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La diversidad de actores viales en una ciudad como Bogotá salta a la vista durante cualquier recorrido ordinario por sus calles. No son solo los peatones, usuarios de transporte público, conductores de carros y los ahora en auge, motociclistas. En el universo mismo de conductores se esconden galaxias de agremiaciones que, históricamente, han trabajado y exigido sus demandas en la vía de manera separada. Conductores de grúa, camiones de carga, ambulancias, rutas escolares, asociaciones de motociclistas, domiciliarios y hasta nuevos usuarios de movilidad eléctrica (bicicletas, patinetas y pequeños vehículos) tienen intereses particulares y que, incluso, chocan entre sí.
Sin embargo, para esta oportunidad, planean salir desde las 7:00 A.M. a protagonizar una multitudinaria protesta en contra de las directrices del Distrito en materia de movilidad.
La movilización, convocada desde el altavoz del Concejo de Bogotá por el cabildante Julián Forero, reconocido líder de los motociclistas en Bogotá, contará con el apoyo de otros 20 líderes de distintos gremios de transporte. Todos, aunque desde su lado de la moneda, tienen en común una misma inconformidad: la falta de diálogo y socialización para la toma de decisiones por parte de la Secretaría de Movilidad, en cabeza de Claudia Díaz. Según el concejal Forero, las instancias del diálogo, previas a las vías de hecho, que se materializarán en la movilización, se agotaron cuando el alcalde Galán no accedió a reunirse con los líderes de los gremios conductores de la ciudad el pasado 9 de septiembre.
Desde el 2 de septiembre, Forero y los demás líderes convocaron a Galán a una reunión con el fin de que sus cuestionamientos a la gestión de la movilidad fueran escuchados, dejando como límite el martes de la semana pasada. Ante la negativa, y de que no fuera posible concretar una reunión, el concejal confirmó la movilización en las vías de Bogotá.
En ese orden de ideas, a partir de las 7:00 A.M. de hoy, cerca de 10.000 conductores de distintos gremios se concentrarán en siete puntos de encuentro desde donde saldrán en sus vehículos a protestar. Los manifestantes se desplegarán para hacer sentir un pliego de 18 reclamos, que incluyen la socialización de los cierres viales por las obras, las normas del carril preferencial de la Séptima, la instalación de resaltos en vías arteriales, las inmovilizaciones por parte de los guardas de tránsito y las irregularidades con las grúas.
Más información sobre Bogotá: Proyecto de acuerdo sobre motociclistas se decidirá en tribunales.
De hecho, durante un debate de control político que se llevó a cabo este fin de semana, el propio Forero denunció la existencia de “mafias” de grúas de tránsito, las cuales estarían asociadas de manera irregular para evadir requisitos, obtener más fácil el acceso a la contratación por parte del Distrito, y hasta la realización de cobros indebidos. La situación afecta a los conductores de grúas que sí cumplen los requerimientos pero no están inmersas en estos presuntos grupos organizados, por lo cual, en atención a la convocatoria del concejal, han decido salir a las calles.
Aunado a lo anterior, las demandas de los conductores de aplicación, que se sienten perseguidos por su forma de trabajar, siguen ocupando un lugar relevante en la agenda de los manifestantes. Pese a que actualmente hay vigente un proyecto de acuerdo que estableció protocolos para la imposición de comparendos a conductores por aplicación, varios líderes se han quejado de que las inmovilizaciones de vehículos continúan y que no se está respetando el protocolo por parte de las autoridades de tránsito de la ciudad. Lo mismo, al igual que los demás gremios, los motociclistas continúan acusando estigmatización y falta de espacios reales de participación ciudadana.
Si bien, ayer en la tarde hubo reuniones entre el concejal, los demás líderes, y organismos de control, como la Contraloría y la Personería, se comprometieron a no acudir a la violencia o los bloqueos, se espera que la movilidad de los corredores aledaños a los puntos de encuentro sufran complicaciones y perturbaciones en su funcionamiento habitual.
Por el momento, Forero ha sido enfático en que la movilización continuará hasta que no se hagan efectivas las mesas de diálogo y participación exigidas por las ciudades que él representa. Por su parte, Movilidad ha preferido no efectuar ningún tipo de declaración sobre la movilización y, de momento, la percepción sobre esta nueva protesta, que tiene lugar en Bogotá, tiene a la opinión pública dividida.
Ya que, por un lado, la mayoría de actores viales en protesta, en especial los motociclistas, son el foco de los flagelos de movilidad más críticos de la ciudad, como la siniestralidad y la congestión. Pero, al mismo tiempo, al ser una realidad innegable, los cerca de 500.000 motociclistas en la ciudad reclaman un espacio de participación para ser tenidos en cuenta en un margen de decisiones que cada vez más los involucra, para bien o para mal, en el día a día del asfalto capitalino.
Muchas inconformidades, una misma causa
No hay en la historia reciente de movilizaciones en Bogotá un precedente como el que se desarrollará en las próximas horas. Usualmente, cuando de salir a reivindicar demandas se trataba, los gremios de transporte salían por su cuenta y realizaban acciones aisladas. Para el caso de Bogotá, los sectores de los taxis, los motociclistas, y los conductores por aplicación, encabezan siempre las manifestaciones programadas y han llegado a poner en jaque el funcionamiento de la ciudad, taponando accesos clave como la calle 13, la entrada al aeropuerto por la 26 y la calle 80.
Para esta oportunidad, como ya se mencionó, los actores que saldrán a la vía son más de diez y, cada uno de ellos, tiene una serie de reclamaciones e intereses particulares. Lo particular, en este caso, es que todos han encontrado un factor común para salir juntos y unir su voz en una sola: la gestión de la Secretaría de Movilidad. Gustavo Barrera
representante de los usuarios de movilidad eléctrica (patinetas, bicicletas, motos y vehículos pequeños) dice que saldrá a las calles con los suyos al ver cómo la nueva norma nacional, que permite a los vehículos eléctricos deambular por las ciclorrutas, no se cumple en Bogotá. “Vemos un incumplimiento de la ley 2486. No se aplica a cabalidad en la ciudad, a pesar de derechos de petición, seguimos conociendo casos de compañeros que recibe compañeros y de mujeres y personas de la tercera edad que son sacados de la ciclorruta y enviados a la vía con los demás carros”. Por su parte, César Gil líder del gremio de vehículos de carga, se queja de una constante persecución en contra de los suyos. En especial, los propietarios de automotores con más de diez años de antigüedad. “Lo que abundan son puestos de control para sacar de circulación a vehículos con más años de uso. Nos sentimos perseguidos. Los precios de las grúas son excesivos, para una van cobran como camión. Los vehículos más pesados viven multados y los robos siguen incrementando”, sentenció.
A todas estas reivindicaciones se les suma un descontento general con la gestión de la Secretaría de Movilidad en temas como los Planes de Manejo de Tránsito de las obras, la socialización de medidas como la del corredor exclusivo de la Séptima, y la estigmatización que dicen los moteros sentir por parte de los agentes de tránsito son otros puntos del pliego de reclamaciones. Asimismo, la movilización de hoy será un termómetro de masas para medir la convocatoria de un grupo de presión en crecimiento, por el lado de los motociclistas, y de un concejal, como Forero, que ya manifestó su intención de saltar del Recinto de los Comuneros al Congreso de la República.
Mientras tanto, acuerdos ya anunciados de por medio, los bogotanos esperan que su camino hacia el trabajo, y de camino a casa, no se convierta en un infierno todavía más tedioso que el actual. En una ciudad, con 1.500 frentes de obra, movilizaciones como esta y un déficit notorio de vías, cualquier factor de estrés sobre las vías representa una inherente congestión. Por lo pronto, es preciso que las autoridades se abran al diálogo y habiliten las vías de participación necesarias.
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