
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
José Vélez, el fundador de Bold, es el protagonista de esta historia: un colombiano que comenzó cuando era niño y aprendió a programar en un computador que su papá llevó a la casa. Hoy, gracias a la tecnología, habla de cómo con sus datáfonos están llegando a más de 500.000 comercios en todo el país para que puedan recibir pagos con tarjetas débito y crédito, pues duplicaron el número de esas tiendas de barrio y emprendimientos que recibían transacciones con ese medio de pago y así “le llegamos a la base de la pirámide”, cuenta en esta nueva entrega del videopódcast de #EmprendimientoyLiderazgo de El Espectador. Su crecimiento es tan exponencial que ya “procesan un poco más de un billón de pesos al mes, que es el 4 % de todo lo que se hace en Colombia”, y con su apuesta de banco para los pequeños negocios, ya han “desembolsado más de $ 100.000 millones”, unos $6.000 millones cada mes.
José, bienvenido a esta conversación.
Gracias, Edwin, muchas gracias por la invitación.
Los que conocemos un poco de su historia sabemos que es el tercer emprendimiento, pero ¿cómo comenzó todo?
Bueno, muy bien. Comenzó por mi gusto con la computación, por la computación desde el colegio, desde muy joven me gustaba cacharrear con los computadores y la verdad mi carrera emprendedora fue más producto de mi cariño con los computadores y mi afinidad más que en habilidades muy grandes en el mundo de los negocios.
Mi papá era profesor de matemáticas y física en mi colegio y compró un computador cuando yo tenía, no sé, 12 años. Tal vez él no lo utilizó mucho, pero yo me enganché y me volví el usuario experto en ese computador. Y entonces aprendí a programar muy joven y gracias a eso como que fui consiguiendo negocitos, armaba computadores en el colegio, los vendía; en el servicio militar ayudé a hacer una página web. Entonces mi carrera en el mundo emprendedor arrancó por mi cercanía con los computadores.
Usted fue uno de los fundadores de PayU. Para quienes no saben, esa es la pasarela de pagos que usamos, probablemente, en algún momento de nuestras vidas, cuando tenemos que hacer una transacción a través de Internet usando una plataforma, una pasarela de pago por donde el comercio recibe la plata que uno pues le está pagando. Ese fue uno de sus de sus emprendimientos y después de eso fue que llegó Bold… ¿Cómo fue eso?
Así es. Bueno, la verdad mi primer emprendimiento se llamaba Sirius, que era una empresa de desarrollo de software y estando en la universidad la fundé. Yo trabajaba y estudiaba en paralelo, fue pesado, por lo menos no tenía mucho tiempo libre. Bueno, el caso es que llegó un amigo y nos dijo: yo tengo una necesidad de recibir pagos por internet. Vendo mucho en Mercado Libre, De Remate. Y le dijimos: asociémonos, arranquemos una empresa y arrancamos Pagos Online. Fui uno de los fundadores, esa empresa fue creciendo y llegó un momento en que nosotros nos dimos cuenta que para crear una empresa muy grande necesitábamos mucho más capital del que nosotros teníamos y decidimos vender el control de la empresa a una compañía muy grande sudafricana que tenía la marca PayU.
Recomendada: La historia de los 4 emprendimientos que, creando empresa, también buscan la paz
Entonces lo que nosotros hicimos fue cambiar la marca de Pagos Online en América Latina y yo estuve ahí muchos años, era el encargado de la operación regional. Nosotros lo que hicimos en Perú, así como para resumirlo, fue coger la empresa que yo había fundado, una empresa en Argentina y otra empresa en Brasil que se llamaba Vikas, y las fusionamos, dando vida a lo que hoy en día es la empresa en América Latina: PayU Latam.
Y entonces José vende las acciones que tenía en PayU Latam y es cuando se lanza a emprender con Bold….
Exacto. En PayU Latam siempre nos fue muy bien en Colombia, en Perú, pero tuvimos un reto muy grande en Brasil, nuestro coco era Brasil. Cómo hacer para crecer en Brasil. Entonces yo me fui a vivir a Brasil junto con Ana, mi esposa. Los dos nos fuimos a vivir a Brasil en el 2017 más o menos, y con la idea de entender qué podíamos hacer para crecer más rápido allá.
Y lo que vimos es que están surgiendo nuevos jugadores allá en Brasil, en el mundo de los pagos presenciales, en el mundo de los datáfonos, con tecnología y con mucho mejor servicio al cliente que le estaban ganando participación de mercado a los bancos tradicionales. Y nosotros dijimos: venga, esto que está pasando aquí en Brasil lo podemos hacer en Colombia. No encontramos cómo crecer más rápido PayU, pero sí vimos esa oportunidad. Entonces yo me regresé, vendí mis acciones de PayU y arranqué. Esa fue la inyección de Bold.
Yo creo que las ideas son un porcentaje del éxito de un emprendimiento, pero no son el factor número uno. Tanto en Pagos Online como en Bold, ya había otros jugadores antes que nosotros. Nosotros no fuimos los primeros. Entonces el éxito depende más del trabajo duro, depende más de la disciplina, de la perseverancia. De rodearse de un muy buen equipo. No es solo la idea.
Usted cuenta esta historia, José, y me hace acordar mucho la de Nubank, que un poco así: David Vélez se fue a Brasil, identificó una oportunidad, se vuelve a buscar fondos de inversión y en últimas pues termina creando el neo banco probablemente más importante hoy por hoy, sobre todo en la historia, yo creo, que de América Latina hoy.
Bueno, esa es una comparación que me halaga, pero sí, la oportunidad la vi muy clara en Brasil.
José, cuéntenos hoy qué es Bolt, porque uno se imagina el datáfono que vemos en muchos comercios. Pues ya lo decía yo en la presentación, en más de 500.000 comercios vinculados. Eso no existía hace cinco años, estaban los tradicionales. Y hoy en día uno ve ese datáfono pequeñito, blanco, que es muy frecuente en los pequeños comercios y en los y las emprendedoras.
Correcto.
¿Cómo fue todo ese proceso, cómo les salió esa creación del hardware y en la expansión del negocio?
Sí, sí, sí. Nosotros nacimos como una empresa de pagos, pero hoy en día no nos vemos como una empresa de pagos. Nosotros hoy en día nos vemos más como un banco digital para las pymes. Nacimos con los datáfonos, sí, porque arrancamos por ahí, porque en Colombia había y todavía existe un desbalance muy grande entre el mercado de las tarjetas, digamos, el número de tarjetas disponibles en el mercado y el porcentaje de comercios que acepta pagos con tarjeta.
Había muchísimas tarjetas, muy poquitos comercios, sobre todo los pequeños que aceptaban pagos con tarjeta, un desbalance gigantesco. Entonces eso fue lo que nos permitió entrar al mercado y entramos con una solución muy asequible, muy fácil de utilizar a muy bajo costo. Pero nosotros siempre nos vimos, no como una empresa de pagos, los pagos eran un medio para construir una plataforma más allá de los pagos, un ecosistema de servicios financieros y tecnológicos para las pymes. Y ya después de cinco años hemos empezado a hacer esa transición.
En video: Los emprendedores paisas que comenzaron en un garaje y ya venden $34.000 millones
Y justo por eso, hace poquito o en ese camino, digámoslo así, lanzamos la cuenta digital. Nuestros comercios hoy en día no solamente tienen un datáfono, sino también tienen una cuenta digital, una billetera en donde ellos pueden recibir el dinero de las ventas con el datáfono, tener una tarjeta de débito, comprar con la tarjeta y tener acceso a créditos de capital de trabajo para ayudarles a crecer a los clientes. Hoy es mucho más que una empresa de datáfonos.
Obviamente hacemos un esfuerzo enorme por prestar muy buen servicio en pagos y ya tenemos datáfono, no solo el chiquitico, sino tenemos toda una gama para diferentes necesidades, hasta uno que ya tiene impresora, pero digamos, nosotros vemos es como un ecosistema de servicios financieros y tecnológicos para las pequeñas empresas.
Yo me acuerdo que a José lo entrevistamos por allá en el 2022, ahí decíamos que era una empresa de tres años que ya corría como un adolescente y en ese momento nos contaban que su sueño era, en parte lo que nos está contando, que tuviesen una cuenta de ahorros, que el comercio pudiese casi que tener un ecosistema completo. ¿Eso quiere decir que, efectivamente, cinco años después, desde el inicio del emprendimiento, cumplieron ya ese sueño?
Sí, y fue durísimo porque nos tardó tres años crear la entidad financiera que constituimos aquí en Colombia. Nosotros obtuvimos la autorización de la Superintendencia Financiera para operar una entidad financiera aquí en Colombia, una compañía de financiamiento con la idea de empezar a ofrecer los servicios que le estoy contando: la cuenta digital, la billetera, la tarjeta de débito. Más adelante vamos a ofrecer los créditos en esta entidad.
Entonces, nosotros tuvimos una visión cuando arrancamos la empresa que tenía varios componentes y en este momento es que se está empezando como a unir todo y a materializarse en esto.
Dos colombianos que la sacaron del estadio: La empresa que nació en Colombia y ahora procesa transacciones de más de 40 países
A mí me parece apasionante escuchar esas historias de emprendimiento, de cómo se va todo construyendo un gran edificio, así que es momento de hacer el pitch y el pitch es un espacio en donde le hacemos cinco preguntas a José, en donde buscamos que las respuestas sean cortas y sustanciosas, como decimos los periodistas, y que sobre todo le permitan una buena recordación a ustedes, nuestra audiencia de El Espectador sobre los emprendedores y las emprendedoras que se van sentando aquí en Emprendimiento y liderazgo de El Espectador.
El Pitch
Tiene 60 segundos para vender su idea de negocio a los lectores y lectoras de El Espectador y convencerlos de invertir en usted y su negocio.
Bueno, muchas gracias. Es un ecosistema de servicios financieros y tecnológico para las pequeñas empresas del país que les permite recibir pagos, manejar su dinero a través de la billetera, utilizarlo con la tarjeta de débito, contar franquicias gratuitas y, sobre todo, tener acceso a capital de trabajo para poder invertir en sus negocios y crecer.
José, ¿cuál fue su peor error, pero del que más aprendió?
La historia de Bold ha sido una historia de un crecimiento rapidísimo. Entonces yo creo que no me enfoco tanto en los errores que hemos cometido, ha sido supremamente demandante y no hemos parado un segundo. La verdad es que cuando pienso en errores, pienso más en mi época de pagos online donde cometí muchos errores y estoy intentando no cometer los mismos.
Si pudiera cambiar una regla de los negocios, ¿cuál sería y por qué?
Yo creo que en Colombia hay muchas trabas para la aparición de plataformas como Bold, trabas regulatorias, por ejemplo. Hoy en día tenemos un problema muy grave y es que nuestros clientes quieren pagar con su billetera los impuestos, pero por las regulaciones, un poco viejas, no se le permite a las fintech ofrecerle a las personas que paguen impuestos y eso es absurdo. Nos toca recurrir a bancos tradicionales para poder pagar los impuestos. El Gobierno debería ponerse un poquito más las pilas con eso para habilitar la creación de nuevos jugadores y el desarrollo del ecosistema.
Jose, si su negocio fuera una serie de televisión, ¿en qué género lo ubicaría y cuántas temporadas tendría?
Bueno, eso del género está difícil de responder. Yo diría que es como un poquito de ciencia ficción, uno se imagina a futuro lo que puede pasar, es como que se va dando con el tiempo. Y tiene varios capítulos, tiene varios capítulos. Yo creo que la temporada uno era la temporada pagos. Temporada dos es la temporada entidad financiera. Temporada tres viene a ser software para ayudarle a gestionar a los comercios mejor su negocio, gestión de inventario y demás. Y temporada cuatro, no sé si sea la última, pero temporada cuatro sería la expansión internacional. Vamos en la dos de las cuatro.
¿En qué negocio se soñó estar y qué le hubiera gustado estar haciendo ahí?
A mí siempre me han gustado mucho los negocios relacionados con la agricultura. Yo creo que Colombia tiene una ventaja competitiva en la agricultura y creo que buena parte de los problemas del país vienen de que el agro esté muy atrasado comparado con las ciudades. Entonces intento hacer varias cositas, no me ha ido bien, pero sigo intentando. Yo creo que ahí hay un futuro enorme. Yo creo que la ola de la tecnología como me tocó a mí se está empezando a acabar y vienen nuevas olas: viene la ola de la salud, de la longevidad, viene la ola del cambio climático. Cada vez hay más necesidad de comida, entonces hay como una necesidad de más productos básicos, como que, si fuera a arrancar un emprendimiento, yo no me enfocaría más hacia dónde va el mundo en 20 años y no en dónde está hoy en día.
Volvemos otra vez al curso de nuestra entrevista, por la cual invitamos a José aquí, a Emprendimiento y liderazgo de El Espectador. Bueno José, ¿por qué esa frase que le decía a su papá de que usted no vive en el pasado sino pensando en el futuro?
Nace porque mi papá es un gran lector, pero vive leyendo novelas históricas y biografías. Pero me parece mejor como estar pensando en cómo construir el futuro y no pensar tanto en lo que pasó hace 500 años, sino qué voy a hacer yo para que los 500 que vienen sean mejores o distintos. Entonces por eso a mí me gusta mucho leer ciencia ficción. Yo, prácticamente lo único que leo, no, mentira, leo más, pero lo único que veo en televisión es ajedrez y ciencia ficción.
José, ¿qué le dice usted a esos emprendedores que tienen 20 años menos que usted pero probablemente tantas ganas y tantas buenas ideas como las que ha tenido usted en su vida de emprendedor?
No, yo creo que las ideas son un porcentaje del éxito de un emprendimiento, pero no son el factor número uno. Tanto en Pagos Online como en Bold, ya había otros jugadores antes que nosotros. Nosotros no fuimos los primeros. Entonces el éxito depende más del trabajo duro, depende más de la disciplina, de la perseverancia. De rodearse de un muy buen equipo. No es solo la idea.
Me parece que las personas, sobre todo cuando son jóvenes, que no hay tanto costo de oportunidad de lanzarse, como que se demoran demasiado en tomar decisiones. Eso es una cosa que yo he aprendido y creo que ya cometí errores o que cometo muchos errores. Y es que uno como que a veces va buscando como la información perfecta para tomar las decisiones y esa información nunca está y hay que lanzarse y hay que actuar así.
Sí, interesante. Estoy de acuerdo. A veces uno busca la camisa de la medida, pero difícilmente se la encuentra y uno la podría construir. Estoy de acuerdo José. Las fintech son como ese renglón económico que más crece en Colombia y pues eso aterra porque evidencia también que ha habido una gran oportunidad para todos ustedes, los que están en el sector financiero con base tecnológica. La pregunta es: ¿Por qué? ¿Tan mal estamos en el sector financiero en Colombia como para que haya habido tanta oportunidad de crecimiento para compañías como Bold?
Yo creo que hay diferentes formas de verlo. Hay una forma de verlo: ha habido un cambio tecnológico gigantesco con la entrada, con el crecimiento del internet y con la penetración de los celulares, de los smartphones, que hace que prestar servicios financieros sea mucho más económico de lo que era hace diez o 20 años. Y eso permite llegarle a un porcentaje mucho más grande de la población.
Recomendada: Emprendedor persuasivo: estas son sus características y también mostramos ejemplos
Entonces había algunos negocios, por ejemplo los datáfonos, hace diez años que era muy costoso llegarle a una pyme. Hoy en día con un aparatico que vale $ 50.000 y que se conecta al celular y todo se hace a través de internet, el servicio al cliente, la vinculación y demás, pues se vuelve mucho más fácil y mucho más económico prestar ese servicio. Yo creo que eso es lo que está cambiando estructuralmente sin decir que sí, definitivamente hacía falta más y hace falta más competencia en el sector financiero.
¿Cómo está Bold hoy en cifras? ¿Qué datos nos puede contar para resumir un poco la compañía hoy, cinco años después de haber comenzado?
Hemos vinculado más de 500.000 comercios desde que la empresa surgió, prácticamente duplicamos el número de comercios en Colombia que recibía pagos con tarjeta en estos cinco años, lo que nosotros hemos hecho es llegarle a la base de la pirámide. Entonces muchísimas personas que antes no recibían hoy reciben, obviamente no procesan lo mismo que una gran superficie o un gran supermercado. Pero en términos de números, sí, prácticamente lo hemos duplicado, hemos vinculado 500.000 comercios. Procesamos un poco más de 1 billón de pesos, ya, mensuales. No, es histórico, sino mensual. Entonces ya son cifras grandes. Procesamos más o menos el 4% de todo lo que se procesa en Colombia con tarjetas, eso pasa a través de Bold, y en créditos hemos desembolsado más o menos 100 mil millones pesos y estamos desembolsando unos 6 mil millones de pesos mensuales.
Entonces estamos desarrollando un producto de crédito muy bonito y es que nosotros hacemos el análisis crediticio con las transacciones del cliente y no necesitamos estados financieros, porque la gran mayoría de los emprendedores colombianos son informales. No llevan contabilidad, no tienen estados financieros, ni siquiera tienen un NIT, ellos trabajan con una cédula, nuestro modelo de crédito lo que hace es analizar ese comportamiento transaccional, con eso les ofrecemos el crédito y nos está yendo bastante bien, bastante bien. Y los clientes pues lo valoran mucho y lo agradecen mucho.
¿Qué tan buena paga es ese colombiano que es informal? Ya ustedes están ofreciendo créditos y ahí se dan cuenta en el tema de la cartera.
Es buena paga. Nosotros nosotros estamos teniendo buenos indicadores de riesgo, pero es indudable que una persona, digamos de ingresos menores, es más vulnerable. Entonces, si se enfermó el típico microempresario colombiano, que atiende él mismo su negocio, si él se enfermó y tiene una gripa esta semana, él no genera ingresos, entonces es una población mucho más vulnerable y eso hace que el riesgo sea un poco mayor. Pero yo diría no es un tema de falta de voluntad de pago, sino pues… es la situación en la que viven y por eso el crédito y los seguros son tan importantes para ayudarles a crecer y a desarrollar todo su potencial.
Lo que José dice ahí es lo que digamos en todo este ecosistema se llama el emprendimiento por necesidad y es cuando la gente, para sobrevivir, crea un negocio de auto subsistencia. Es el señor que vende las arepas en la calle, la señora que vende los aguacates o la tienda tradicional. En cambio, emprendimientos de este tipo, como Bold, son los emprendimientos por oportunidad. Y es como José, que encontraron la oportunidad en su viaje en Brasil y vinieron y lo montaron aquí en Colombia. Eso es clave entenderlo, porque no todos los emprendedores comienzan la carrera desde el mismo lugar ni todos tienen exactamente la misma formación. José, ¿cuál es su sello personal? ¿Cuál es su sello como emprendedor en este ecosistema colombiano que cada vez crece más y en el que a usted se le reconoce mucho?
Pues yo no soy muy carismático ni muy extrovertido. Entonces yo diría que mi sello va más por el lado del trabajo duro, como lo mencionaba ahorita, de la disciplina y las personas que trabajan conmigo lo reconocen. Yo tengo dos hijas y cuando miro a mi hija menor a veces digo: parece como un robot, toda analítica, yo soy un poquito así como muy numérico, como ir a la causa raíz de las cosas, no tan social, pero bueno, yo creo que ese es mi estilo.
Para reflexionar: “Necesitamos un sector privado más empático”: Andrea Salazar
Yo he estado en algunas capacitaciones que le ha ofrecido Bold a periodistas, sobre todo en temas financieros, económicos, en temas fintech, que de verdad son necesarios. Todos deberíamos entender, ojalá, desde la educación, temas de este tipo desde pequeños. Y ustedes están trabajando en ello. ¿Cómo es lo que están haciendo?
Sí, nosotros tenemos un programa que se llama Impulso Emprendedor y lo que busca es traerle conocimiento gratuito a nuestros clientes para que desarrollen su negocio. Yo soy economista y en una universidad, en otra vida, me hubiera gustado ser economista porque me gustaba muchísimo la economía y me leí un artículo en la universidad que me marcó mucho, que decía que el subdesarrollo no es solamente un subdesarrollo económico, sino es como un subdesarrollo de ideas, es decir, de prácticas de negocio y demás.
Entonces lo que nosotros queremos hacer es traerle conocimiento a nuestros clientes. Por ejemplo, para un restaurante, de los mejores restauranteros para que les expliquen cómo organizar la carta, cómo fijar las mesas o que les traigan conocimiento de cómo declarar los impuestos, porque hay mucha gente muy pila que lo que le falta es un poquito más de conocimiento para que su negocio despegue.
Entonces en el trasfondo, nuestro programa es eso, es extraer conocimiento práctico aplicado a cada industria para ayudarles a nuestros clientes a mejorar su negocio y a crecer.
Con esta pregunta ya vamos terminando, ya es más una invitación a la reflexión y… ¿Cuál es el mensaje para toda esa gente que ha querido emprender y no ha podido porque están amarrados a la angustia, al miedo o a un trabajo? Sin lugar a dudas, un trabajo al final da más seguridad, pues hay un pago mensual, hay unos parafiscales cubiertos. ¿Cuál es el mensaje para esas personas que lo han tenido en su cabeza pero no han decidido lanzarse?
La versión resumida es: el tiempo es ahora. Nunca es el momento perfecto, siempre hay algún motivo, siempre hay alguna cosa. Entonces, si de verdad quieren ser emprendedores, se tienen que lanzar, el emprendimiento o digamos el tejido empresarial es muy importante para que un país salga adelante. Yo creo que la única manera de sacar un país adelante, de verdad, estructuralmente es a través de la empresa. Hay cositas que se pueden hacer para mejorar la distribución del ingreso y más, pero un país en donde no crecen las empresas, es un país que no crece. Entonces es importante y la sociedad recompensa muy bien indirectamente, no es que sea a propósito, pero es lo que pasa a los que se atreven a tomar el riesgo para crear empresa.
Entonces hay gente muy pila, muy organizada, muy disciplinada, que de golpe se deja llevar por ese miedo. Yo les diría ahorren, eso sí, planeen, tengan cómo aguantar un año o seis meses, pero hay que hacerlo. Nunca es el momento perfecto para nada en la vida. Las oportunidades se presentan cuando se presentan.
“Las oportunidades se presentan cuando se presentan”. José Vélez, uno de los fundadores de Bold, reconocido en el ecosistema emprendedor colombiano, hoy aquí en la redacción de El Espectador, en emprendimiento y liderazgo de esta casa editorial. José, muchas gracias por el tiempo y por contarnos un poco de su historia.
Bueno, muchas gracias por la invitación. Muy muy muy chévere.
Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻💻 🤓📚