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La inflación subió por tercer mes consecutivo y llegó al punto más alto desde febrero de este año. En septiembre, la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) anual se ubicó en 5,18 %, lo que representa un aumento de ocho puntos básicos frente al mes anterior. Para los analistas, el dato confirma que hay riesgos en el camino que está recorriendo Colombia para llevar la inflación a la meta, que es el 3 %. Los rubros que más aportaron en el último año fueron alojamiento y servicios públicos (1,51 puntos porcentuales) y alimentos (1,17).
En el análisis mensual, entre agosto y septiembre, la inflación se ubicó en 0,32 %, por encima de lo que esperaba el mercado; por ejemplo, los analistas consultados en la encuesta que realiza el Banco de la República habían estimado que sería el 0,24 %. El mes pasado, alojamiento y servicios públicos fue la división que más contribuyó al aumento de los precios.
Los arriendos siguen impulsando la inflación
Según el DANE, el arriendo imputado, que estima cuánto costaría arrendar una vivienda propia, aumentó un 0,38 % y fue la subclase que más influyó en el índice mensual, por encima de los servicios de comunicación fija y móvil, y de las frutas frescas, que también registraron incrementos importantes. Asimismo, el arriendo efectivo, es decir, el que pagan los hogares arrendatarios, subió el 0,36 %.
César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, explicó que los arriendos representan cerca de una cuarta parte de la canasta del IPC, por lo que cualquier variación, por mínima que sea, termina moviendo el dato general. Según el experto, una de las sorpresas del informe de septiembre fue justamente el comportamiento de los precios de la vivienda en alquiler, cuyo aumento terminó siendo mayor al previsto por los analistas.
En la mayoría de los casos los ajustes en los contratos de arriendo se calculan con base en la variación del IPC del año anterior. En 2024, la inflación en Colombia cerró en 5,20 %, y ese fue el punto de referencia para reajustar muchos contratos.
El economista advierte que la subida de los arriendos también responde a un efecto acumulado. En los años de pandemia muchos inquilinos y propietarios acordaron mantener los precios sin cambios, y esos incrementos pendientes se han venido aplicando gradualmente hasta ahora. Esa inercia “sigue empujando los precios hacia arriba y limita la velocidad con la que el indicador puede volver a niveles cercanos a la meta del Banco de la República”, afirma Pabón.
Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia, explica que en 2019 cerca del 36 % de la población, de acuerdo con el DANE, que arrendaba en 2024 fue el 40 %. Al mismo tiempo ha bajado el número de hogares que tienen vivienda propia (en 2019 el 46 % y hoy es el 40 %).
La indexación de arrendamientos se mantuvo sobre el 90 %, por encima del estándar histórico (60–80 %), como destacó un informe del Equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.
Más allá del arriendo
Los rubros de servicios se ven afectados por los costos del trabajo, como señala un informe de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá. En 2025, además del importante incremento en el salario mínimo que decretó el Gobierno, se redujo la jornada de 46 a 44 horas y se puso en marcha la reforma laboral. “Gracias a ello, la inflación de varios servicios intensivos en mano de obra (como servicios de comida fuera del hogar, administración de copropiedad, peluquería, guardería, recreación, cultura, domésticos, entre otros) ha permanecido alta”, dice el documento.
En los alimentos, como destacó un informe de BBVA Research, fue relevante el aumento de la inflación anual de los procesados y de las carnes, principalmente la carne de res. La cebolla, la yuca y el plátano continúan ejerciendo presiones al alza. Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), destaca que el 30 % de los ingresos de un hogar se usan para comprar comida, de ahí la relevancia en las variaciones de este rubro. Entre los que más subieron está la zanahoria, la cebolla y la yuca, mientras que la papá, el arroz y la pasta han bajado.
En septiembre también hubo un incremento en educación primaria y secundaria, por las tarifas de los colegios calendario B; en los precios de las prendas de vestir, muebles y vehículos, por el aumento en la demanda de los hogares, y en servicios de telefonía e internet.
La inflación y las tasas de interés
La semana pasada la junta directiva del Banco de la República decidió mantener las tasas de interés en 9,25 %, principalmente, porque la inflación este año se ha mantenido estancada en el 5 %. Las minutas de la reunión muestran que los directores que votaron por mantener las tasas argumentaron el proceso de desinflación es incierto, porque en buena medida depende de que se “diluyan los choques en la canasta de alimentos”, un tema difícil de pronosticar, y de que se mantenga la tendencia negativa de la canasta de regulados, en un contexto de debilidades estructurales en la oferta de energía.
Entre los riesgos para la inflación y la economía los miembros de la junta citaron el déficit fiscal y un “incremento desbordado del salario mínimo para 2026″, según lo han sugerido anuncios del Gobierno. Tras el dato de inflación que se conoció en la noche del martes, analistas y centros de investigación confirmaron que en sus proyecciones la inflación cerrará el año cerca del 5 %. En ese panorama, lo más probable es que la junta directiva del Banco de la República se siga inclinando por la cautela.
“El resultado refuerza la postura de cautela tomada por la junta del Banco de la República en las últimas reuniones de política, no solo por el incremento de la inflación total, sino especialmente por la persistencia y la rigidez en la inflación sin alimentos y las evidencias de algunas presiones de demanda. El crecimiento económico impulsado por el consumo, el buen crecimiento del empleo y la situación fiscal también consolidan esta postura”, señaló en un informe Mariana Quinche, de BBVA Research.
La próxima reunión de la junta directiva para decidir sobre las tasas de interés será el 31 de octubre.
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