, va en contravía de disminuir las barreras a la entrada al sector, que se beneficiaría de una mayor competencia y un entorno que facilite la innovación y la inclusión financiera.
De acuerdo con Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, si se aprueba la reforma, Colombia se convertiría en el país con la mayor tasa de renta corporativa a entidades financieras del mundo.
También: Los impuestos de la tributaria que le pegarían a su bolsillo: claves del proyecto“Cualquier impuesto que se le imponga a cualquier actividad, como el impuesto a la gasolina o la sobretasa al sector financiero, se va a trasladar al costo del producto. Sencillamente, todo se va a volver más caro. Sencillamente, esta es una reforma tributaria que afecta a todo el mundo”, dice Gustavo Pardo, socio en Holland & Knight y experto en temas tributarios.
¿Y la inflación?
El gobierno defiende que la aprobación de la tributaria generará efectos positivos porque sería posible aumentar la inversión pública, o mejor dicho, no tener que recortarla. Recordemos que sin reforma el presupuesto de 2026 quedaría con un hueco de $26,3 billones. Para Minhacienda, se compensarían los efectos negativos de una mayor carga tributaria y el crecimiento económico sería, en un promedio para los próximos 10 años, 0,17 puntos porcentuales superior.
Como reconoció la cartera, las medias pueden generar presiones al alza sobre la inflación por un canal directo (aumento en los precios de los bienes y servicios finales que hacen parte de la canasta de consumo de los hogares) y por un canal indirecto (incremento en los costos de ciertos insumos de las empresas, que podría transmitirse a los precios finales al consumidor). Solo las medidas relacionadas con la revisión del gasto tributario en IVA tendrían un efecto agregado de hasta 0,44 puntos porcentuales sobre la inflación de 2026.
El análisis del Banco de Bogotá, a partir de los cálculos del gobierno, indica que el impacto total sería de 1,6 puntos porcentuales frente a los registros actuales. El informe advierte que no solo se vería afectado el poder adquisitivo de los hogares, sino que es probable que el Banco de la República decida ser más cauteloso en el recorte de tasas de interés.
Minhacienda defiende que las presiones en la inflación serían transitorias, pero en este momento, en el que el país sigue lejos de la meta de inflación (en agosto se ubicó en 5,1 %, por encima del registro del mes anterior) y hay otros factores que podrían afectar el comportamiento de los precios, un impulso de este nivel es, sin duda, un tema a considerar.
Lea: La inflación repunta y complica la decisión de tasas del Banco de la República
Aunque la intención de la administración Petro es que las personas con más ingresos se metan la mano al bolsillo, la verdad es que en mayor o menor medida todos sentiremos el impacto de la tributaria. Estos y otros posibles efectos están sobre la mesa. La iniciativa está en manos del Congreso, que tendrá que analizar los pros y contras de aprobar una tributaria ambiciosa y llena de peros, o de no hacerlo y dejar el presupuesto desfinanciado, en especial ante la falta de un plan B por parte del gobierno.
💰📈💱 ¿Ya te enteraste de las últimas noticias económicas? Te invitamos a verlas en El Espectador.