
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Santiago Orrego Gallego, conocido en el género urbano como SOG, dice que no le gusta repetirse. Considera que ser productor musical de varios artistas es un reto que asume diariamente y que cada vez que hace una canción, la olvida. Es algo así como una estrategia de reinvención constante.
“Qué chimba SOG”, es su frase de batalla. Una marca que se escucha al principio o al final de algunas de las canciones de Ryan Castro y Blessd. “Mujeriego”, “Quema” y “Monastery”, son algunos de los temas que tras bambalinas construyó. Lleva más de diez años produciendo y, aunque suene extraño, el reguetón no estaba cerca de ser su género favorito cuando era más joven.
Su historia no comenzó con una consola, sino con una guitarra. “No tenía ni idea de lo que era la producción musical, en ese momento solo tenía la curiosidad que mi abuelo me había dejado, lo escuchaba por horas mientras tocaba guitarra y yo, siendo un niño, intentaba hacer lo mismo”, contó SOG en entrevista para El Espectador.
La paradoja. A Orrego no le gustaba el reguetón cuando comenzó en la música. Era rockero y quería ser guitarrista de una banda, de hecho, quiso muchas veces que ese fuera su destino, pero todo cambió luego de que se dejara influenciar por sus amigos del colegio. Los sintetizadores llegaron a sus oídos y él, con la curiosidad pueril, indago en los sonidos que en ese momento (a principios de los 2000) se escuchaban por todas partes. “Entendí que ya no quería ser guitarrista, lo que realmente quería era tener la capacidad de crear mis propios ritmos”.
Luego de una exploración de varios años, el productor paisa creó su primer hit urbano. “Tu cuerpo me llama”, la canción interpretada por Reykon que se estrenó en 2011, se convirtió en un éxito y el nombre de SOG comenzó a sonar dentro de la industria. En ese momento el reguetón estaba en una nueva etapa, con artistas como Baby Rata y Gringo, J Álvarez, Wisin & Yandel, Chino y Nacho, y por supuesto, Reykon, que junto a SOG abrieron paso a un nuevo sonido.
Desde entonces, el productor comenzó a trabajar con artistas de la escena local y a formar una amistad con ellos. Con Blessd y Ryan Castro la química fue inmediata. “Para mí es muy importante que exista una amistad porque todo fluye, si hay química, la música aparece solita. Hay sesiones en las que no te sientes identificado con el artista y cuesta mucho llegar a un resultado, pero cuando estás con un amigo, ni siquiera es trabajo, es diversión”.
En su carrera, Orrego ha tenido que enfrentar varios desafíos, y uno de ellos es polémico: ¿cómo hacer reguetón sin que sea grosero y burdo en extremo? Dice que uno de sus objetivos es que su música no promueva mensajes negativos. Tratar de hacer una canción “que pegue” sin la necesidad de ser violenta con las mujeres.
“Tengo novia, tengo mamá, hermanas y tías, trato de que la música que hago no sea ofensiva ni con las mujeres ni con nadie. Tengo el tacto y la confianza para decirle al artista ‘hey, no digamos eso’, aunque tampoco soy invasivo, no me gusta exigir, mi responsabilidad es sugerir”. Y es que como productor, SOG también ha sido testigo de la evolución del género y de la industria, dice que para mantenerse vigente ha tenido que estar en sintonía con los cambios e incorporarlos, dice que ha visto cómo algunos productores se quedan atrás por querer hacer “lo mismo de siempre”, porque la gente ya no se identifica con sus sonidos.
“Lo que me ha ayudado a mantenerme en esta industria es entender el ecosistema, lo que a la gente le gusta, pero sin saturar. Trato de que cada artista tenga una esencia diferente, me gusta olvidarme de lo que hago para no contaminarme de eso y siempre tener algo nuevo que aportar, porque ese es el reto, cada artista suena distinto, quiere comunicar algo distinto, y yo como productor debo acatar eso y materializarlo”.
Eso le pasó con Ryan Castro, su colega y amigo. Cuando grabaron “Mujeriego” no se imaginaron todo lo que esa canción iba a lograr. “Era un merengue y nunca habíamos hecho eso. No estaba en los planes que se viralizara. Cuando la grabamos estábamos muertos de la risa, toda la sesión fue así. Luego vimos que se convirtió en un hit mundial, nos ganamos un disco de oro en Indonesia y otro en República Checa. Todo fue muy inesperado con esa canción y es una anécdota muy bonita”. El fenómeno “Mujeriego” le hizo entender que la industria musical es impredecible, que no se sabe ni cómo ni cuándo va a aparecer la canción que “te cambia la vida”.
Pero SOG no solo produce para grandes artistas, también tiene en cuenta a los emergentes. Dice que son los herederos del género, y que vale la pena mirar hacia el principio. De hecho, el álbum en el que está trabajando contará con las voces de Soley, Natali, Sander, Pirlo, Esteban Rojas, algunos de los nuevos exponentes del urbano colombiano. Dice que se siente afortunado de trabajar con ellos, de que lo vean a él con cariño y respeto.
“Ahorita estoy trabajando en mi nuevo álbum y es una responsabilidad muy grande por el tiempo que requiere, pero me he divertido mucho porque es mi propia música. Estoy haciendo pistas que siempre había querido hacer, conociendo estudios que siempre soñé, donde grabaron artistas como Michael Jackson o Drake. La música es el Génesis, y cuando la hago se me olvida todo, ojalá que cuando escuchen el álbum les guste y digan ‘qué chimba SOG’”.